La Buena Noticia: El conserje. Por Manuel Montes Cleries

El conserje

Se trata de uno de los personajes más eficaces del sistema educativo

En mi buena noticia de hoy me quiero referir a ese funcionario, aparentemente de segundo orden, que es imprescindible en cualquier tipo de institución dedicada a la enseñanza. Desde la escuela primaria a la universidad.

 

Tengo cierta experiencia del trato con los conserjes, dada mi larga experiencia como alumno en distintos centros. A lo largo de los años he podido comprobar como, desde una especie de garita más o menos grande, controlan todo el mundillo que no compete al personal docente. Disfrutan de un compendio de conocimientos y habilidades que les hace ser, salvando las distancias, lo que los antiguos describíamos con una frase lapidaria, “eres más apañao que un jarrillo de lata”.

 

Por cierto, los escolares de mi época disfrutábamos de unos útiles y rudimentarios jarrillos en la que se nos suministraba leche en polvo mezclada con agua en los recreos. El jarrillo era reciclado de una lata de leche condensada vacía, a la que se mataba el borde y que tenía un asa confeccionada con la tapa de la misma.

 

Volviendo a los conserjes, he conocido a varias que se hicieron famosos en su época. Comenzando por Manuel Rodríguez, una institución de la Escuela de Comercio, abuelo del famoso barítono Carlos Álvarez. Repartía las papeletas de notas, curaba heridas y controlaba el viejo edificio de Calle Beatas. En aquél mismo centro ejercía su labor de conserje la madre del famoso periodista Emilio Romero, en los mismos tiempos que este dirigía el periódico Pueblo.

 

En mi paso por la Facultad de Periodismo tropecé con un conserje paisano mío de Jaén. Cada año confeccionaba un enorme nacimiento que instalaba a la entrada de la facultad. Era un experto en paellas y en cada momento que queríamos celebrar algo nos elaboraba una gigantesca. (Por cierto, en periodismo es donde he asistido a más fiestas convocadas por cualquier motivo, en la actualidad confraternizamos poco y de paso del ecuador o viaje de fin de carrera, nada).

 

Ahora acampo en la Facultad de Historia. Otra delicia de conserjes. Me cuidan como si fuera su padre. Me han recuperado un móvil perdido, han facilitado mis entrevistas radiofónicas y televisivas, están al quite de los errores informáticos, de los micrófonos y las pantallas. Nos ceden aulas a los alumnos cuando tenemos reuniones. Todo un excelente servicio sin servilismo.

 

Admiro profundamente a ese compendio de habilidades y de bien hacer. Un personaje secundario de la enseñanza. Pero necesario e imprescindible. Por cierto, me gusta más el antiguo nombre de bedel.

Manuel Montes Cleries

Soy un apasionado del periodismo y de la comunicación en general. Al estar jubilado tengo todo el tiempo del mundo para ponerme a redactar mis experiencias y mis opiniones sobre un mundo del que me considero un espectador interesado. Me siento más cómodo entre las buenas noticias y en las que se refieren al mundo de los mayores que vivo en plenitud. Me gusta hacer hincapié en el campo de los valores, especialmente el de la familia como escuela de aprendizaje. Mi formación académica pasa por el Peritaje y el Profesorado Mercantil, Licenciatura en Comunicación Audiovisial y doctorado en Periodismo. Llevo muchos años en la radio y la televisión locales haciendo programas sobre la solidaridad. Si quieren saber algo más sobre mi persona lo pueden ver en mi página de face-book y en mi blog “Periodista a los sesenta”.

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