Cuando Truman Capote dibujó con sus palabras a una jovencita sofisticada de New York ante el escaparate de Tiffany, no imaginaba que la magia del cine llegaría en un taxi de color amarillo hasta Andalucía
Las campanas de toda Andalucía van a repicar cuando los despachos de la Junta pidan el último taxi. Por Juan Manuel García Montero



