
«Cataluña, en manos del golpismo, colecciona hijoputas a porrillo y es el gobierno mismo el que les da cuerda. Así que de cumplir las leyes, ¿Quién se acuerda?»
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Cataluña, en manos del golpismo,
colecciona hijoputas a porrillo.
Algunos moran lejos, a la espera de la amnistía;
pero ‘en casa’ los tenemos, a la mayoría;
que cuando es el gobierno mismo el que te da cuerda,
ya, de cumplir las leyes, ¿Quién se acuerda?
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Y es así que, cuando le debes favores al enemigo,
nada hay que no le esté enteramente permitido.
¿Qué quieren ver desaparecer sus delitos?
¡Para eso está la amnistía de don Narciso!
¿Qué quieren, para Cataluña, siempre los mejores tratos?
¡Dinero a espuertas para ellos, que paga el erario!
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¿Que quieren discutir, ‘de tú a tú’, el futuro de Cataluña?
¿Y por qué no?: ¡cuando ellos quieran… y en cualquier lugar!
¿Que quieren un pedazo de ‘verificador’ porque no se fían?
¡Hay uno en El Salvador
que le cuadra a Puigdemont
en su papel de ‘Moisés en busca de la República Prometida’!
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¿Pero qué sucederá en cuanto
alcancen ‘las aguas del Mar Rojo’?
¡Ná; para eso está Su Sanchidad,
que, en su infinita bondad,
hará que se separen las aguas
en una suerte de ‘sendero luminoso’!
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Hasta es probable que, con el tiempo,
veamos tamaño prodigio figurar
-con todo lujo de detalles, claro está-,
en la reveladora… ‘Biblia de Pedro’!
Apostaría, a tal respecto
-y sin ánimo de bromear-,
que don Narciso contactó ya con su negro,
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acaso el mismo que ‘Tierra Firme’ tuvo a bien redactar;
pues cuentan, quienes ya lo leyeron,
que el libro es una pura mierda,
pero que su ‘talento de opacidad’ es tremendo:
Obvia todas las ciénagas y barrizales,
todos los charcos inmundos y apestosos lodazales
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que, en terreno patrio y en el campo internacional,
el sanchismo imperante y rampante nos va a dejar.
Piensa, El Gran Cretino Monclovita, no obstante,
que LA APARIENCIA lo es todo, siendo, él, tan ‘aparente’;
pero el ciudadano cada vez menos de apariencias se alimenta,
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sino que exige más y más verdades,
como acostumbra todo ser inteligente.
Cuando es lo cierto que, con Pedro Sánchez,
se ha visto obligado a tragar embustes y bazofia diariamente,
por cuanto tiene a bien, ‘el señor presidente’,
cambiar de opinión continuamente.
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Pero no, amigos míos, créanme: en nuestra España,
ya sólo a unos cuantos lerdos engatusa él o engaña;
que, la mayoría, al dedillo conoce ya el pie que calza:
justo el que suelen calzar todos los impostores, al cabo,
hasta manifestarse en lo que realmente son: ¡unos putos tiranos!
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TIRANOS que saben muy bien, sin embargo,
que es imprescindible atar muchos cabos
para poder instaurar y proclamar su TIRANÍA.
Y Sánchez, a tal respecto, ¡marcha a toda pastilla!
Con todo, nadie se preocupe por la furiosa tormenta
que se avecina;
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que no en vano en lontananza ya se adivina
«un tiempo de serenidad y de calma
-asevera el ínclito Zapatero, echándole cara-
gracias a Sánchez… y su pedazo de amnistía.
Tranquiliza y no poco, sin embargo,
saber qué grande augur es el pavo:
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si lo dice ZP, un bazuca… o una caja mortuoria
vayan ya, todos Uds., comprando,
por cuanto todo lo peor puede acabar pasando.
Al respecto, no faltaba sino escuchar a Patxi López,
quien al parecer renunció ya a dar lecciones
de ‘qué cosa es una nación’ a su dios, señor y amo.


