«Con Sánchez la democracia está muerta o a punto de sucumbir bajo las laxas convicciones de un pueblo que no merece tal denominación».
Con Sánchez la democracia está muerta. Por Rodolfo Arévalo

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«Con Sánchez la democracia está muerta o a punto de sucumbir bajo las laxas convicciones de un pueblo que no merece tal denominación».

No sé si ustedes entienden que todo esto justifica no creer en la democracia. Me da igual. Me da igual lo que piensen ustedes.

«Se trata de un decisivo y descarado paso adelante de los despreciables en la agresión contra la convivencia que los españoles asumimos en democracia».

«Este IaioQuePiensa se pregunta, hasta que le dejen… ¿Qué quieren hacer ElOkupaYSuPanda con nuestro estado de derecho a golpe de decretazos?»

«Si la doble moral es el aceite que permite a muchos sobrevivir, los políticos honrados han decidido, en un acto de simpleza conmovedora, renunciar a ese aceite».

«¿A estas alturas todavía hay alguien que no tenga claro que pretenden perpetuarse?».

«Está claro que España no es país para autónomos ni pequeñas empresas y ni con pérdidas este Gobierno les deja respirar».

«¿Pero cómo va a dimitir la MEMA si Yolanda Díaz no lo va a hacer? ¿Y cómo lo va a hacer Yolanda si Pedro con la que le está cayendo tampoco lo hace?».

«Errejón es un claro ejemplo de la esquizofrenia que hoy inunda la vida política española: decir una cosa y hacer la contraria».

«No sé que cacarean Sánchez y sus ministros, acerca de no se cuantas bobadas de antología, cuando tienen en Moncloa al arbitro de las corrupciones».

«Este mal actor y peor escritor, auxiliado por grandes poetas y algunos de sus poemas, les quiere cantar un sinfín de verdades a LaCasta que nos GoMierda y a su OpoFicción».

«La respuesta se la dio al día siguiente su “queridísima” –de Sánchez, aclaro– Díaz Ayuso desde la asamblea de Madrid, dedicándole buenos disparos».

«Estoy avergonzado y contemplo con estupor los debates de los políticos. En la Cámara y ante las cámaras».

«Este y estos son los que vinieron a regenerar la democracia y la impresión es que se pusieron muy ufanos a afanar al siguiente día que tomaron el poder».