«Sánchez no tiene perdón, ni de Dios, ni de los españoles, lo que está cometiendo con Ceuta lo tiene que pagar muy caro».
(35) 500 Palabras: Crónicas de la puta izquierda (1º Parte). Por Antonio E.

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«Sánchez no tiene perdón, ni de Dios, ni de los españoles, lo que está cometiendo con Ceuta lo tiene que pagar muy caro».

«Cualquier sospecha o pregunta que los españoles se puedan hacer sobre la invasión de Ceuta, por rara que pueda parecer, puede atender a la realidad».

«Ante la emergencia nacional, las elecciones serían suspendidas indefinidamente. Lo siguiente, solo Dios y la mente de este sátrapa podrían saberlo».

«Cuando el sátrapa convoque elecciones, serán plebiscitarias y manipuladas con la Corona como único objetivo a batir, esta será su última oportunidad».

«Que la palabra nazi sea manoseada por los yonkis del odio, nos muestra de que calaña están hechos los sicarios del gobierno más corrupto de todos los tiempos».

«Mientras España arde gracias a la estupidez criminal del mal llamado progresismo ecológico, su máximo defensor cosecha improperios e insultos allá por donde transita».

«El historial de este vendepatrias es tan extenso como su traición, pero no tan grande como el odio que hacia él sienten millones de españoles».

«Obediencia no significa sumisión cuando la Ley es cercenada por quién te nombró, para evitar ese bochorno, existe la dimisión».

«Ningún español puede tolerar que el déspota vocifere que la justicia solo puede emanar de la entrepierna del que nos dicta desde la Moncloa».

«Nada más soez y repugnante que un tirano veleidoso corrupto y traidor, ejerciendo de presidente digno y respetable».

«Mi respeto más absoluto a los jueces cuya toga está impoluta, no la de aquellos cuya capa de roña no deja ver el color negro de sus oscuros intereses».

«Los dictadores del futuro tienen en Sánchez el mejor ejemplo a emular, a su lado, Maduro no es más que un vulgar forajido, un reconocido criminal».

«Armengol y de Celis han estado cumpliendo a rajatabla las órdenes de quién se ha convertido en el verdugo de la democracia española».

«Pedro Sánchez mea desde el trampolín más alto, mientras sus medios nos juran que esa lluvia amarillenta se debe al cambio climático».