
«Cuando la corrupción es la única acción de gobierno, el cobarde y sus esbirros gobiernan el estado como si de su propio burdel se tratara»
La cobardía es la peor tara que un político pueda tener, si además ese político es un redomado embustero, su calidad como gobernante oscila entre una rata de cloaca, y una cucaracha alimentándose con sus propias eyecciones.
Cuando la corrupción es la única acción de gobierno, el cobarde y sus esbirros gobiernan el estado como si de su propio burdel se tratara. Las ratas etarras gobiernan y legislan. Los chavistas dictan leyes. El supremacismo peneuvetarra hace caja y exige más botín. Y el golpismo catalán apoya a Sánchez, a condición de que no se investigue el mayúsculo escándalo que desde hace tiempo amenaza a ERC, JUNTS, y al gobierno de Illa como alcahuete.
Decir a estas alturas que cuesta diferenciar entre Sánchez, Otegui o Junqueras, no es exagerar, sino definir con meridiana exactitud la situación actual. Asegurar que el proyecto de Sánchez coincide con los intereses de sus extorsionadores, tampoco lo es. Sánchez es lo que parece ser, un mercenario de la política al servicio de sus propios intereses.
La corrupción mata, vivir del sanchismo emputece y degenera. Nada de lo que está ocurriendo sucedería sin el apestoso apoyo de tanto lacayo a sueldo, de tanto chequista a comisión, de tanto remamahuevos dando la cara por el tirano. Quién se rodea de basura, es porque ya formaba parte de ella.
Repetiré por enésima vez lo que vengo diciendo desde mi primer artículo, ¡Cuánto sudor y lágrimas nos ha costado levantar esta gloriosa Nación! y qué poco le ha costado a este corrupto destruirla. Llamar alto y claro corrupto al tirano, es decir verdad, utilizar su misma vara de medir, es nuestra mayor defensa, y la de cualquiera que le defina de esta forma, o peor.
En estos trágicos días asistimos de nuevo a la misma ceremonia de la confusión que este despreciable gobierno expele a diario. Una masacre no puede ser solapada con otra cerdada, ni ocultar su culpa con falsas declaraciones sensibleras, cuando ellos en análogas circunstancias desenfundaron la descalificación y la brutalidad, que desde siempre les han caracterizado. Pedro Sánchez actúa como lo que es, un puñetero cobarde.
Son miles las muescas que el sanchismo tiene en su ya dilatada carrera, tantas que bastarían para llenar varios cementerios. Con Sánchez en el poder lo que parecía imposible es realidad, hay miedo. Miedo a jugar a la ruleta rusa utilizando sus trenes, miedo a utilizar la crítica sin sufrir sus venganzas e insultos. Terror a que nos roben nuestros hogares, miedo a vivir en barrios humildes, donde ya ni siquiera se puede tender la ropa.
En España ya no funciona nada. La fiscalía del estado está a su servicio, el TC desapareció hace años engullido por su propia indignidad, el congreso es lo más parecido a un club de alterne, la televisión pública un nido de chabacanos y mamporreros, el resto de instituciones, vulgares casas de lenocinio trufadas de puteros mangantes y corruptos.
Sánchez no ha asistido al funeral, es un cobarde.
¡VIVA LA LIBERTAD!
¡¡VIVA ESPAÑA!!
JOSE ANTONIO
