¡MUY BUENOS DÍAS!
Os traigo una obra de pintura de la que os diré que me ha llamado la atención el título. Dicen que la luna puede influir en el mar y es precisamente ese hechizo el que he encontrado en la obra, dejándome llevar…
Mario Fegan. Quito (Ecuador) 1991. Estudiante de psicología, se formó de una manera autodidacta.En su juventud descubrió la pintura al óleo, técnica de la que se enamoró y a cuya práctica y perfeccionamiento técnico se consagró de manera independiente. Sus paisajes del Pacífico y por ser uno de los pocos exponentes del realismo imaginativo, uniendo una técnica realista impecable con temáticas fantásticas, mitológicas y místicas.

«Marea lunar»
Llegó la luna, la luna nueva;
dejó su aura en la marea.
Nubes en alza abren la puerta,
y se acumulan dejando huella.
Era dulce, era clara,
era fuerte en su mirada.
Era tibia, era franca,
era oscura, deslenguada.
El mar no pudo con ella,
se desdibujó su cara;
dejando olas danzando,
ondas que suben y bajan.
Las nubes hacían sus formas,
sobre un toro iba montada.
Era hermosa, era radiante,
era enigmática y plateada.
Era fría, era callada,
era inestable, abandonada.
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Desde vuestra revista digital La Paseata os deseamos que tengáis un estupendo día. Decir que veo un toro es arriesgado, también veo unas grandes alas. ¿Puedes ver alguna figura más entre las nubes? Cuéntame.
¡Feliz viernes!
MMB

