IV. La recogida del Juno y las reflexiones

Es el momento de recoger el Juno. Atrás queda su largo verano en el que este año se ha convertido en un auténtico barco familiar. En la retina y en mi memoria quedan para siempre grandes momentos cicatrizados con su eslora. Como cuando una mañana de mar acero, sin olas,  y cielo plomizo, sin viento , su barriguita o bañera se llenó de alegría, ilusiones y vida, y un pelotón de capitanes intrépidos, bajitas y bajitos, disfrutaron de la navegación y hasta del baño en la vieja mina de la bahía de Altea.

Me acompaña mi amigo Bernardo, el afinado en sus consejos, y que en su denominación de origen alicantina cuenta con el ADN de los sabios de su tierra que, durante generaciones, supieron mirar a la profundidad del mar  sin dejarse engañar por el canto de las sirenas,  fueron capaces de aligerar el drama  con sentido el humor en los peores momentos de la tormenta, y lo que es más importante, siempre  hicieron reflexionar a los demás con la exposición de sus pensamientos.

Pasamos por L’Alfàs  del Pi y me relata la importancia y solera que tiene su Festival de Cine. Iniciativa de un solo hombre amante del Séptimo Arte que supo desarrollar sus sueños y trabajar con pasión en el Proyecto. Todo lo contrario, me dice, de lo que pasa en un pueblo vecino con un gran premio periodístico que nació un verano a base de dinero público, mucha política y sin alma: Mientras el Festival crece cada año, el costoso  «Gran Premio» decae hacia la nada con el  ritmo inexorable del paso del tiempo.

Y yo no le contesto, solo aprendo. Acabo de leer un artículo en «El País» titulado «Capitalismo amamantado y pedigüeño» que firma Antón Costas y que me ha llenado el depósito de combustible intelectual. ¿Pero que va a pasar con la industria de las energías renovables subvencionada para su nacimiento?  ¿Y con el coche eléctrico y sus baterías de Litio, para los que esta misma mañana el ministro Sebastián anuncia la movilización de 140 millones de euros?

Qué lastima: dos grandes posibilidades de desarrollo del ser humano y atención a la ecología, las energías alternativas y la automoción eléctrica, nacen en España con dinero público, decisión política y sin alma. Y por ahora tan solo enriquecen a los capitalistas subvencionados, amamantados y además, pedigüeños. Por el contrario, la dura realidad de los presupuestos familiares demuestra que  la política energética  del Gobierno Zapatero, tan limpia, moderna y progre, a todos los demás, la mayoría en realidad, simplemente nos empobrece. Ojo al dato: las asociaciones de consumidores calculan que el precio de la electricidad ha aumentado un 30 por ciento en tres años.

Manuel Artero Rueda

Manuel Artero Rueda ha dedicado toda su vida profesional a la televisión en la empresa pública RTVE donde, en los últimos veinte años, y después de haber trabajado como ayudante de producción y realización. ha realizado su oficio de periodista como reportero en el programa Informe Semanal, para el que ha realizado mas de trescientos reportajes. Licenciado por la Universidad Complutense, es autor del libro "El reportaje para televisión un guiño a la noticia" , un práctico temario con el que ha impartido clases tanto en el Instituto Oficial de RTVE como en el máster de periodismo de la Universidad Rey Juan Carlos. Desde el ERE inventado por Zapatero para TVE, dedica su esfuerzo y trabajo esta "La Paseata" un sencillo blog personal que con el paso de los últimos años, se ha convertido en una modesta revista electrónica en la que colaboran un grupo de amigos a los que une el amor a España.

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