La Pintura de los días por Mila Soyyo. Hoy, «Castillo de Comblat, El Plet»

¡MUY BUENOS DÍAS!

En 1887, Paul Signac se vio obligado a acompañar a un primo suyo a la región de Auvernia. Durante su estancia en el pueblo de Comblat-le-Cháteau, quedó cautivado por el lugar.  En verano de ese año creó una serie de pinturas inspiradas en el famoso castillo y sus jardines. 

Hoy me acompaña Francisco Gómez Valencia, colaborador habitual de esta revista digital donde tiene su espacio personal con sus «conversaciones en el andamio».

Paul Signac. París (Francia, 1863 – 1935.  Neoimpresionismo, con el uso de la técnica del puntillismo, utilizando pequeños puntos de color puro para que el ojo del espectador los mezcle ópticamente. Tenía una gran pasión por el mar, algo que se refleja en sus numerosos paisajes marinos. Fundador de la Sociedad de Artistas Independientes en el año 1884 y cuyo lema principal era: «Sin jurado, ni premios». La exposición de sus obras se encuentra por todo el mundo.

Paul Signac. «Castillo de Comblat, El Plet» Óleo sobre lienzo

«Castillo de Comblat, El Plet» Por Francisco Gómez Valencia 

Es luz lo que alcanza la mirada,

un roce de fuego y de espera;

claridad que se derrama

frente al ojo del poeta.

 

 

El prado es un tapiz frío,

la sombra se funde con el brillo;

en el silencio del verano,

todo es limpio y sencillo.

 

Al fondo, el muro y su secreto,

presencia remota en el reflejo,

testigo mudo y quieto

de este orden y su esplendor.

 

 

Se une el aire en un destello

que el rastro de la mano separa;

lo que parece dividido

es una voz que se nos declara.

 

Se encuentra el alma con lo que mira,

en el asombro y el plano inerte;

en esta calma el mundo suspira

y el sueño, por fin, despierta.

 

 

El paisaje es ahora memoria,

puntos infinitos, paz sembrada;

donde la luz escribe la historia

de una tarde sosegada.

«Castillo de Comblat, El Plet» Por Mila Soyyo 

Más allá, 

 no puedo ver más allá de lo que enseña.

Un lugar, 

una parte de un sentir.

 

Donde el árbol quiere tocar la tierra

con la rama,  

cuyo tronco está dejando

 su huella allí. 

 

Me pregunto: 

¿Cómo es posible adentrarse?

Si el castillo no está hecho para mí.

 

Y me vuelvo indiferente ante sus ojos,

mientras contemplo

 la belleza de un jardín. 

 

No dejaría mi vida,

 ni lo que quedase de ella,

adentrarse en un confín, 

aun sabiendo 

que hubo un reino, 

si no está hecho para mí. 

***

Expreso mi agradecimiento por la aportación realizada en este día, a Francisco Gómez. Lo extiendo también a Manuel Artero por la confianza depositada y su publicación. 

Desde vuestra revista digital La Paseata os deseamos que tengáis un maravilloso día. Ahora os propongo un plan: un café calentito, unos minutos entretenidos de lectura y a afrontar el día con energía y optimismo.

¡Feliz jueves!

MMB 

Mila Soyyo

Nací en Madrid, hace ya unos años. Soy administrativa de profesión pero tengo claro que lo mío son los retos. Siempre aprendiendo, y disfrutando de todo lo que me gusta y me hace vibrar. De todo aquello en definitiva que consigue que sienta, de lo diferente, lo que no está escrito, lo que nadie espera y está ahí deseando que tu lo descubras... Y te aseguro por experiencia que llega.

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