«¡Qué necesitan al menos seis meses para determinar los motivos del apagón! Seis. ¡Jajaja, son unos crack de la malicia!».
Conversaciones en el andamio: Asalto al calendario. Por Francisco Gómez Valencia

www.lapaseata.net

«¡Qué necesitan al menos seis meses para determinar los motivos del apagón! Seis. ¡Jajaja, son unos crack de la malicia!».

«Yo soy partidario del cese, afirma categórico este político de otros tiempos, de la mayoría absoluta de los 202 escaños, cuando el que se movía no salía en la foto».

«A estas alturas de la película y del enfrentamiento institucional hay que destacar como el PSOE fue otra vez arrinconado, olvidado, e ignorado por el pueblo de Madrid».

«Los gilivoltios disfrutan del despiporre sanchista admirando a su ídolo como vulgares argonautas sin prestar atención a los verdaderos expertos».

«Insiste Sánchez, insiste ad nauseam, en llamar “operador privado” a RED Eléctrica, o REDEIA como se llama ahora…».

En Tve pasó lo mismo que en el Ministerio del Interior, los funcionarios de sanidad o el colectivo público de profesores del Ministerio de Educación.

«El conductor dio negativo en alcoholemia. Sólo se le pudo sacar que el transporte que llevaba era de un servicio público».

«Es hora de que este Gobierno rinda cuentas y de que España recupere la dignidad que Sánchez y los suyos le han arrebatado».

«Me temo que si se diera el relevo, se volverían a hacer las cosas mal y no se adivina ningún Donald Trump en el horizonte que diga, ¡España primero!».

«En estos momentos me acuerdo del bueno de Javier Santamarta del Pozo porque siempre termina sus tuits diciendo amos no me jodas».

«Toda persona que ostenta una posición destacada en esta sociedad tiene que tener respeto a los demás e incluirse a sí mismo» No sé si …

Tras la profanación, los comunistas no pararán hasta derribar la Cruz erigida como símbolo de reconciliación. Y así la bola de la mentira y el rencor sigue rodando

España, la ignorante, que ha devorado a sus cerebros preclaros y se ha dejado mecer la cuna por una mano muy siniestra

Dicho está, ¿Dónde están nuestros clérigos de todo rango y condición así como de la Conferencia Episcopal ante este atropello?