Las dos últimas generaciones, en la época democrática, han supuesto una minoración progresiva de los casos de violencia extrema en España
El carácter español y la violencia. Por Amando de Miguel

www.lapaseata.net

Las dos últimas generaciones, en la época democrática, han supuesto una minoración progresiva de los casos de violencia extrema en España

Con este gobierno, tan bueno, social, igualitario, comprensivo y tan acogedor de inmigrantes, los españoles vamos de culo y cuesta abajo.

Cabreo gordo en el salón del trono del Palacio de la Moncloa. Han pillado en video las devoluciones en caliente, muertos incluidos…

En el principio el Verbo se hizo carne, pero luego llegó Sánchez para borrar la historia con su Corte de los Milagros durante la pandemia.

Los nietos de los derrotados que quisieron convertir España en una república soviética, quieren demoler la Cruz más grande del mundo.

¿Independentismo o pillaje? Pillaje y, al ser investigados, se volvieron separatas. Dinero y privilegio de pernada detrás del humo indepe.

Ahí la tenéis, sin filtros y desbocada, diciendo que quienes no opinan como ella difunden un mensaje de odio y van por ahí pegando palizas.

Crisis en el paraíso. Sánchez y su banda se han pulido 30.000 millones de fondos europeos. ¡Qué fiestón! Lo hemos gastao en chuminás…

De Coronado a Oñate hubo más héroes desconocidos y olvidados que José Antonio Crespo- Francés nos rescata para la historia en en su nuevo libro.

Será hoy cuando se celebre el cuadragésimo aniversario de aquella noche, en la que salieron a un balcón del madrileño Hotel Palace.

Me contaba un viejo amigo que hace tiempo compró un comedero para pájaros. Lo colgó en el porche del jardín y lo llenó de granos y semillas.

En Cataluña lo de ‘la pela és la pela’ está al mismo nivel que la jodienda y claro está, no tiene enmienda.

+ España y + Español está muy bien. Es una reivindicación de sentido común y de justicia, si no queremos perder nuestras señas de identidad.

Creo que sería o debería ser posible pues la esperanza es lo último que se pierde, pero he de reconocer que sería como pedir peras al olmo