El PSOE de Rubalcaba de regreso de Granada solo reconoce la historia de la Literatura Universal y aquella otra plagada de piratas y ladrones que nos legó el genial Borges titulada Historia Universal de la Infamia.
A Molière, claro está, le ha dado la vuelta y con sus folios de propuesta para cambiar la Constitución en una huida federalista hacia ninguna parte que se llame España, se convierte en un médico imaginario que cuando visita al enfermo en la cama de su casa, en vez de auscultar y recetar para mejorar la salud del postrado, se palpa los bolsillos del pantalón y se engulle todas las vitaminas que guarda en el monedero, para salir con fuerza de la enfermedad que acaba de visitar. Es decir, que sencillamente reniega de España y del concepto de solidaridad, para sencillamente tratar de salvarse, aunque sea solo un día mas, de la infección vírica y galopante que destruye este país y de paso los ideales políticos que hasta ahora se han basado en el concepto y sentimiento de «Nación».
Y así Rubalcaba se convierte en una nueva Sherezade que para salvar la vida debe embaucar la atención del Sultán cada noche con un cuento y compone, a base de imaginación, las Mil y Una Noche. El problema es que a las cloacas del Estado le gustan los cuentos chinos.

