De la noche, la música y la piratería que machaca a los artistas. La raíz y los vientos, por Rodolfo Arévalo

Noche en la ciudad
Noche en la ciudad. El terreno propicio para pa la piratería contra los músicos

 

 

“Cuando era adolescente la noche era mágica, un lugar en el que había luces de colores y sobre todo mangoneaba la piratería contra los músicos”

 

 

Soy un búho, desde mi tierna infancia me costaba dormirme. De hecho el médico le recomendó a mi madre, en una ocasión, que me diera una cápsula de Atarax para que pudiera abrazar el sueño, después de haber pasado tres días sin dormir.

Cuando era adolescente la noche era mágica, un lugar en el que había luces de colores y qué sé yo, insuperables juergas imaginadas y solo cumplidas en la celebración de año nuevo.

Mas tarde ya de prejovenzuelo y de joven, ese carácter festivo se fue implantando en la médula de mis huesos y un torbellino de desenfreno vino a hacerme compañía junto al resto de amigos que compartíamos esa oscuridad  cambiante que nos proporcionaba la noche iluminada.

 

 

Rodolfo y los cosmonautas
Rodolfo y los cosmonautas
Más tarde, recuerdo, que los locales nocturnos de diversión, tenían como reclamo grupos musicales de todo tipo y estilos… Y acudíamos a ellos, con ganas de descubrir arte nuevo dentro de la música popular. Recuerdo Grupos como ” La Caramba Ochichornia “, que tocaba en un bar casi oculto llamado ” Son Parnass ” por la zona de Lavapiés. Y los de jazz, cantidad de ellos, algunos muy conocidos como Whisky Jazz. Otros para cantautores, como la Peña Tres y gran cantidad en la calle Huertas. Nosotros también teníamos grupos musicales y participamos como “intyerpretyezs” en algunos de aquellos lugares. Después de las actuaciones, cobrábamos el dinero pactado y cada cual a su casa.
  

Las noches de noviazgo, para qué contarlas, maravillosas. Luego los hijos te hacen reposar durante muchos años, porque la noche deja de tener importancia, ya encontraste tu pareja y la vida sigue… Ahora lo importante son tus copias que se desarrollan bajo tu cuidado. Antes de eso hubo noches de estudio, solitario o acompañado de otros amigos. Grandes esfuerzos y mucho café, para vencer al sueño. Todo con la única finalidad de obtener al fin la independencia y tu propia vida. Algunos lo tomaron mas en serio, otros mas en broma, pero el tiempo nos puso a cada uno en nuestro lugar con mas o menos fortuna. Ahora ya no es tiempo de lamentos si no de mirar a un futuro que cada vez se me antoja mas corto.

 
Pero lo que realmente quiero contar después de esta larga introducción es algo acerca de lo que veo alrededor. Ya no existen las ganas de oír y ver la música en directo, la gente en general ha muerto en su sensibilidad. Sería imposible, en la actualidad, que un personaje como Bob Dylan, todo un icono de los 60, atrajera a cientos de personas a sus conciertos. Nadie se interesaría por su voz y en los programas de televisión al efecto, no pasaría ni siquiera la pre selección. Eso a pesar de toda la poesía y sabiduría que contenían sus temas. He constatado a lo largo de unos años , ya en la actualidad, que los locales no solo no programan actuaciones musicales, si no que pretenden que el grupo o artista traiga a sus amigos para llenar el local, lo que supone a la larga una vil explotación de la amistad. No contentos con esto lo que percibe como remuneración el grupo suele ser una parte de las ganancias por consumición efectuada. Como la gente en realidad suele tomar cerveza, lo recaudado con suerte paga el transporte y la cena en cualquier barucho, donde sin duda es una fiesta compartir unas patatas bravas, como cena, con los demás miembros del grupo, pero no pasa de ahí. Hay mucha ampulosidad cuando se habla de la cultura y el arte, a veces olvidando que no solo el arte popular es cultura, si no también, el arte de vanguardia y el arte clásico, no por selecto menos arte. Si se extiende este tipo de reflexión al arte en general y también la cultura en general, los artistas se encuentran huérfanos de mecenas y de oportunidades. También se encuentran desvalidos estos ante el saqueo que representa la piratería del contenido que ellos apadrinan, esto les hace desistir.
 
 Está bien, basta de quejas, pero sería muy conveniente que alguien tomara cartas en este asunto y pusiera en marcha las medidas oportunas para que una nueva industria y mecenazgo surgiera en los primeros niveles del arte y la cultura, tanto musical, como pictórica, literaria, cinematográfica y demás, sin dejarlo todo en manos de la política generalmente de izquierdas, que usan la cultura en beneficio de la ideología mas que del bien común. No sé si la idea ha quedado clara, pero creo que todo lo dicho es real. Se necesitan emprendedores mecenas de arte. que investiguen para encontrar cosas que valen la pena y que acabaran condenadas al olvido por culpa de no tener los recursos necesarios.
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Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de la novela “El Bosque de Euxido” publicado en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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