Poco a poco vamos conociendo la bajada de pantalones de Sánchez. Amnistía golpistas, Pamplona, 15.000 millones €,…
La Portada de Linda Gamor: Vamos conociendo la bajada de pantalones

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Poco a poco vamos conociendo la bajada de pantalones de Sánchez. Amnistía golpistas, Pamplona, 15.000 millones €,…

Papelón español en el Parlamento Europeo. – Puchemón eructa. – Sánchez pedorretea. – Varios parlamentarios les llaman la atención por guarros.

España tiene solución, la solución depende de nosotros los españoles, de nuestro esfuerzo, de nuestro sacrificio, de nuestra fuerza como país-

Cataluña, en manos del golpismo, colecciona hijoputas a porrillo y es el gobierno mismo que les da la cuerda. Así, de cumplir las leyes, ¿Quién se acuerda?

Sánchez y sus ministros se escaquearon del debate. Quedó López a cargo frente a las críticas de VOX y PP. ¿Cobardía? ¿Desprecio al rival? ¿Menoscabo de la democracia?

Para alguien con un ego del tamaño de la Vía Láctea lo más doloroso sería la repulsa pública, sin docenas de guardaespaldas y en plaza pública.

Por algo le llaman disfrutón. Para ejemplo sus libros. Tesis doctoral, Onanismo I y Onanismo II escritos por negros y negras.

El globo sanchista está tan hinchado que puede explotar en cualquier momento. Los pactos son de difícil defensa y más complicada será su ejecución.

En la actualidad, hay cada vez más ex, socialistas, que critican con singular dureza los despropósitos que su secretario general decreta.

A la Yoli, y por tanto a Sánchez, le crecen los enanos. Los derrotados podemiteros se van al Grupo Mixto. – Votaremos no a la amnistía.

Sánchez prosigue su particular conquista de instituciones. EFE, CIS, INE, T. Constitucional, … El fichaje más caro es el del zoquete Miguelín

– La amnistía a golpistas es bueno para Estepaíss… – ¡Bieeen! – Etarras y violadores a la calle… Y lo vais a pagar vosotros y vosotras.

La Yoli entró en el gobierno por el dedazo del Pavo Iglesias y, de la mano de Sánchez, ha vaciado Podemos. – ¡Pablo, te engañó una pelandusca!

Hoy, 45 años después, asistimos no con estupefacción y sí con resignación a la disolución de los principios básicos de nuestra Constitución.