
«Del Sanchismo al Pepeísmo, pasando por Indepes y Nuevas Siglas que aseguran luchar contra la ultraderecha: todos al festín del Gran Negocio»
El Sanchismo, esa cosa sin ideologías políticas que antes fuera el PSOE, y sus queridos socios —convidados de piedra que se autodenominan progres—, se les supone de izquierdas, pero no lo son. Están nerviosos, pierden elección tras elección y su ceguera les impide ver la realidad. Su mensaje de progresía ya no convence al tontodelvoto, que elige otras Siglas‑Marcas para depositar su voto.
El Pepeísmo, esa fuerza extraña y ausente que dice defendernos por el centro y la derecha, gana adeptos, pero no por hacerlo bien. Es más bien la costumbre del votante español: votar a LosOtros cuando LosUnos lo han hecho mal en su turno de PresiMiente. Así es el club del Bipartido: esta es la Sociedad Comercial de amigos en la sombra de oscuros despachos. Nos hacen creer en vivo y en directo que son malos compañeros de mesa y mantel, siendo en realidad muy buenos amiguetes, buenos socios en el y del festín.
Otra mentira más de esa parte de La Casta, dueña y señora del Bipartido, el PpPsoe, pero que empieza a hacer agua por su diestra y por su siniestra. Vienen otras corrientes de Casta Política Profesional pidiendo paso para hacerse con el control del Negocio.
Esto no es nuevo: ya ha habido otros intentos de Siglas‑Marcas buscando quedarse con el monopolio del PolitiQueo, que es lo que para La Casta significa la política: su gran negocio empresarial para ganar prestigio y enriquecerse sin apenas esfuerzo.
A las nuevas Siglas les pasará, con toda seguridad, como les pasó a las anteriores: se perderán en el olvido. Lo hemos visto muchas veces en la corta historia de su DemosGracias. Las que no entran en el juego y no se alían con una de las “Empresas del Bipartido”, los “Dueños del Negocio” las dejan fuera. No les gusta la competencia de terceros ni que les quiten sus jugosos y numerosos ingresos. Saben hacer muy bien eso de eliminar a la competencia desleal que no quiera entrar por el aro.
Parece que esta vez están nerviosos. Tienen la solución en sus manos: unirse. Pero a ningún tahúr le gusta enseñar sus cartas antes de tiempo, antes de conseguir —por medio del engaño y los embites de buen trilero— las mayores ganancias posibles en la partida.
Por el otro lado, las Siglas‑Marcas IndepesYSepaRatas también están muy preocupadas. Sus votos no les van a servir para dirigir al PresiMiente de turno del Bipartido que quiera okupar La Moncloa. Ven que se están quedando sin su negocio, se les acaba el chollo: la ingente cantidad de euros que sacan con tropelías y malas formas para que un PresiMiente, pepero o sanchista —a ellos les da lo mismo apoyar a uno u otro de los socios en la sombra del Bipartido— les pague por sus votos. No es para ellos la independencia: es seguir con el gran negocio de la dependencia.
El grito sin fundamento de ¡¡Que viene la Ultraderecha!!, mal usado por la progresía —ni la hay ni se la espera—, ha reemplazado al grito muy desgastado utilizado hasta la saciedad por los socios del Bipartido: ¡¡Quítate tú pa’ ponerme yo!!, con el subtítulo oculto de: “Que me toca a mí ahora el mejor reparto de la parte que nos repartimos”.
Es, en realidad, el grito desesperado de perder el chollo, de que otra Sigla‑Marca los deje sin el negocio, los reemplace en la Sociedad Comercial del Bipartido.
En el Reino de Trileros, Truhanes, Chupópteros y Buscavidas de la Casta Política Profesional hace tiempo que dejó de haber Derechas, Socialismo, Izquierdas, Comunistas, Ultraizquierdas, Ultraderechas, Independentistas y demás Siglas‑Marcas —las del “no sé, no contesto”— que se quieren incorporar al Gran Negocio.
Sólo TENEMUS:
• Unos pelgares que se han subido al tren del PolitiQueo para medrar.
• Unos ListosDeListas que se han apoderado de lo que antes eran partidos políticos, las Siglas‑Marcas que los votantes —unos por costumbre, otros por tener de verdad la ideología que las amparaba ayer— meten en las urnas, participando con su Lista en “La Metida” de eso que osan llamar votaciones democráticas.
En realidad HABEMUS:
PolitiQué con pedigrí de falsos empresarios manejando con mentiras y falsas promesas el Cañón del Fango del Poder, pensando sólo en sus beneficios.
LosUnos y LosOtros han dejado de tener los ideales políticos que dicen defender. Se han apoderado de esas Siglas con artimañas de trileros y chupópteros. Se han metido y están en política engañando al Pueblo Soberano porque lo único que pretenden es el inmenso poder que La Casta les regala: los grandes ingresos que obtienen con lo que han convertido en Marcas Comerciales con Ánimo de Lucro para GoMierdar el país.
Unas riquezas que, manejando y dirigiendo empresas de verdad, nunca obtendrían, y con la inmensa ventaja de no tener que invertir capital propio. Siempre ganan, lo hagan bien o mal: se juegan en el embite nuestros impuestos, las riquezas del país que dicen gobernar, pero que en realidad sólo GoMierdan.
¡¡Que viene la Ultraderecha!! Pero ¿por dónde viene, PresiMiente Sánchez?
De ese conjunto de Siglas‑Marcas comerciales y nada políticas que hay en lo que antes eran las Casas del Pueblo Soberano, y que hoy son las Casas de La Casta Política —de profesión, sus negocios del PolitiQueo—, ni están ni se las espera.
No TENEMUS ultra no sé qué ni ultra no sé cuántos. Sólo están en el juego LosUnos para repartirse la mejor parte y LosOtros para quedarse con la parte restante.
EsteIaioQuePiensa está convencido de que, sea quien sea el Jefe del Grupo de Listos de Listas que obtenga el turno de PresiMiente, sólo entrará en el gobierno otro grupo de PolítiQués en santa compañía: una Nueva Alianza de trileros que no cambiará las formas de GoMierdo de La Casta.
Seguirán con el mismo rumbo: defender y salvaguardar los intereses de La Casta, esa clase social de nuevo cuño que sólo sirve para defender sus negocios y empresas de Casta.
Y los del Pueblo los dejan, como siempre, pa’ luego. Y a Luego ni se le espera ni estará en ninguna de sus Listas de Listos.
El resultado final de seguir votando sus ListasDeListos siempre será el mismo: cambiando la Sigla‑Marca no se consigue nada. Simplemente volverán a GoMierdar los mismos trileros que se van turnando en quedarse con “toda la parte del Negocio”, unos más, otros un poco menos, y regalar al Pueblo Soberano su parte: Nada.
Eso que el saber popular llama, con mucha razón, AJO Y AGUA, el único premio que recibió, recibe y recibirá el tontodelvoto.
Votando sus ListasDeListos, obligados a la Disciplina de Voto, lo que en realidad hacemos es dar nuestra aprobación a su jodida Dictadura de Siglas‑Marcas, nuestra “A joderse y aguantarse” de siempre.
De regalo a tan desamado Club de Trileros, una poesía… pidiendo perdón a Gustavo Adolfo Bécquer.
Volverán los oscuros trileros enchufados
En sus despachos sus posaderas a sentar,
Y otra vez, con sus artimañas de truhanes,
Una y otra vez en tus impuestos
Sus avaras manos meterán.
Las meterán, meterán, meterán, meterán…
Pero los buenos, que no quieren colocar,
Esos a los que con dicha contemplar,
Saben nuestros nombres, sólo quieren dar
Buen uso a tus impuestos, y sus manos
En ellos nunca meterán. Esos no entrarán.
No entrarán, entrarán, entrarán, entrarán…
Volverán los tupidos entramados de Siglas
A tus ingresos con sus Marcas atrapar,
Y no saciados con eso, con sus hermosos impuestos
Más porcentajes aplicarán.
Sus fauces golosas y hambrientas abrirán.
Las abrirán, abrirán, abrirán, abrirán…
Pero esa Hacienda justa, seria y honrada
Que aplicará justos impuestos, sin avaricia,
Que te ayudará a llegar a fin de mes
Y no caerá sobre tus rentas injustamente,
Ese gran país donde poder vivir tranquilo
No volverá, volverá, volverá, volverá…
Volverán los hombres justos al Gobierno
Primer poder.
Volverán hombres honrados al Congreso
Segundo poder.
Volverán hombres sabios a los Juzgados
Tercer poder.
Volverán, volverán, volverán, volverán…
Y nos regalarán nuestra amada, soñada, anhelada y muy querida Democracia,
La que nos ha robado la infame e ingrata Casta con su Dictadura de Partidos.
Regalarán, regalarán, regalarán, regalarán…
Pero los sueños, sólo sueños son…
Pero qué bonito es soñar…
De ellos, de nuestros sueños, nunca, nunca se podrán apoderar.
