
«Estaba también en la India cuando se produjo la terrible DANA en Valencia, con más de doscientos muertos y todavía no han rodado cabezas en el gobierno»
Terminaba ayer con el “displicente” y vamos ahora con los tres –uno más dos– “comparecientes”, aunque hubo alguno más la semana pasada. Empiezo con el presimiente que lo hacía con este titular, cuyo orden de asuntos ya dejaba mucho que desear: “Comparecencia del presidente para dar cuenta de la posición del Gobierno en los encuentros y foros internacionales en los que ha participado, así como –o sea, como de paso– para informar sobre los últimos accidentes”. Aunque él le dio la vuelta en su primera intervención y comparecía en el Congreso: “a petición propia, para hablar sobre el accidente que se produjo en Adamuz y sobre el estado de nuestro sistema Ferroviario…”. Pero volvía a mentir, como de costumbre: “Investigaremos con rigor, informaremos con transparencia,…”. No creo que nuestro presimiente haya leído Los hermanos Karamazov de Fiódor Dostoyevsky, pero le dejo este párrafo que le vendría muy bien leer: «No te mientas a ti mismo. El hombre que se miente a sí mismo y escucha su propia mentira llega a un punto en que no puede distinguir la verdad dentro de él y por lo tanto pierde todo respeto por sí mismo y por los demás».
Lo mejor de su soliloquio fue cuando se perdió con su obsesiva insistencia en atribuir a los demás su actividad preferida: “este patrón habitual de desinformación, de generar odio, de bulos, de tratar de dividir a la sociedad, es algo que ya replica el Partido Popular sin ningún tipo de escrúpulo ¿no? Porque la señora Esther Muñoz…, Cayetana Álvarez de Toledo, replicaron y reprodujeron los mismos bulos que hizo la ultraderecha durante esas horas tan aciagas, ahí están sus tuits, dan lecciones de democracia, pero en realidad operan con el mismo registro que Iker Jiménez y el señor Abascal”. Resultado, subidón de audiencia en el programa Horizonte y VOX al alza, este gafe provoca siempre el efecto contrario al deseado aunque en lo segundo no sea ajeno.

Ha sido el presidente de la Asociación de Ingenieros de Caminos, José Trigueros, el que le ha replicado a cuenta de los supuestos bulos: «Es que no podemos hablar de bulos o no bulos, hablamos de realidad. Estoy convencido de que si no hay huelga de maquinistas, seguiríamos igual, y esto no es de recibo, porque denunciamos ya que los retrasos de los trenes eran motivados por falta de mantenimiento». Y además ha insistido en que está convencido de que si uno de los trenes auscultadores que llevan meses parados hubiera pasado por Adamuz antes del accidente, habría detectado cualquier fallo.
En su línea, Sánchez dedicó treinta minutos a hablar de los trenes y hora y media a culpar a la oposición, para decirnos entre otras cosas que Óscar Puente lo ha hecho todo bien porque ha hablado mucho, lo que, como decía Jorge Bustos en COPE, significaría que Fidel Castro o el propio Nicolás Maduro eran los que mejor lo hacían. Y después el consabido rifirrafe con el líder del PP, tras intentar de justificarse miserablemente: “En un sistema tan extenso, señorías, se producen evidentemente incidencias todos los días y eso es inevitable. Hay animales que cruzan las vías, hay árboles que caen, hay piezas que se averían, hay maquinistas también que enferman, hay problemas que se derivan de la emergencia climática… Es probable que una de las lecciones que todos y todas acabemos extrayendo de esta terrible tragedia es que estos protocolos, evidentemente, no son infalibles”.
Evidentemente recibió el merecido reproche: “no ha asumido un solo error”, y tuvo que escuchar que “Elude sistemáticamente su responsabilidad política. Pero digo yo, si no tiene responsabilidad por Adamuz ni por Rodalies ni por el apagón ni por la DANA ni por nada, ¿para qué demonios está usted aquí? ¿qué tiene que pasar para que este gobierno se sienta responsable de algo?”. Y no quiso dejar de resaltar la característica principal del ausente compareciente: “España no puede acostumbrarse a que cada vez que ocurre una tragedia el presidente se fugue, es el método del Galgo de Paiporta”, comparación canina que parece que le duele al Avestruz de Adamuz y Gaviota de Grazalema. Terminó con un aviso premonitorio: “Encargue a sus abogados que lo vayan mirando todo, que les va a hacer falta. No deberían seguir en sus escaños el ministro de Transportes y usted”.

Los otros dos comparecientes, como habrá adivinado el lector, son la ahora desavenida pareja que comparte “vacaciones” desde hace un par de meses en Soto del Real –ahora separados de celda–, que fueron portada jueves y viernes de las portadas de digitales y papel, además de ocupar bastantes minutos en todos los informativos. La imagen del exministro y exsecretario de Organización del PSOE, no lo olvidemos, José Luis Ábalos y de su asesor Koldo García en el Tribunal Supremo, era la primera imagen de ambos tras su salida de prisión. Los dos intentaron a través de sus abogados que el caso mascarillas pasara a la Audiencia Nacional tras haber perdido la condición de aforado el principal encausado tras su renuncia al acta de diputado, en busca quizás de ganar tiempo y de propiciar la posibilidad de una nueva vista tras el paso por la instancia anterior.
También pedían la revocación de cinco de los siete magistrados del Supremo, a los que consideran contaminados porque cuatro estaban en la sala de admisión y el quinto, Sánchez Melgar, fue fiscal general en la etapa del PP, que es acusación popular. La abogada defensora de Koldo García, Leticia de la Hoz, pidió un careo con Víctor de Aldama y el uso del polígrafo: “Interesa que se acceda al sometimiento de nuestro representado a la prueba del polígrafo si bien dicha prueba sabemos que no está contemplada en el ordenamiento jurídico español, tampoco está vetada, y puede ayudar al tribunal a determinar la veracidad de lo declarado, tanto por nuestro representado como por don Víctor Gonzalo de Aldama”. Pero la Fiscalía anticorrupción sigue atribuyendo al exministro y su exasesor presuntos delitos de pertenencia a organización criminal, cohecho, aprovechamiento de información privilegiada y tráfico de influencias y malversación y pide 24 años de cárcel para Ábalos, 19 y medio para Koldo y 7 para Aldama, por lo que el fiscal Alejandro Luzón se opuso a esa petición, entre otras cosas porque la renuncia de Ábalos al escaño se había producido muy tarde y después de haberse dictado el auto de apertura de juicio oral. Así que todo queda pendiente de un auto que resuelva las cuestiones previas y se fije fecha para el juicio. Veremos si la presencia de Ábalos en el banquillo es el primer paso del sanchismo sentado también en el banquillo.

Toca el turno de otro “ente”, en este caso adjetivo, la “impertinente” ministra de Sanidad, Mónica García, que se definía a sí misma como “mujer, médico y madre”, que me puso en bandeja el acrónimo “mumema”, y que se ajusta perfectamente al significado que nos ofrece el diccionario de la RAE en su acepción primera: “Que no viene al caso, o que molesta de palabra o de obra”. Y es que esta señora, médico para más inri, nunca debió llegar a ese puesto que le sobrepasa y desde luego molesta a la Sanidad y no se le conoce obra buena. Como muestra el colapso en hospitales y centros de salud de todo el país que propició que los médicos españoles salieran a la calle el sábado para exigir una mejora en sus condiciones de trabajo, como anticipo del inicio este lunes de una huelga de cinco días en paros mensuales hasta junio. Se quejan los médicos de que el gobierno haya negociado y alcanzado un acuerdo con otros colectivos, como el de los maquinistas, pero con ellos no haya diálogo. Así lo manifestaba José María Soto, miembro de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos: “Es lamentable, como actitud y conducta democrática, pero también es ilegal por parte del Ministerio. Nos parece que es una actitud impresentable que ante una huelga convocada se nieguen a iniciar una negociación”.

Según los médicos, el Estatuto marco pactado por sanidad se ha elaborado en contra de sus criterios y así lo expresa Miguel Lázaro, presidente de la Confederación de sindicatos médicos: “Este Estatuto marco, que tendría que haber sido abordado como un instrumento para resolver el problema estructural de la sanidad pública, ha sido utilizado por una ministra que evidentemente le ha venido grande el envite. Ha hecho un Estatuto marco sin que lo acepten los médicos”.
Por último, paso al eterno “disidente”, que no es otro que el presidente socialista castellanomanchego Emiliano García Page, que una vez más habla –actuaciones en ese sentido no se le conocen– para mostrar su oposición con la deriva de su partido que lidera su secretario general, que augura un futuro negro para las siglas del PSOE, cada día más Partido Sanchista Obsoleto Entregado a sus socios. Y ha vuelto a hablar para decir que “Lo que le quiero recordar a la dirección de mi partido es que también son dirección de los alcaldes, de los candidatos en los ayuntamientos y en las autonomías. No son solo de la política planetaria ni de la lucha galáctica contra la ultraderecha, son también responsables de los candidatos y de las candidaturas y de los alcaldes actuales, sinceramente, y se tienen que hacer responsables de sus resultados. Y lo que no puede ser es que aquí termine hundiéndose en la trinchera toda la infantería, para que simple y llanamente siga existiendo cuartel general”.

Pero esta vez, al eterno disidente verbal, se le ha unido otro no menor. Nada menos que el expresidente Felipe González, que dejó la semana pasada su rincón de jarrón chino para hablar también alto y claro para denunciar la ausencia total de autocrítica en su partido después de los sucesivos batacazos electorales. Y sí que habló claro: “Con los candidatos actuales, votaré en blanco, pero no votaré a ningún partido que no sea el PSOE. Lo repito votaré en blanco”. Y redundaba con un matiz más: “Votaré en blanco. ¿Voy a hacer campaña por el voto en blanco? tendría derecho. Ahora, votar a los que no me representan en mi propio partido, no los votaré”. Y no fue menos claro para responder a algunos dirigentes de su partido como el expresidente canario y presunto en la trama de las mascarillas, Ángel Víctor Torres, que se atrevía a decir que había que expulsarlo del partido: “¿Por qué voy a dejar el carnet del PSOE? ¿De verdad yo tengo que dejar el PSOE? En todo caso si alguien quiere dejar el PSOE que lo deje el que lo destroce, a lo mejor se para el destrozo”. Y tuvo también algún recuerdo uno de los principales demoledores –nunca mejor dicho– del país: “Óscar Puente, que lo definió bien de puto amo, ‘Pedro Sánchez es el puto amo’ ¿qué es lo que ocurre? que para que haya un amo, tiene que haber gente con actitud de siervo”.
Tampoco faltó una referencia a su precariedad soportada en sus socios: “En España es perfectamente posible, caben todas las opciones, lo que no cabe es violar la Constitución y la están violando, por tanto, si no hay presupuesto hay que convocar elecciones”. Y en ese sentido le dejaba un recadito directo a su secretario general que tanto habla de un PP “sometido a la ultraderecha”: “¿Es de verdad más legítimo pactar con Bildu que pactar con VOX? Yo no pactaría con VOX, lo digo ahora con el resultado de las elecciones, yo no pactaría con VOX, muy bien, pero es que no pactaría ni de broma con la gente que ni siquiera ha pedido perdón ni ayuda a resolver alguno de los crímenes de ETA más abyectos”.
Y qué fiesta sin la Tía Juana, un tal Francisco Javier López Álvarez, más conocido como Pachi ”Nadie” López, contestaba así al que posiblemente debería estarle agradecido: «Hace mucho tiempo que me da pena que Felipe González haya dejado de ser una referencia para los socialistas y, sin embargo, sea una referencia para la derecha de este país. Y que ‘dios’ –así, con minúscula, llamaba a González Chiqui Benegas, también exsecretario de Organización en su época– ataque al p*** amo, pues me parece que no tiene por dónde cogerlo”. Al que no hay por dónde cogerlo es a este inútil personaje que no pasó del primer curso de Ingeniería –no sé si Superior o Técnica– y que gracias al Partido Popular de Antonio Basagoiti fue Lehendakari y por culpa de Mariano Rajoy presidente del Congreso durante los meses de impasse de 2016.

No queda hueco para hablar de los impresentables terceros grados concedidos a los terroristas, Azpiazu y Arzallus por la consejera socialista de Justicia de Vascongadas María Jesús San José, siguiendo los acuerdos con BILDU/Otegui “Presos de ETA a la calle y que ETA deje de figurar en las listas de organizaciones terroristas europeas”.
Tampoco cabe el cliente de José Luis Rodríguez Zapatero, Julio Martínez, que según publicaba El Mundo recibió el 1% del importe de los 53 millones que nos costó rescatar la aerolínea venezolana Plus Ultra, del que el consultor se llevó 450.000 euros.
Cuatro líneas sobre ¡Qué decir de la última encuesta del Centro de Investigaciones Sánchez! Nos dice hoy que su Partido sanchista aventaja en casi diez puntos al PP, y ni así convoca elecciones el fugitivo. Mientras otras dos encuestas, para El Español y La Razón, dejaban al PSOE en niveles parecidos a 2015-16, por debajo de los cien escaños.
Y que Dios nos coja confesados porque después de las ocho borrascas, creo, que hemos sufrido en España, tras la última, Oriana, llega lo que puede ser el huracán Pedro. Aunque algunos, como su vicesegunda Yoli Maravillas, no tiene que preocuparse porque como le ha regalado en la mañana de este lunes en uno de los dos shows que se ha montado su jefe antes de irse otra vez a la India: “Siempre has estado en el lado correcto de la historia”. Por cierto, que estaba también en la India cuando se produjo la terrible DANA en Valencia, con más de doscientos muertos y sin que todavía no hayan rodado cabezas en el gobierno y departamentos centrales. Un gafe siempre será un gafe. Pero se va con la tranquilidad de que apareció en la Cumbre de Munich como el gran retador del mundo, con su advertencia a los presentes, entre ellos el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio: “Desde mi punto de vista esto es un error histórico y os lo ruego, parad la carrera armamentística”.

