(7) 600 Palabras: Crónicas terroristas. 2ª Parte. (CONSECUENCIAS). Por Antonio E. 

ETA asesinó por la espalda al general de brigada Juan Atarés mientras paseaba. La fotografía de su viuda y sus hijos arrodillados ante el cuerpo es una de las imágenes más crudas del terror en España.

«Asesinar en nombre de un supuesto hecho diferencial, no solo les coloca en las zahurdas de la historia, si no que les convierte en los dignos sucesores del nazismo»

Decir que el PNV ha estado pagando muy bien los servicios prestados a los que con sus actos criminales favorecieron sus políticas, no es novedad. Pensar que ahora lo sigue haciendo por atajar el chorro de votos que se les están escapando hacia las filas de ETA, tampoco es descabellado. La deuda ha vencido, ahora toca pagarla en su totalidad. 

Educar en el odio acarrea graves adicciones, la peor, que los nuevos yonkis del nazionalismo prefieran a los criminales, en lugar de a los realquilados que nunca dejaron de pisar moqueta, mientras parasitaban el estado español. Es un hecho incontrovertible que a las nuevas ratas les atrae más lo sanguinolento, que lo corrompido. 

El nazionalismo vasco, cuyo dogmatismo ideológico le sitúa entre lo anacrónico y lo esperpéntico, no solo por su sectarismo político, sino también por los hechos que ha venido protagonizando durante décadas. Añadir a este rancio mejunje, el supremacismo del que viene haciendo gala desde su origen, induce al desprecio más absoluto, y al asco más intenso. 

Asesinar en nombre de un supuesto hecho diferencial, no solo les coloca en las zahurdas de la historia, si no que les convierte en los dignos sucesores del nazismo, ideología que, a principios de la década de los treinta del siglo pasado, abrazaron sin dudarlo hasta que vieron como su, ansiado benefactor, Adolf Hitler, fracasaba en el intento de sojuzgar a los que combatieron sus criminales ideas. Estas líneas no son solo opinión, son hechos históricos sencillos de demostrar, basta con leer la historia real, y no la inventada. 

Nadie puede matar por diferencia de credo, raza o religión, a excepción de ETA, según aquellos que olvidando quienes son y de dónde vienen, han terminado por abrazar la masacre y consentir su consecuencia, por interés propio y de gobierno, tal y como están demostrando. 

Políticos como Arzallus Eguibar, y otros, en especial algunos socialistas que aún tenemos en nuestra memoria, nunca dejaron pasar la oportunidad de decir lo que pensaban, y mostrarnos de qué color era su alma, negro luto y rojo sangre. A día de hoy aquella ponzoña crece y crece sin parar, a golpe de traición. 

El PNV siempre jugó a la equidistancia, aunque en su patética forma de escenificarlo, fracasaron estrepitosamente. El hedor de sus palabras, sobrecogía, el horror de su desleal comportamiento, helaba. Podría decirse que nunca fueron creíbles, ni honestos ni honorables, su actual lendakari lo está demostrando. 

No existe nada más repugnante que la doblez y el egoísmo, más propio en rufianes, que, en personas honradas. Nunca oímos una condena firme, y sincera, por parte del PNV, ni una palabra de ánimo hacia los que, a punta de pistola o ruleta rusa, eran sistemáticamente expulsados de su tierra, no, ni una sola queja. Censo electoral libre de españolazos, como les llamaba Arzallus. Granja nazionalista, matadero infecto, donde se sacrificaba a todo aquél que no cacarease en vasco. 

Mejor un empresariado cautivo y silente, pero subvencionado, que otro valiente, que se negaba a entrar en el juego del falso impuesto revolucionario. Al final todo se supo, todo era una farsa amañada, un infecto embeleco donde entre todos pagábamos, las balas con que nos asesinaban. 

Administrar el dolor fue el mejor logro del PNV, excarcelar a sus criminales era la meta de un partido anacrónico, y racista. ¡Qué bajos habéis caído, Aitor! Aunque nada bueno podía esperarse de quiénes moran en los sótanos del infierno.  

Por cierto, ¿Cuántos miles de euros cobran de “jubilación” los criminales etarras? ¿Bajo qué concepto “tributaron”? ¿En qué puestos fueron “colocados” por los distintos gobiernos vascos? ¿Fueron a “trabajar” como las putas de los mandarines socialistas? Lo patético radica en que todos y cada uno de los contribuyentes españoles estamos pagando el retiro a las ratas de ETA.   

Que ningún vasco diga ahora, que no lo sabía, que ningún votante socialista se llame a engaño, la realidad es aplastante, ETA sin el PSOE no sería nada, como mucho un montón de borrachos de sangre contando como desmembraron cuerpos y abrieron cabezas a balazos. Que nadie diga que lucharon por la libertad, quienes tienen como ideología las cadenas el terror y la muerte. 

Al actual lendakari, le repugna lo que hizo ETA, otra falsedad, si fuese así no estaría excarcelando criminales, nadie le obliga. Paraíso putrefacto donde chiquillos y adolescentes cruzan a diario sus vidas con asesinos y criminales, con comadrejas hienas y ratas de cementerio, el lugar más apropiado para contemplar sus hazañas. 

Estas son las consecuencias. Las Provincias Vascongadas constituyen la región europea con mayor número de criminales en serie, por kilómetro cuadrado. Parque temático del terror, tanatorio perpetuo, campo de concentración y reeducación, al viejo estilo peneuvetarra.  

Que nadie olvide nunca a todos aquellos que fueron masacrados por la sinrazón de una banda criminal, y sus apoyos políticos, pasados y presentes. 

Descansen todos ellos en paz. 

 

¡VIVA LA LIBERTAD! 

¡¡VIVA ESPAÑA!! 

Antonio E.

“Lo valioso no es lo conseguido, lo verdaderamente importante es mantenerlo”. Nacido en Valladolid, diplomado en el noble arte de trabajar y doctorando en la disciplina más importante que existe: conseguir ser un buen español. Autor de varios libros, desde siempre me gustó leer la historia de mi país, aprenderla, estudiarla y compartirla. Su desconocimiento nos aboca, irremediablemente, a tropezar en las mismas piedras de siempre. Odio la doblez, la traición, el engaño y la cobardía, rasgos que abundan cada vez más en nuestra sociedad.

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