La Pintura de los días por Mila Soyyo. Hoy, «Rosas amarillas con crisantemos»

¡MUY BUENOS DÍAS!

 

Hay episodios que no se cierran, donde los motivos son los que marcan la escena y aunque el lunes el saludo de la mañana lo hice en memoria de las víctimas de Adamuz, después ocurrió otro suceso en Barcelona, y viendo que mi compañera en el día de hoy, dirigía sus versos entorno a ello, me sumo a esa dedicatoria por todas las víctimas de estas tragedias. 

 

Hoy me acompaña Teresita Ávila logroñesa afincada en Valladolid, doctora en Filología cum laude, y profesora en un Instituto vallisoletano. Colaboradora y amiga de esta revista digital. 

 

Gerard Erley, nativo de Illinois y residente en Carolina del Sur. En 1992 obtuvo la Maestría en Ciencias de la Pintura, Universidad Estatal de Illinois, Normal, IL. Paisaje,  naturaleza muerta. Óleo. Sus obras han sido expuestas en galerías y museos de Estados Unidos, y se encuentran en colecciones privadas por todo el mundo. 

Gerard Erley. «Rosas amarillas con crisantemos» Óleo sobre lienzo, 40,48 x 30,48 cm

«Rosas amarillas con crisantemos» por Teresita Ávila 

Esta mañana bajé al huerto, a buscarte entre las flores del otoño.

A recoger las hojas mustias, a buscarte.

A pasear por el sendero, a buscarte.

A escuchar el murmullo del arroyo, a buscarte.

Y no te hallé, a pesar de mi anhelo.

A pesar del regalo de las últimas rosas amarillas en el jarrón.

A pesar del desvarío de los crisantemos tardíos, tan perfectos.

Y mi pena te reclamaba a ti, tu voz, tu nombre, tu sombra.

Las flores amarillas, de oro viejo, hechas de luz,

no las verás más. Ni yo contigo.

Las flores amarillas, juveniles y fragantes,

te enviarán el mensaje de amor y la promesa fiel de mi recuerdo.

 

P.D.: Escribo esto con el alma encogida por la tragedia de Adamuz y Barcelona. Quiero enviar mi pésame a los familiares de los fallecidos, y transmitir a los heridos el deseo de una pronta recuperación.

«Rosas amarillas con crisantemos» Por Mila Soyyo 

Se quedaron las flores dormidas, perdidas;

en aquella mesa, presas de inquietud. 

Esperando verte, quebrando a la suerte,

de una despedida que no se  pensó. 

 

Al día siguiente,  pudiste atreverte

con tino inocente, a regar las flores

que el te regaló.

 

Sentías… lo mismito que otros sienten,

un vacío inaparente,  trocito de soledad;

sabiendo, que el destino indiferente,

llevaba las de ganar.

 

Quedaron y quedarán unas lágrimas,

rodando por tu mejilla, dando gracias sin medida,

y orando por los que ya no están. 

***

Aquí pongo fin, agradeciendo a Teresita Ávila sus emotivas letras y a Manuel Artero la confianza depositada y la publicación de este saludo.

Desde vuestra revista digital La Paseata os deseamos que tengáis un hermoso día. Pienso: los errores cuestan vidas y en asumirlos se nos va la vida para negarlos.

MMB

Mila Soyyo

Nací en Madrid, hace ya unos años. Soy administrativa de profesión pero tengo claro que lo mío son los retos. Siempre aprendiendo, y disfrutando de todo lo que me gusta y me hace vibrar. De todo aquello en definitiva que consigue que sienta, de lo diferente, lo que no está escrito, lo que nadie espera y está ahí deseando que tu lo descubras... Y te aseguro por experiencia que llega.

Artículos recomendados

Deja un comentario