Y mientras estamos tan entretenidos en ver si los «lideres» de la oposición consiguen, o no, montar otro escándalo al gobierno inflando lo que llaman «el caso Soria», o en ver si se mantiene una costumbre tan salvaje como la de alancear a un pobre animal para regocijo de «la gente», como diría Iglesias, nuestro socio en la OTAN, Turquía, sigue adelante con el golpe de Estado, el de verdad, el que estaba preparado desde el poder para acabar con los restos de democracia en uno de los pocos, poquísimos, países musulmanes donde la población eran ciudadanos, no súbditos, de una creencia reaccionaria y retrograda.
Desde el corazón de la Diagonal por Ana Castells: ¡Y nosotros entretenidos con el politiqueo de la "gente"!



