
«Medio millón de inmigrantes irregulares convertidos en herramienta electoral, al margen del Parlamento y en contra de la legalidad europea»
500.000 emigrantes ilegales legalizados por la puerta de atrás y, una vez más, saltándose al Parlamento —antes conocido como la representación democrática de los españoles— constituye claramente una acción antidemocrática destinada a alterar resultados electorales.
Es un regalo a Podemos, para que pueda sacar pecho de haber conseguido algo y así recuperar votos.
Es un regalo a Vox, para que pueda capitalizar el enfado de los miles de ciudadanos que sufren la invasión de estas personas, muchas de las cuales viven única y exclusivamente de la delincuencia, y para que Vox siga haciendo imposibles los gobiernos de la derecha constitucionalista.
Es un regalo a las mafias, a las que se les ofrece una plataforma de actuación con la promesa de facilitarles el delito (recuerdo que traficar con personas es un delito, igual que lo es entrar ilegalmente en un país).
Y es una forma de alterar resultados electorales porque, una vez legalizados, tienen más fácil conseguir la nacionalidad.
Y, ya de paso, supone romper la legalidad europea, porque a todos los que se les regala la nacionalidad —algo que otros países consideran un privilegio que hay que merecer— se les da entrada libre al espacio Schengen.
En España empezamos “deconstruyendo” las tortillas y hemos acabado en la deconstrucción de una sociedad moderna y democrática.
