Sólo me quedó Vivaldi para acordarme de tu brevedad junto a mí. ¿Porqué me abandonaste tan pronto y sin despedirte?… ¡me has roto el corazón… Primavera!
Me queda Vivaldi para recordarte. ¡Me has roto el corazón… Primavera! Por José Crespo

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Sólo me quedó Vivaldi para acordarme de tu brevedad junto a mí. ¿Porqué me abandonaste tan pronto y sin despedirte?… ¡me has roto el corazón… Primavera!

Ahora, gracias al gran guitarrista y compositor, el maestro Flores Chaviano mi memoria tiene un Oblivión más

La reflexión es por tanto barroca. De Vivaldi, el Cura Rojo, a Sánchez, el rojo inútil, tan lejanos entre sí y para los que hay un atajo que los acerca.