
«Lo que no puede ser es que día sí, y día también, estemos desayunando con temas de corrupción y me da igual de que partido salga el tema»
Hace días que no escribo nada para La Paseata pero es que estoy francamente cansado de las estupideces de los partidos políticos y me tienen aburrido. Si hay que hacer que alguno de ellos reviente por el aire en los tribunales de justicia, ¡hágase! Lo que no puede ser es que día sí, y día también, estemos desayunando con temas de corrupción y me da igual de que partido salga el tema. No puede ser que en una sociedad del siglo XXI halla tanto sinvergüenza suelto que se aproveche de la situación que pueda tener, por el voto de los ciudadanos, en cualquier partido, para robar descaradamente a los ciudadanos. Si hay que hacer leyes con penas más graves, incluso de cárcel perpetua, que se haga, porque los españoles no podemos, ni debemos aguantar a tanto corrupto por metro cuadrado.
Imagino que el noventa y nueve por ciento de la población estará dispuesta a aceptar legislar leyes con fuertes penas para los sinvergüenzas o lo que sea conveniente. Creo que la mayor parte de las personas que son sin duda decentes, no pueden ni deben consentir este tipo de distorsión de la democracia, con sus leyes y normas que tanto yo, como miles de personas votamos en el año setenta y ocho.
La verdad es que, porque estamos en España, porque en otros países imagino que ya hubieran saltado los plomos hace bastante tiempo. Por eso empezaba mi escrito diciendo que: que estoy francamente aburrido de las estupideces porque entre unos y otros partidos políticos me tienen aburrido. Si hay que hacer que alguno de ellos reviente por el aire en los tribunales de justicia, ¡hágase! Lo que no puede ser es que día sí, y día también, estemos desayunando con temas de corrupción y me da igual de que partido salga el tema. No puede ser que en una sociedad del siglo XXI haya tanto sinvergüenza suelto que se aproveche de la situación que pueda tener, por el voto de los ciudadanos, en cualquier partido, para robar descaradamente a los ciudadanos.

