Entre el espejo y el rostro, entre lo que somos y lo que estamos llamados a ser, se abre ese espacio inquietante donde habita la libertad humana.
EL ESPEJO Y EL ROSTRO: Ensayo sobre la imagen de Dios y la semejanza perdida. Por José Félix Merladet

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Entre el espejo y el rostro, entre lo que somos y lo que estamos llamados a ser, se abre ese espacio inquietante donde habita la libertad humana.

La violencia humana ha estado presente desde la aparición del ser humano sobre la tierra hasta la actualidad.

La vitamina D se pudo descubrir gracias a la sal de Amón Ra, la deidad que, para más inri, simboliza al Dios Sol.

Hay quienes hoy, quieren ser y actuar como dioses, dioses poderosos para controlar no solo las voluntades, sino también las leyes naturales-

La autoridad municipal competente tuvo la nefasta idea de tirar el mortero sobrante en el cementerio, convirtiéndolo en un camposanto encementado