¿Por qué hay que disculparse por ser de derechas y no hay que disculparse por serlo de izquierdas? A fin de cuentas viene a ser la misma memez.
No sé por qué hay que disculparse por ser de derechas. Por Rodolfo Arévalo

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¿Por qué hay que disculparse por ser de derechas y no hay que disculparse por serlo de izquierdas? A fin de cuentas viene a ser la misma memez.

Se ha convertido en el consejero áulico del presidente más manipulador y embustero de la historia de la democracia española ¡Dios los cría y ellos se juntan!

Si gana la derecha estas próximas elecciones del día veintitrés de julio, vamos a tener huelgas hasta en la sopa de ajos.

Con franqueza: no esperemos sino bajeza moral, de esta gentuza; arrastrarán, codo con codo, sus miserias políticas hasta las urnas».

Casoplón de Galapagar. Podemos abandona al Pavo Iglesias y a su churri. – Colocamos a todos y mira cómo nos lo pagan.

Con el casoplón empezó todo Se sentían impunes Sus actos eran ratificados por los inscritos e inscritas. Y el que preguntaba… puerta.

Pase lo que pase con el plebiscito a su mamandurria, cuanto peor estén los partidos del Frente Popular, mejor nos irá a los de la otra orilla.

Tras el descalabro electoral, con el miedo metido en el cuerpo, hay un éxodo de podemiteros a lo de la Yoli.

El Pavo Iglesias y sus refrescadas están fuera. Los inscritos e inscritas les ignoran electoralmente. La Yoli no quiere que sumen.

O sea, ni cinco ni siete: seis y como yo quiera, como yo diga, cuando yo disponga, como a mí me de la gana y con quien yo elija.

La crisis del fresón de Huelva parece mas bien otro burdo movimiento orquestado por aquellos que le han dado oxigeno, es decir; el PSOE.

El flotador es la cosa esa de la Yoli, pero no los quiere cerca. Chinchenique lo está pasando mal: es duro volver al chope tras probar el 5J.

Cuando confundes un estrado con la caja de un supermercado, y el ser jueza por cajera, solo puedes hacer el ridículo, como Irene Montero

Engañaron, colocaron a sus churris, se lucraron, vaguetearon, gastaron a manos llenas. La otia electoral va a ser tremenda.