Ana Belén, Goya de Honor¿Y “Éstos”, qué quieren ahora… Si no hay elecciones?

Ana Belén por Paco Navarro
Ana Belén por Paco Navarro

 

Con esta significativa respuesta se despachó, Ana Belén, al recibir la noticia de que este año sería ella la galardonada con el Goya de Honor…. por parte de “estos”.

 

 

Pues sí, otra nueva entrega de la gala de los Goya 2017 se acerca. Esa bufonada protagonizada por los abanderados de la subvención, aunque a ellos les gusta que se los conozca como los……de la cultura, que ya tiene su aquél la cosa: ¡el llamado “grupo de la ceja” abanderando la Cultura de España! A lo mejor, ahora que lo pienso, es por eso que nuestro nivel cultural, como país, está en los últimos lugares del ranking mundial. Si es que, al final, todo se explica.

 

 

“Éstos” creen que la cultura consiste en inventar esta mala copia de los Oscar de Hollywood, desde la cual insultar, con smoking y trajes largos, al gobierno de turno, si no es de izquierdas, claro. ¡Válgame Dios, cuánta mediocridad!, como si no tuvieran bastante con zaherir nuestros bolsillos y nuestro gusto y admiración por el Cine con esas películas que, salvo escasas excepciones, son infumables.

 

 

Ana Belén, que llevaba 11 años sin hacer una sola película, ya le puede hacer la ola a Meryl Streep, cuya declaración pública de su desamor a Trump ha despertado la memoria de “éstos” y, aunque -“ahora no haya elecciones”-, se han acordado de que ella podría ser un oportuno sucedáneo de la gran Meryl Streep, (Trump diría de la sobrevalorada Meryl). Y, quizás también, por aquello de la edad, [dignidady gobierno, que decían los antiguos. Tacho lo de dignidad por lo que a continuación les cuento:

 

Los Goya
Los Goya

 

En un vuelo de regreso de La Habana, embarcaron en Clase Preferente (Business Class), Ana Belén, su marido, Víctor Manuel, y Sylvio Rodríguez, coincidiendo con Pablo Milanés que ocupaba, junto a los músicos de su banda, la Gran Clase de Iberia completa. ¡Faltaría más! Entraron en el avión con un aire de superioridad impropio de gente tan llana y cercana al pueblo (ironía). Ni la jaca de Peralta hace una entrada tan pomposa en la plaza de Sevilla. Nos ignoraron el saludo a la tripulación, por lo que mi compañero comentó: ¡mira los trovadores del pueblo, pues no son estirados ni nada! En fin, mal comienzo para un viaje tan largo, pensé yo.

 

 

Los “artistas” como ellos, a pesar de proclamarse como más de izquierdas que Mao, no se mezclan con los cubanos de a pie, hasta ahí podríamos llegar. Ellos se alojaban en un bonito lugar, reservado sólo para los privilegiados invitados del régimen castrista, como ya dije en otro escrito sobre Cuba, llamado la Marina Hemingway. Y, también, van de invitados de honor al impresionante Club Tropicana, cuando la mayoría de los cubanos no lo han podido pisar en toda su vida.

 

 

Ana Belén, Víctor M. y Sylvio, se pasaron buena parte del vuelo, presumiendo en voz alta, con el fin de llamar la atención de los demás pasajeros, de las maravillas y bondades con que habían sido tratados en Cuba, dando así la idea de lo importantes que eran allí. Sylvio, por su parte, nos caldeó el ambiente, lamentándose insistentemente por la pérdida de un sombrero de paja que había extraviado. Mi inseparable Max, cansadito ya de sus lamentos, me susurró que el sombrero debía ser la quinta esencia de las pajas, -con perdón-, suplicó. Los demás pasajeros no daban crédito del comportamiento tan snob e infantil de esos comunistas reversibles. Hubo que llamarles al orden para que bajaran la voz y dejaran de molestar. Y, por supuesto, entró en escena el consabido: ¡Vd. no sabe con quién está hablando! Vivir para ver.

 

Ana Velén y Victor Manuel, está claro que son mucho mas que dos....
Ana Velén y Victor Manuel, está claro que son mucho mas que dos….

 

El Sr. Milanés, no se quedó atrás, y, al más puro estilo Juan Antonio Samaranch, al que Dios guarde en su gloria, pero que se ganó el primer puesto en el ranking de pasajeros maleducados de Iberia, montó un escándalo sideral cuando, tras haber pedido una sofisticada salsa –inexistente- en el avión, para su rica langosta, y menos aún volviendo de Cuba, exigió, en modo maharajá de Kapurtala, un pacharán que no teníamos a bordo ese día. Mi educada compañera, y magnífica azafata, N.B. titubeó unos segundos, y sacando una gracia y mano izquierda (lo único de izquierdas que hubo esa noche en aquel vuelo) de lo más oportunas, se plantó delante de Pablo Milanés y le dijo: Sr. Milanés, lamento mucho decirle que no tenemos pacharán en todo el avión pero……. ya que son Vds. músicos, seguro conocerán aquello de…. ♪ ♫ ♩ ♬ paaaacharaaaaánnnn más de mil años, muchos maaaaásss♪ ♫ ♩ ♬. Yo cerré los ojos y me quedé parada en seco, esperando a que se abriera el suelo del avión. Pero, en ese momento, se oyeron tales carcajadas y aplausos por parte de los músicos, que hasta salió el comandante de la cabina a ver qué pasaba.

 

 

El pasajero, Pablo Milanés, miró, altivo pero…. condescendiente, a mi sonrojada compañera, y, por esta vez, le perdonó la vida. Mi compañero, conteniendo a duras penas la risa, me dijo ¿Así que éste es el que va cantando por el mundo a la Vida, a la Bondad, al Amor, y a todo lo bueno que sale del ser humano? ¡¡Pedazo de hipócrita!!

 

 

Así son ellos. Una izquierda incoherente, parásita, mentirosa y aprovechada. Nunca les he oído alzar su voz a favor de la libertad del pueblo cubano; ese pueblo que no ha comido en todo un año, en su propia tierra, ni en cantidad ni en calidad, ni la décima parte de lo que ellos lo han hecho en una semana en La Habana. Temen perder el favor envenenado del clan Castro. Se venden a precio de saldo.

 

 

Pues, que les aproveche su gala y sus goyas, y que los aderecen con su falta de vergüenza y dignidad.

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Belén López Delgado

Belén López Delgado

Soy una apasionada de la aviación y de la escritura. Quise ser piloto pero me faltaron medios económicos, y me tuve que conformar con ser azafata. Poco después descubrí que es mucho mas divertido y gratificante estar en una cabina de pasajeros que aburridos frente a un montón de relojitos. Encontré ante mí un mundo deslumbrante para aprender de otras gentes y otros países, que me absorbieron toda la dedicación a ese libro en ciernes que me habría encantado escribir. Valoro y defiendo, hasta donde me es posible, la Coherencia. Tengo para mí que es una de las cosas más difíciles de mantener en nuestra esencia y existencia humana. Y Max, ese personaje, que suele acompañar casi todos mis escritos, lo visualizo como un diminuto demonillo, de color rojo; un ser travieso, descarado y adorable que forma parte de mi otro yo; ese yo que, libre de pudor y diplomacia, se atreve a decir abiertamente lo que estoy pensando.

5 comentarios sobre “Ana Belén, Goya de Honor¿Y “Éstos”, qué quieren ahora… Si no hay elecciones?

  • Maria castellsno
    el 24 enero 2017 a las 14:25
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    Magnifico articulo Belen . Yo tambien tuve una experiencia similar coon ella . Desde hace decadas ni oigo un disco suyo.

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    • Maria Belén
      el 25 enero 2017 a las 1:27
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      Muchas gracias, mi querida María. Tu experiencia no me sorprende, viniendo de ellos. Se la he contado a mi marido, y dice que debiste pasarlo fatal. Qué bajeza!!
      Un gran abrazo.

      Respuesta
  • Maria Belén
    el 25 enero 2017 a las 1:28
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    Muchas gracias, Diego. Siempre tan amable y caballero.
    Un gran abrazo.

    Respuesta
  • el 26 enero 2017 a las 11:01
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    Amiga Belén, no estoy familiarizado y me siento “extraño” en ese mundo de los artistas afamados, pero he leído con fruición tu relato con tus agudos comentarios “con sal y pimienta”. Ayuda a discernir los valores auténticos de las personas. Gracias

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