El No a la guerra y Sí al muro de un gobierno margarita. Por Antonio de la Torre

El No a la guerra y Sí al muro de un gobierno margarita.

«Parece evidente que al doctor Fraude cum Laude le ha venido bien el NO a la guerra para intentar movilizar el voto de la izquierda, aunque no está claro que se decida por un adelanto electoral»

Podríamos haber estirado el título con una larga retahíla de noes y síes de una margarita interminable, tales como No al PP y al JUNTS de Puigdemont; No a VOX y a BILDU; No a Donald Trump y a Arnaldo Otegui; No a Edmundo González y María Corina Machado y a Nicolás Maduro y Delcy Rodríguez; No a la guerra de Irak y a la de Hamas en Gaza; No al cristianismo y al Ramadán; No a la VIDA y al aborto; No al Congreso y al decreto ley… Y en estos ya largos casi ocho años, además de esa alternancia, la margarita perdió los pétalos del No a los Presupuestos Generales del Estado y tantos otros reveses parlamentarios, gracias a los , a y de, la ultraizquierda de Podemos, de SUMAR, de Esquerra, de Compromís, de los Comunes, del BNG… Sólo le faltó, junto al No a la guerra inicial y todos los anteriores, ampliar su política buenista y demagoga con un No a la enfermedad, No al desamor, No a la tristeza, en ese idílico al mundo de Yupi que él, sus amigos y allegados pretenden disfrutar en paraísos fiscales, que no sé si conoceremos algún día con detalle, pero indicios sobran. ¿Verdad, señor González, señor Rodríguez Zapatero, señor Bono, señor Sánchez y un largo etcétera? 

Y todo esto venía a cuento de la operación ‘Furia épica’, que es cómo Donald Trump ha bautizado su ataque a Irán que este sábado –parece que le gustan los sábados a Trump– cumplía una semana y en el que el presidente norteamericano no descarta el desembarco de marines: “Puede que haya botas”, ha dicho.

“Puede que haya botas”

De momento, la primera consecuencia ha sido el llamado efecto misil/pluma en los precios de los combustibles. Y no menos importante está siendo el descrédito de España en el ámbito internacional, después de que tras la sentada de su antecesor Rodríguez Zapatero ante la bandera de los EE. UU., nuestro showman se haya erigido como referente mundial del antitrumpismo, negando el uso de las bases de Rota y Morón en la operación contra Irán, lo que convierte a España en un socio poco fiable para los países de la OTAN. Algo que inspiró a la actriz invitada a los premios Goya, Susan Sharandon, para destacar “la lucidez moral de Pedro Sánchez” –no sé si sabrá lo que es moral esta comunista de Hollywood–, que no parece que tuviera en cuenta que, de haberse celebrado en Irán, seguramente, las actrices hubieran lucido hiyabs y burkas negros en lugar de escotes y transparencias.

Nuestro presimiente se adelantó a decir que no prestará apoyo militar y se desmarca de Francia, Alemania y Reino Unido, las primeras potencias en poner en marcha un programa de disuasión nuclear: “Se puede estar contra un régimen odioso, como es el régimen iraní, y estar a la vez en contra de una intervención militar injustificada, peligrosa y fuera de la legalidad internacional”. El Gobierno español se enfrenta a los países que se posicionan para responder ante el conflicto. Y no faltó el apoyo incondicional del Loro Park de la Moncloa, empezando su viceprimera María Jesús Montero que pedía “Utilizar la vía diplomática como única fórmula para el entendimiento” y tuvo respuesta en la popular Carmen Funes: “Algo falla cuando Hamás, los hutíes y el régimen iraní aplauden al gobierno, eso no es defender los intereses de España sino ponerlos en riesgo”.

No se hizo esperar la reacción de Trump, acompañado en la Casa Blanca por el canciller alemán Friedrich Merz: “Todo el mundo estaba entusiasmado, Alemania, todo el mundo y España no lo hizo y ahora España ha dicho que no podemos usar sus bases, podríamos usarlas si queremos, podemos volar y usarlas, nadie nos va a decir que no las usemos, pero no tenemos por qué hacerlo. Se mostraron hostiles, así que les dije, no queremos a España, no tiene absolutamente nada que necesitemos, salvo gente excelente, tienen gente excelente, pero no tienen un gran liderazgo, así que vamos a cortar todo el comercio con España, no queremos tener nada que ver con España”.

Veremos a quién recurre nuestro felón “defensor” del Derecho Internacional, cuando Marruecos, el gran favorecido de todo esto, se decida a dar un paso más en su pretendida ocupación de Ceuta y Melilla, cuya defensa no está garantizada técnicamente en caso de  agresión, de acuerdo con las zonas que recoge el artículo 6 del tratado de la OTAN, que limita su ámbito de actuación a “Europa, América del Norte, Turquía y las islas al norte del trópico de Cáncer”. Pero Sánchez no es un problema para Trump sino para la propia Europa, después de su batalla nacionalista para satisfacer a Puigdemont con el catalán; de salirse de la posición europea sobre Israel, apoyando a Hamas, barcos pacifistas incluidos; de negarse a asumir el acuerdo del gasto en la OTAN después de firmarlo, como dijo Georgia Meloni: “España firmó exactamente lo mismo que firmamos nosotros…”, y casi salirse de la foto, a lo que se refirió el canciller alemán en presencia de Trump como falta de compromiso de Sánchez; de esa regularización masiva de inmigrantes en contra de la política europea y de desmarcarse ahora de la iniciativa francoalemana y británica de disuasión nuclear poniendo a la Unión Europea contra Estados Unidos.

Como tampoco podía faltar un nuevo monólogo sin preguntas del defensor de la paz que nos dejó las habituales obviedades, entre las que no faltó la comparación de esta acción bélica con la guerra de Irak de 2003, que, según él, “generó un aumento drástico del terrorismo yihadista, una grave crisis migratoria en el Mediterráneo oriental y un incremento generalizado de los precios de la energía y por tanto también de la cesta de la compra, del coste de la vida –seguramente, la subida de la cesta de la compra de estos últimos siete años también se deba a la guerra de Irak–, sin desaprovechar la ocasión para dejar su recadito con lo que él llamó “el regalo del trío de las Azores a los europeos de entonces, un mundo más inseguro y una vida peor”.

Margarita Robles ha recibido al embajador de EEUU y dos aviones militares del ejército norteamericano han realizado movimientos en el espacio aéreo español desde la base de Rota.

Decía también que “No vamos a ser cómplices de algo que es malo para el mundo y que también es contrario a nuestros valores e intereses, simplemente por el miedo a las represalias de alguno”. O sea, que siendo miembro de la OTAN no se es cómplice de lo que presumía el secretario de guerra de Trump, Pete Hegseth, que confirmaba haber hundido una fragata iraní frente a la costa sur de Sri Lanka desde uno de sus submarinos. Y la exportación de armas a Israel hasta 2025 y los más de mil trescientos efectivos en varios países del Próximo Oriente, tampoco debe ser un signo de complicidad con la OTAN y con los ahora iniciadores de los bombardeos a Irán. Y para colmo nos enteramos de que la aguerrida ministra de “no ataque”, Margarita Robles ordena enviar nuestra mejor fragata Cristóbal Colón a Chipre, escoltando al portaviones francés Charles de Gaulle. La misma que se había puesto campanuda con el no al uso de las bases de Rota y Morón: “No se ha dado ningún tipo de asistencia, ninguno, absolutamente ninguno a esta actuación”, y provocaba al secretario del Tesoro Scott Bessent, que nos dejaba este mensaje: “Fue inaceptable que los españoles se mostraran muy poco cooperativos con respecto a las bases estadounidenses y a lo que podíamos hacer con nuestros aviones cuando comenzamos a ejecutar la operación Furia épica” y enviaba una dura acusación, que repetía hasta tres veces: “Cualquier cosa que ralentice nuestra capacidad para participar y llevar a cabo esta guerra de la manera más rápida y eficaz pone en peligro la vida de los estadounidenses, los españoles ponen en peligro la vida de los estadounidenses, España pone en peligro la vida de los estadounidenses”

Pero qué poquito le ha durado al «ayatrola» Sánchez, su «NO A LA GUERRA».

Aunque parece que todo era un cruce de palabras estéril porque la realidad es que la madrugada del miércoles llegaba un avión militar estadounidense de carga a la base de Rota, que despegaba por la tarde rumbo a la base siciliana de Sigonella, punto neurálgico de partida a la zona de guerra.  Y para completar el sainete de desgobierno que tenemos, la ministra se reunía en el ministerio con el embajador USA en Madrid y poco después la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, afirmaba esto: “Creo que escucharon el mensaje del presidente ayer, alto y claro, y por lo que entiendo, en las últimas horas (España) han aceptado cooperar con las Fuerzas Armadas de Estados Unidos y sé que están coordinados con sus homólogos en España. El presidente espera que, por supuesto, todos nuestros aliados europeos cooperen”. Algo que hacía pensar en que la citada reunión dejaba entrever una posible colaboración, pero que el no menos aguerrido ministro de Exteriores español, José Manuel Albares, desmentía ipso facto: “No, no, nosotros no colaboramos en nada, absolutamente nada. No a la guerra”. Y, curiosamente, el corresponsal de COPE en Washington, David Alandete, pregunta al equipo de comunicación de la Casa Blanca y al Pentágono y las dos fuentes confirman que España ha rectificado, o sea, desmienten lo que había desmentido Albares y, ante esta serie de contradicciones, toca decidir y ya sabemos cuál es la especialidad de nuestro presimiente y su equipo. 

Tonto útil

Y es que a Sánchez lo van conociendo por el mundo, y así lo reflejan algunos medios internacionales. El Washington Post dice que «Sánchez, a la baja en las encuestas y sacudido por escándalos, aunque conocido por tener nueve vidas políticas, parece estar apostando por la impopularidad de Trump en España…”. The New York Times por su parte dice que «Sánchez se ha convertido en un referente para los progresistas frustrados de Europa, que lo ven como una de las últimas voces abiertamente de izquierdas ante un panorama cada vez más dominado por la derecha”. El Wall Street Journal llama a Pedro Sánchez “tonto útil del régimen iraní” y en un alarde de conocer nuestras tradiciones dice que “Sánchez podría fácilmente haber optado por echarse una siesta. En este caso, nadie estaba esperando que el ejército español proporcionara el margen de victoria necesario frente a la Guardia Revolucionaria. Pero el señor Sánchez decidió meterse en el ruedo con el toro más grande, más agresivo y más loco de todos. Y ahora él y su país aprenderán lo que se siente al ser corneados”. Mientras tanto, también en la Europa izquierdosa tiene eco nuestro pirómano político. El inglés The Guardian dice que «Sánchez redobla la apuesta tras la amenaza de Trump de cortar el comercio con España” y el alemán Der Spigel la toma con su canciller por no haber salido en defensa de Fray Perico. En Francia, Le Parisien también le echa un cable y dice que «Sánchez asume riesgos comerciales calculados, pero también gana puntos políticos en un país marcado por el pacifismo«. El portugués Público destaca que “Sánchez se desmarca del resto de Europa y provoca una vez más la ira de Trump». Y el italiano La Repubblica escribe que “La solidaridad del líder ibérico proviene de Von Der Leyen, Costa y Macron. Solo Italia y Alemania han optado por guardar silencio”. 

Parece evidente que al doctor Fraude cum Laude le ha venido bien el conflicto para intentar movilizar el voto de la izquierda, aunque no está claro que se decida por un adelanto electoral antes de que se pase el efecto del “No a la guerra” que aplauden sus socios, alguno de los cuales, como la podemita Ione Belarra, despierta el “OTAN (de entrada) no” de Felipe González, que amplían con el “bases fuera”. En este sentido, Alberto Núñez Feijoo le decía esto: “Se trata de respetar la inteligencia de los españoles, de decirles que se puede y se debe seguir defendiendo la legalidad internacional sin perjudicar por ello a nuestras empresas ni aislar a nuestro país de sus aliados. Se trata de criticar al mismo tiempo la agresividad real de Trump y el pacifismo falso de Sánchez. Se trata de honrar nuestros compromisos de defensa en público y en privado. Y se trata de decir no a la guerra, pero también no a la frivolidad, no al postureo y no a la campaña electoral incesante que somete a los españoles a un estrés insoportable.

«Sánchez ha conseguido que Occidente nos ignore y que Estados Unidos corte nuestras relaciones históricas: Sánchez ha llevado a España al límite de su propia necedad. Qué más le da: las consecuencias las paga nuestro país.»

Pero como de costumbre, fue Isabel Díaz Ayuso la que se expresó con mayor claridad,  respondiendo a la portavoz socialista en la asamblea madrileña: “Estamos francamente consternados con la política internacional que está llevando el gobierno de Sánchez, su jefe, sin haber pasado ni siquiera por el Congreso de los Diputados. Si por ustedes fuera, las cárceles venezolanas todavía estarían llenas de presos políticos y la gente torturada por las calles. Si fuera por ustedes, el régimen ayatolá seguiría armándose nuclearmente, un régimen que en muy pocas semanas mató a 30.000 personas, castigando a los homosexuales, condenándolos a la cárcel, a latigazos, colgándolos de grúas, asesinando a mujeres por negarse a llevar el velo… 

¿No la guerra?, claro que no a la guerra y que acabe cuanto antes, pero tampoco a la guerra civil española, que ustedes alimentan cada día de sus vidas, de la que nunca salen. De hecho, ya están conformando el frente popular y lo dicen, mientras pactan con BILDU que hay dos Españas… ¿Derecho internacional? pero si no respetan el derecho español… ¿No a la dictadura? por supuesto, a ninguna dictadura, tampoco a la venezolana, a la iraní, a la comunista China, ni a la comunista ETA, que es otra dictadura que ha roto la convivencia de los españoles y hoy les da a ustedes el poder en La Moncloa…, 

Las siguientes serán Ceuta y Melilla, por su culpa, por su dejación, van a regalarles a Marruecos todo lo que les vaya pidiendo, las aguas, la pesca… ¿qué más? Va a ser esto una ruina energética, hunden nuestra seguridad, nuestra defensa, nuestras empresas, importaciones, exportaciones …

Lo peor es que Sánchez está utilizando los intereses y el futuro de los españoles mientras le carcome la corrupción y los escándalos y está utilizando el comportarse como un líder infantil, adolescente, para bochorno de los líderes europeos que intentan mediar en algo tan complicado… Sánchez no es fiable, su gobierno no es fiable, y por tanto trasladan a los ojos del mundo que España no es fiable. Nos van a hundir por la corrupción del bloque sanchista y el aislamiento a España que es lo que les carcome. Eso sí, las únicas hijas que no van a perder oportunidades son las de Sánchez y Zapatero. Con nosotros no cuenten”.

A ver si cala el mensaje.

Madrid, 7 de marzo de 2026

 

Antonio de la Torre

Aficionado a la política, decepcionado con mi corta experiencia en ese mundo, y preocupado con la situación de "España, S. A.". Modesto tertuliano y articulista de opinión. Comparto inquietudes y propuestas, tratando de ayudar a crear opinión para mejorar el pervertido sistema político que nos ningunea.

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