
«Estemos tranquilos pues Sánchez promete dar con la verdad para esclarecer las causas de la tragedia a la vez que nos alerta contra el peligro de los bulos y la desinformación»
Es una pena cómo la derecha y la ultraderecha, carentes de argumentos, no descansan en sus ataques infundados. Es un bulo, es un gran bulo, como diría J. Ruiz, eso de politizar el dolor de las víctimas pues la izquierda y los comunistas más concretamente enarbolan las banderas de la Ética, del progreso, de la igualdad, del feminismo, incluso el de Irán, del ecologismo y de tantos y tantos derechos más, incluso de los que nadie sabe ni ha oído hablar jamás, pues como todos sabemos la forma de combatir a los fascistas, en palabras de Montero, es con derechos para desenmascarar así a los fascistas que viven en la oscuridad de Atapuerca.
A la derecha le escuece el idealismo y la superioridad moral e intelectual de la izquierda que algunos describen tan ficticia como irrisoria.
Me acuerdo de la movida y manifestaciones públicas, de cómo se tomó la calle cuando se sacrificó al can llamado Excalibur para evitar un posible contagio de ébola. Vimos que esa izquierda verdadera, esa izquierda idealista limpia, sincera y ecologista, con la vociferante y malencarada Montero a la cabeza, jamás ha abierto la boca por el genocidio sobre los cristianos en Nigeria o por el maltrato y violencia que sufre la mujer en Irán, pues lo realmente preocupante e hiriente es el machismo y el heteropatriarcado en España. En fin, esa izquierda hizo del perrete Excalibur un mártir agitando las calles en movilizaciones multitudinarias bajo el mensaje «#SalvemosaExcalibur«, para igualmente proteger a la sociedad y tratar de impedir los contagios infecciosos cuando los egoístas de los fascistas querían repatriar desde Sierra Leona al septuagenario misionero Miguel Pajares contagiado de Ébola.
La pareja de la luchadora Montero, en un alarde de arrojo y valentía frente a esa derecha que hay que reventar, aquel 7 de octubre de 2016, clamaba con justicia proletaria: «Debemos politizar el dolor, que el dolor se convierta en propuestas para cambiar la realidad». Ante lo que la derecha carroñera en un gesto, no solo lamentable sino incluso delictivo, acusaba a este valiente luchador de alentar el odio y de regodearse en el dolor… pero ¿hay mayor prueba de carencia de humanidad por parte de la abyecta derecha española?
Circulan por las redes decenas de vídeos con los temblores y traqueteos en el interior de los trenes, asumidos como normales, pues como dijo el deslenguado ministro tuitero, que se dedica a insultar, cuando no a bloquear, en las redes sociales, «el transporte por ferrocarril vive su mejor momento».
No debemos rebajarnos ante la politización y manipulación del dolor por parte de esa derecha y ultraderecha carentes de argumentos y principios que sólo sabe insultar… lo hemos visto con el volcán de la Palma, con la DANA de Valencia, con el famoso apagón, con los incendios del verano, hechos mediante los que se elaboran infundios, mentira y fango contra un Sánchez atribulado por el dolor que será recordado por salvarnos de un Franco más vivo que nunca, al haberlo sacado de su sepultura, recordado por sacar a flote la economía española y librarnos de la carcundia de la derecha y la ultraderecha, la caverna que pone en peligro la sana convivencia.
Efectivamente, en estos días debemos estar junto a Sánchez adalid de la sana rebeldía frente a peligrosa crispación pues tal como nos asegura «los bulos y la desinformación se extienden y generan mucha zozobra».
Hoy tras cuarenta y dos muertos, no sé cuántos desaparecidos, heridos muy graves, familias destrozadas, una sociedad conmocionada ante accidentes ferroviarios casi cotidianos, con empresas como Adif donde se enchufaban putas y amiguetes, recordamos que en el año 2019, el experto en transporte ferroviario Koldo García fue nombrado consejero de RENFE, aunque por lo visto no contaba en ese momento con título, experiencia o curriculum acreditativo de esa experiencia para el ejercicio del cargo.
Este puesto le daba acceso a información privilegiada, gracias a la que posteriormente fue contratado por la empresa AZVI, en la que percibía un sueldo de 6.000 euros al mes, además de recibir el 0,75% de cada adjudicación que consiguiera esta empresa. Es decir, por poner un ejemplo, si la firma conseguía una adjudicación de 50 millones de euros, Koldo se ponía en el cazo la nada desdeñable cantidad de 400.000 euros.
Resulta que AZVI fue una de las cinco empresas que obtuvieron la adjudicación del tramo de vía entre Ademuz y Villanueva de Córdoba.
En 2024 se dio a conocer que ADIF compró piedra no homologada para el AVE, proveniente de la cantera en la que trabajaba la esposa de Koldo, quien, claro, recibía una comisión por dicha operación.
La construcción del tramo con esta piedra provocó un problema en las vías pues los raíles se separaban y la distancia entre ellos aumentaba cada vez que pasaba un tren.
Este problema persistió y se prolongó en el tiempo, ya que ciertamente resulta imposible que se hubiera generado de un día para otro.
Es fácil concluir que no se habrían realizado las necesarias y obligadas labores de mantenimiento durante los últimos dos años, pues alguien se habría apercibido de las deficiencias, muy a pesar de los informes y advertencias de maquinistas y viajeros que alertaron sobre la situación… es sorprendente que nadie acudió a revisar las vías para verificar el problema y que además el ministro tuitero pretendía aumentar la velocidad de los trenes.
Diversas agencias y medios se hacen eco de las noticias mientras que la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios de ADIF y el Ministerio de Transportes mantienen su silencio y declinan hacer declaraciones.
Estemos tranquilos pues Sánchez promete dar con la verdad para esclarecer las causas de la tragedia a la vez que nos alerta contra el peligro de los bulos y la desinformación que se extienden peligrosamente a la vez que generan zozobra, incertidumbre y dolor.
