Todos tenemos siempre un motivo para pedir perdón por el montón de errores cometidos a lo largo de nuestras vidas. Mientras más años, más errores.
La Buena Noticia de Manuel Montes: Pedir Perdón

www.lapaseata.net

Todos tenemos siempre un motivo para pedir perdón por el montón de errores cometidos a lo largo de nuestras vidas. Mientras más años, más errores.

«No hagamos nuestros los problemas ajenos y menos las desgracias cuando desde el Gobierno del socialismo real han sido incapaces de solucionar el asunto».

«Lo malo, lo malísimo, que ocurre en España no es la falta de cultura, de la que yo tampoco soy un referente. Lo catastrófico es no reconocerlo».

Nadie niega que hubo malas acciones en la conquista, asentamiento y poblamiento pero existió la ley y el orden y en absoluto hubo exterminio, que en cambio sí existió en Australia o Norteamérica y por supuesto en México.

«Lo injusto es tener que soportar que gente así de cansina nos de la chapa cada dos por tres y lo inaceptable es aguantar que depravados nos den lecciones morales».

«El PP, un partido de oposición que está jugando unas cartas carmesí con una estrategia pobre, tibia y sin principios».

Esto es lo que la Leyenda Negra contra España no cuenta de las Leyes de Indias.

En el mundo hay hombres, hombrecillos, monicacos y monicaquillos y Marcelino Camochó lo demostró en su discurso en el debate de la Ley de Amnistía

«La maquinaria del fango que controla La Agencia de Colocación Sanchista colocando a parientes, amiguetes y allegados en los principales órganos de gestión del Estado».

«Nuestro Nerón anda emplazado al personal a reunirse en España en 2025 para lucirse a nivel planetario».

«En algunos diálogos de cine negro las palabras disparar y preguntar están íntimamente unidas, a la hora de interrogar al presunto culpable».

«Otro día más lo normal en el PSOE es decir lo uno y lo otro, esto y lo contrario y a veces, lo logra hasta una misma persona mientras realiza sus declaraciones».

«Se ha desterrado de nuestro vocabulario la palabra servidor refiriéndonos a una persona».

«El contubernio suizo ya solo consiste en ponerse de acuerdo en acordar al menos ponerse de acuerdo para plantearse acordar hacerlo».