Sánchez o el gran Tartufo. Por José Crespo

Sánchez o el gran Tartufo.

«¿Cuándo saltará al unísono esta sociedad anestesiada para librarse de este gran tartufo y de su corte de aduladores a sueldo cual plañideras histéricas?»

Los que estudiamos Lengua y Literatura por aquellos planes antiguos que más de uno quisiera en la actualidad sabemos quién fue Jean-Baptiste Poquelin (1622–1673), más conocido por su nombre artístico, Molière, un gran poeta, dramaturgo y actor francés, gran artista aunque odiador de España. Se le considera como uno de los escritores más importantes de la literatura francesa. El dramaturgo nació en una familia acaudalada de tapiceros parisinos generando una impresionante producción literaria y artística.

En la obra de este autor francés titulada con ese nombre se nos presenta a Orgon, un honrado burgués, rico y querido que se deslumbra con un devoto hombre, Tartufo, al que conoce en una iglesia. Lo acoge en su casa y lo convierte en su director espiritual, provocando una situación con una natural preponderancia de Tartufo que suscita en la familia una auténtica revolución.
Como podemos imaginar la hipocresía es el tema principal de «Tartufo», y en ella se esconde también un ataque al papel demasiado influyente que tenían y tienen algunos personajes siniestros que existen en nuestra sociedad en distintos ámbitos, especialmente en la política, que utilizan su capacidad para convencer y dominar a quienes los siguen. En definitiva una temática de rabiosa actualidad.
En realidad se trata de vampiros y saqueadores, que pretenden conseguir el poder y los bienes materiales que jamás conseguirían honradamente.
En el fondo «Tartufo» trata de la trágica historia de quienes gozan de la más absoluta impunidad, a través del poder, la mentira, el miedo, la manipulación, las apariencias y la falsa moral.
Sentencia Tartufo: «quien peca en silencio, no peca, es el escándalo lo que vuelve pecaminosa a la acción». Cabe preguntarse… ¿Cuál es el mensaje de Tartufo?
La obra nos conduce a contemplar cómo la hipocresía es el arte de amordazar la dignidad. Ella hace enmudecer los escrúpulos en los hombres incapaces de resistir la tentación del mal.

Creo que el mundo de la política española está lleno de tartufos, con un gran tartufo al mando, sin moral, ética ni nada que se le parezca.

Vivimos cada día un nuevo escándalo que tapa al anterior desde los abusos sexuales y maltrato por parte de los que se presentaron como guardianes y defensores máximos de los derechos de la mujer. Golfería, drogas, prostitución, corrupción, saqueo de fondos públicos, contratos amañados, colonización y depredación de las instituciones públicas empezando por la Justicia.

Tenemos, padecemos, a un gran Tartufo que ya no puede salir a la calle, que sólo aparece en ambientes enlatados donde sus corifeos le jalean con fervor y para quién el título de «hijo de fruta» se ha convertido en recibimiento y grito de guerra cuando se le ocurre aparecer en público, a pesar de lo cual como buen psicópata piensa que son cuatro gatos organizados de la turboderecha fascista quienes le atacan… ¡Yo estoy bien! Exclamó el imbele cuando dejó tirado al Rey en medio del barro en Paiporta.

¿Cuándo saltará al unísono esta sociedad anestesiada para librarse de este gran tartufo y de su corte de aduladores a sueldo cual plañideras histéricas?

José Crespo

José Antonio Crespo-Francés. Soldado de Infantería Española, Doctor en Artes y Humanidades. Enamorado de Aranjuez la ciudad donde vivo, Colaborador en radio y publicaciones electrónicas, autor de trabajos históricos dedicados al Servicio Militar y Valores, y a personajes en concreto como Juan de Oñate, Vázquez de Coronado, Blas de Lezo o Pedro Menéndez de Avilés y en general a Españoles Olvidados en Norteamérica y Españoles Olvidados del Pacífico. Rechazo la denominación de experto, prefiero las de "enamorado de" o "apasionado por". Si Vis Pacem Para Bellum

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