
«El Real Madrid necesita certezas, no ilusiones electorales y necesita un presidente que ya ha demostrado, una y otra vez, que sabe llevar al club a lo más alto»
Personalmente, Enrique Riquelme no me convence como alternativa para dirigir el Real Madrid.
Respeto su derecho a presentar un proyecto y a exponer sus ideas, pero considero que Florentino Pérez ofrece una experiencia, una trayectoria y unos resultados que ningún otro candidato puede igualar actualmente. El Real Madrid ha vivido una de las etapas más exitosas de su historia bajo su presidencia, y por eso prefiero la continuidad de un modelo que ha demostrado su eficacia antes que una apuesta por un proyecto del que todavía existen muchas incógnitas.
No me gustan las incorporaciones de Raúl González, Iker Casillas y Vicente del Bosque a la candidatura de Enrique Riquelme.
Les tengo un enorme respeto por todo lo que han dado al Real Madrid y forman parte de la historia más importante del club. Sin embargo, creo que su prestigio deportivo no garantiza necesariamente una mejor gestión .
Una de las ultimas incorporaciones a la candidatura de Riquelme ha sido Vicente Del Bosque.
Las declaraciones de Vicente del Bosque sobre el caso Caso Negreira han generado debate entre muchos aficionados al fútbol, especialmente entre quienes seguimos de cerca la actualidad del Real Madrid.
Del Bosque afirmó que el caso es grave porque afecta a la credibilidad de la competición, una valoración que resulta difícil discutir. Si durante años un club realizó pagos al vicepresidente del Comité Técnico de Árbitros, es lógico que surjan dudas y que se exijan explicaciones claras. La transparencia es fundamental para proteger la confianza de los aficionados en el fútbol.
Sin embargo, muchos madridistas no compartimos su afirmación de que el Barcelona habría ganado exactamente lo mismo con o sin Negreira.
El problema no es únicamente determinar si hubo una influencia directa en resultados concretos, sino el hecho de que existiera una relación económica prolongada con una persona que ocupaba un cargo de enorme relevancia en el sistema arbitral español. Esa situación, por sí sola, ya supone una sombra sobre la competición.
Resulta comprensible que Del Bosque quiera evitar juicios precipitados antes de que los tribunales dicten una resolución definitiva. No obstante, también es cierto que una parte importante de la afición considera que la gravedad del asunto merece una condena más contundente desde el punto de vista ético y deportivo.
Como madridista, siempre he admirado la trayectoria de Del Bosque, tanto por sus éxitos como por su talante. Pero en esta ocasión me cuesta compartir sus palabras. El caso Negreira ha dañado la imagen del fútbol español y exige el máximo rigor, caiga quien caiga.
La mejor forma de defender la grandeza del fútbol y del Real Madrid es reclamar siempre transparencia, igualdad de trato y limpieza en la competición.
Para mi estas declaraciones de Del Bosque contradicen a la candidatura de Riquelme. Además Enrique Riquelme y sus contradicciones en materia de fichajes me generan muchas dudas.
La campaña electoral del Real Madrid está dejando numerosas declaraciones de Enrique Riquelme sobre posibles fichajes.
Sin embargo, algunas de ellas han generado dudas y han sido calificadas por muchos aficionados como contradictorias o difíciles de creer.
Durante los primeros días de campaña, Riquelme afirmó que tenía cerrados dos grandes fichajes internacionales para el Real Madrid en caso de ganar las elecciones, aunque evitó revelar sus nombres.
Posteriormente, insistió en que jugadores como Erling Haaland y Rodri formarían parte de su proyecto, llegando incluso a presentar públicamente la operación Haaland como una promesa electoral.
El problema surgió cuando el entorno de Haaland, su agente y el propio Manchester City negaron públicamente que existiera un acuerdo o una cláusula que facilitara su salida. El club inglés incluso estudió acciones legales por considerar infundadas algunas de las afirmaciones realizadas durante la campaña.
Además, mientras en algunos momentos se habló de fichajes prácticamente cerrados, posteriormente desde el entorno de la candidatura se matizó que no se había afirmado que los jugadores estuvieran firmados, sino que acabarían jugando en el Real Madrid si el proyecto triunfaba.
Estas diferencias entre presentar incorporaciones como acuerdos avanzados y después hablar de simples objetivos deportivos han provocado que muchos socios reciban con escepticismo las promesas electorales. Incluso desde la candidatura de Florentino Pérez se ha cuestionado públicamente la existencia real de esos acuerdos.
Desde mi punto de vista, la diferencia entre Florentino Pérez y Enrique Riquelme es la experiencia.
La trayectoria de Florentino demuestra que suele hablar desde hechos consumados. Los fichajes de figuras como Luis Figo, Cristiano Ronaldo o Kylian Mbappé acabaron convirtiéndose en realidad.
Por el contrario, las promesas de Riquelme han estado rodeadas de rectificaciones, desmentidos y polémicas que hacen difícil valorar su viabilidad. En una institución tan exigente como el Real Madrid, los socios suelen confiar más en los hechos que en los anuncios espectaculares.
Por ello, considero que las elecciones no deberían decidirse por promesas de fichajes, sino por la credibilidad, la experiencia y la capacidad demostrada para dirigir el mejor club del mundo. En ese terreno, Florentino Pérez sigue teniendo una ventaja muy importante sobre cualquier rival.
Florentino Pérez lleva más de dos décadas construyendo un proyecto que ha transformado al Real Madrid en una referencia mundial, tanto en lo deportivo como en lo económico. Bajo su presidencia han llegado algunos de los mejores jugadores de cada generación y el club ha alcanzado una estabilidad institucional que pocos pueden discutir.
Respeto, valores y madridismo eso es Florentino Pérez.
El Real Madrid es una institución demasiado importante para convertirse en un concurso de promesas. La historia del club se ha construido sobre la exigencia, la seriedad y la credibilidad. Por eso, muchos socios consideran que la mejor garantía para el futuro sigue siendo Florentino Pérez.
Cuando llegue el momento de votar, cada socio decidirá libremente.
Pero entre el espectáculo de los grandes anuncios y la realidad de una gestión acreditada durante años, mi apoyo está con Florentino Pérez.
El Real Madrid necesita certezas, no ilusiones electorales; necesita experiencia, no improvisación; y necesita un presidente que ya ha demostrado, una y otra vez, que sabe llevar al club a lo más alto.
Florentino es mi presidente.
