
Por fin hemos encontrado algo que consiga unir a todos los españoles: la Selección Española de Futbol
El problema surge en el momento en que se escuchan los himnos nacionales a través de los altavoces a la hora de comenzar los partidos. Todas las selecciones, incluidas las pertenecientes a países de escasa tradición, que no gozan de una historia que sea avalada por generaciones de conquistadores, que no son exponentes de una cultura y unas tradiciones como la española, comienzan a cantar a voz en grito –con más o menos capacidad coral- los himnos de su país. Al mismo tiempo llevan la mano derecha al corazón como signo de respeto.
En España no nos ponemos de acuerdo ni para eso, mientras suena el himno nacional (copia de la Marcha Real del siglo XVIII), los sufridos espectadores hispanos berreamos a modo el “Chunda-chunda”. Por cierto, casi siempre nos equivocamos en los bises musicales.
Ha habido diversos intentos de encontrarle una letra adecuada. Se han presentado diversos textos por Pemán, Marquina y, últimamente, Marta Sánchez. Pero ninguno ha sido aprobado. Seguramente también hay españoles que preferirían el himno de Riego o “Els Segadors”, que esos si que tienen letra.
La buena noticia de hoy estriba en que los españoles nos sentimos unidos en torno a nuestra selección. Aunque tengamos un himno un tanto vacío de contenido. A ver si encontramos algo similar al “Novio de la Muerte” o “Suspiros de España”, que a todos nos emociona. Propongo que comience diciendo: “Viva España”. Lo demás se dará por añadidura.
Entretanto seguiremos con el chunda-chunda. Menos es nada. Y que gane España, aunque moleste al señor Trump. Nos lo merecemos.
