Baudelaire (9 de abril de 1821-31 de agosto de 1867)
Dicen que dijo BAUDELAIRE: «La irregularidad, es decir, lo inesperado, la sorpresa o el estupor son elementos esenciales y característicos de la belleza». El define en su poema «Los faros» a Rubens, Leonardo, Rembrandt, Miguel Ángel, Watteau, Puget, Goya y Delacroix como sus genios de la pintura y la escultura con fuerza, con pasión, con desgarro en este espléndido poema. Para él son «Los Faros», la luz que ilumina al navegante, al desorientado, al indeciso, al colérico, al pacífico,al guerrero, al esclavo, al amo….al hombre. En el aniversario de su nacimiento, palabras de Charles Baudelaire.
Los Faros de Baudelaire
LOS FAROS…
Rubens, río de olvido, jardín de la pereza, Almohada de carne fresca donde no se puede amar, Pero donde la vida afluye y se agita sin cesar, Como el aire en el cielo y la mar en el mar;
Leonardo da Vinci, espejo profundo y sombrío, Donde los ángeles encantadores, con dulce sonrisa Toda llena de misterio, aparecen en la sombra De los ventisqueros y los pinos que cierran su paisaje;
Rembrandt, triste hospital lleno de murmullos, Y por un gran crucifijo decorado solamente, Donde la plegaria llorosa se exhala de las inmundicias, Y de un rayo invernal atravesado bruscamente;
Miguel Ángel, lugar impreciso do vénse los Hércules Mezclarse a los Cristos, y elevarse muy erguidos Fantasmas pujantes que en los crepúsculos Desgarran su sudario estirando sus dedos;
Cóleras de boxeador, impudicias de fauno, Tú que supiste recoger la belleza de los granujas, Gran corazón henchido de orgullo, hombre débil y amarillo, Puget, melancólico emperador de los forzados;
Watteau, este carnaval en el que no pocos corazones ilustres, Como mariposas, flotan relucientes, Decoraciones frescas y leves iluminadas por lámparas Que vierten la locura en este baile vertiginoso;
Goya, pesadilla llena de cosas desconocidas, Fetos que se hacen cocer en medio de los sabats, Viejas ante el espejo y niñas todas desnudas, Para tentar los demonios ajustando bien sus medias;
Delacroix, lago de sangre obsedido por malvados ángeles, Sombreado por un bosque de pinos siempre verde, Donde, bajo un cielo triste, fanfarrias extrañas Pasan, cual un suspiro ahogado de Weber;
¡Estas maldiciones, estas blasfemias, estos lamentos, Estos éxtasis, estos gritos, estos llantos, estos Te Deum, Son un eco repetido por mil laberintos; Es para los corazones mortales un divino opio!
Es un grito repetido por mil centinelas, ¡Una orden transmitida por mil portavoces. Es un faro encendido sobre mil ciudadelas, Un clamor de cazadores perdidos en los inmensos bosques!
¡Porque verdaderamente, Señor, el mejor testimonio Que podencos dar de nuestra dignidad Es este ardiente sollozo que rueda de edad en edad Y viene a morir al borde de vuestra eternidad!
***
Gestionar el consentimiento de las cookies
Utilizamos cookies para optimizar nuestro sitio web y nuestro servicio.
Funcional
Siempre activo
El almacenamiento o acceso técnico es estrictamente necesario para el propósito legítimo de permitir el uso de un servicio específico explícitamente solicitado por el abonado o usuario, o con el único propósito de llevar a cabo la transmisión de una comunicación a través de una red de comunicaciones electrónicas.
Preferencias
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para la finalidad legítima de almacenar preferencias no solicitadas por el abonado o usuario.
Estadísticas
El almacenamiento o acceso técnico que es utilizado exclusivamente con fines estadísticos.El almacenamiento o acceso técnico que se utiliza exclusivamente con fines estadísticos anónimos. Sin un requerimiento, el cumplimiento voluntario por parte de tu Proveedor de servicios de Internet, o los registros adicionales de un tercero, la información almacenada o recuperada sólo para este propósito no se puede utilizar para identificarte.
Marketing
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para crear perfiles de usuario para enviar publicidad, o para rastrear al usuario en una web o en varias web con fines de marketing similares.