
«Las reclamaciones tumultuarias sobre el problema de la escasez de vivienda están totalmente justificadas»
A lo largo de estos días se han venido celebrando encuentros, acampadas y manifestaciones motivadas por el grave problema de vivienda que sufre nuestro país. Los precios de venta y alquiler se han disparado de forma que es prácticamente inasequible el acceso a una vivienda por parte de los jóvenes, para familias con escasos recursos y para aquellos nuevos habitantes del país que van llegando a oleadas.
Vemos como, curiosamente, los representantes políticos, que han permanecido de perfil durante décadas, se convierten en adalides de las reivindicaciones, al mismo tiempo que ofrecen miles de viviendas y millones de euros de subvenciones en el futuro. Un futuro impredecible. Hasta aquí declaración de intenciones.
La buena noticia de hoy la recibo de la Diócesis de Palencia. Según declara el ecónomo de dicha diócesis, han puesto a disposición de las familias más necesitadas una serie de viviendas parroquiales que actualmente se encuentran en desuso. En principio se han ofrecido 10 viviendas desocupadas -dada la disminución del número de sacerdotes- con el fin de alquilarlas por un montante de 300 o 400 euros al mes. Son muchas más, aproximadamente cincuenta, de Palencia y los pueblos cercanos, las que se han puesto al servicio de aquellas familias con graves dificultades económicas y algunas instituciones de atención a los necesitados.
Me parece una extraordinaria iniciativa, que me gustaría se extendiera al resto del país. Casi todas las parroquias españolas tienen una casa anexa para la vivienda del párroco. Muchas de ellas se encuentran vacías, cuando no abandonadas. Espero que cunda el ejemplo. Para mí esta iniciativa recoge perfectamente la intención de predicar y dar trigo.
Algo es algo.

