La intolerancia no sólo viaja en autobús. Tengan pene o vulva, son sólo niños

TOLERANCIA CERO y BAJO CERO
La intolerancia no viaja sólo en autobús. Ilustración de ZooroPinUp

 

Me gustaría hacerles una pregunta, ¿Son ustedes transfóbicos o biológicamente razonables? Les advierto que aquí no hay medias tintas. Deben elegir una opción o la otra sin posibilidad de matices. No es que yo no les permita matizar, no se me enfaden, es que es la misma sociedad la que se lo está impidiendo.

 

Analicemos la frase del autobús de la discordia: “Los niños tienen pene. Las niñas tienen vulva. Que no te engañen. Si naces hombre, eres hombre. Si eres mujer, seguirás siéndolo.”

 

 

A primera vista, es una verdad, al menos fisiológica, incuestionable. Quizá debiéramos prescindir de las tres últimas frases por estar las mismas cargadísimas de esos matices que no se nos permiten.

 

 

Leo la noticia en Twitter y entre otros comentarios encuentro unos cuantos del tipo: “Merecéis que os pongan una bomba lapa”, “Ojalá le prendan fuego a vuestro autobús” y un largo etc. de improperios y deseos cargados de ira e indignación. Debe ser que a veces soy demasiado poco mal pensada, pero esto me parece un horror.

 

 

 

¿Con la publicidad del autobús, cómo llega alguien a la conclusión  de que una verdad biológica tan evidente no es correcta?

 

 

 

Hago un comentario al respecto, reprobando esa actitud violenta y desmesurada por algo que, a mis ojos, era obvio. Pronto me contacta un amigo por privado y me dice que está un poco decepcionado conmigo puesto que no creía que yo fuese así. “¿Así cómo?”, le digo. Me explica que la organización Hazte Oír (propietaria del bus y de esta campaña) era un grupo ultra católico de la ultra derecha. También me dice que está asociada a una sociedad paramilitar llamada “El Yunque”. Con la iglesia hemos topado.

 

Al parecer, la frase que rezaba en el autobús, más allá de ser obvia, tenía un lado oscuro transfóbico. A mí a veces se me olvida que queremos ser una sociedad tan moderna y tolerante que nos hemos radicalizado hasta el punto de haber profundizado tan debajo de la tolerancia cero, que nos hemos convertido en intolerantes fanáticos. ¿Cómo llega alguien a la conclusión de que una verdad biológica tan evidente no es correcta? Y ya no que no sea correcta, sino que es ofensiva al punto de desear la muerte a quien la expresa. Me explico, hay hombres, hay mujeres y luego, debe haber un limbo entre ambos.

 

 

Antes de que algunos enciendan sus antorchas y pidan que me quemen viva, voy a intentar explicarlo. Es un tema delicado y controvertido, pero lo voy a hacer desde el respeto. Una persona trans, a mi parecer, se encuentra en un limbo, en un proceso de pertenecer físicamente a un género, pero sentirse completamente ajena al mismo. Puede ser difícil de entender, pero imagínense tener que vivirlo. Sentir que se está en un cuerpo que no les corresponde. Si es complicado de entender para un adulto, pónganse entonces en el lugar de un niño.

 

 

Y ahí es justo donde quería llegar. Según los datos de la unidad de identidad de género, 1 de cada 10.000 personas podrían estar pasando por este proceso. Lo cual nos indica un bajo porcentaje de personas transexuales o con disforia de género. Ahora no se me echen encima por citar el nombre que se le ha asignado. Así es cómo se llama y precisa de tratamiento médico y psicológico, por lo tanto, es una patología. No es un ataque, es una realidad.

 

 

“Tengamos pene o vulva, somos igual de miserables. Curioso que sólo exista la igualdad para sacar lo peor de nosotros mismos”

 

 

Con este bajo porcentaje, se nos quiere hacer creer que nuestra sociedad intolerante y nuestros niños, necesitan formación al respecto. Ahí es justo donde yo empiezo a discrepar. Está muy bien que se eduque a los niños en el respeto y la tolerancia a los demás. Pero no todo vale.

 

 

 

La infancia es una etapa fugaz, que pasa en un suspiro y cada cosa tiene su momento. No me parece correcto que a niños de primaria se les hable de sexo o se les confunda con términos que no corresponden a su edad y que hasta a un adulto le cuesta comprender.

 

 

Los niños tienen la asombrosa capacidad de no juzgar, de no sexualizar, de aceptar de primeras a cualquiera sin ningún tipo de prejuicio. Si un niño no reúne estas cualidades, muy probablemente sea porque en casa está recibiendo estímulos negativos por parte de sus padres o hermanos.

 

 

No me parece de recibo que se pretenda imponer una educación sexual tan prematura y se les expliquen temas tan controvertidos con la excusa de querer hacer de ellos unos seres más tolerantes.  De nada sirve que a un niño se le explique que hay “niñas con pene” si cuando llegue a casa y se lo explique a sus padres éstos se rían de él, lo regañen o le digan que eso no es cierto.

 

 

Me parece mucho más importante y razonable que se les enseñe a respetar a todo el mundo. Sea cual sea su raza, religión, aspecto físico o procedencia. Es muy hipócrita escudarse en el bullying cuando la mayor parte de los casos se dan por ser “el gordito”, “el empollón”, “el gafotas” y no por ser “el trans”. ¿Debemos montar un colectivo “antigorditofóbico”, “antiempollofóbico” y “antigafotafóbico”? Por favor, seamos serios. En la educación está la base.

 

 

Dejemos pues a los niños tranquilos. No son herramientas políticas y estas guerras claramente declaradas y llevadas a cabo por adultos, que permanezcan entre los mismos. Con los niños no se juega. Que cada familia decida el momento y cómo explicar determinadas cuestiones a sus hijos.

 

 

“El autobús nos muestra que somos únicos a la hora de faltar al respeto, de atentar contra la libertad del otro, de despedazar a quien nos lleve la contraria o piense diferente”

 

 

Si alguien necesita educación y tolerancia, somos los adultos. Se ha visto claro que perdemos ambas cosas a la mínima de cambio. He leído insultos, amenazas de muerte, malos deseos y he percibido mucha rabia y mucho odio con este tema.

 

 

¿Así es como queremos demostrar lo tolerantes que somos? ¿A base de insultos, amenazas y menosprecio? Personalmente si yo fuese trans, no querría leer a tanto energúmeno defendiéndome si para ello tiene que escupir su bilis a otras personas. Porque la imposición no es respeto y atenta contra mi libertad. Qué vergüenza…

 

 

Más que preocuparnos de autobuses, de condición sexual, de creencias religiosas, deberíamos preocuparnos del tipo de sociedad en la que nos estamos convirtiendo. No existe el sentido común, ni el respeto ni el deseo de concordia entre nosotros. Si no existen motivos para estar a la greña, los inventamos. Y esa miseria humana que se ha visto estos últimos días, esa persecución, ese deseo de venganza, esa violencia, en definitiva, es tolerancia disfrazada de intolerancia.

 

 

Somos únicos a la hora de faltar al respeto, de atentar contra la libertad del otro, de despedazar a quien nos lleve la contraria o piense diferente y me temo que, para caer en lo más bajo de la condición humana, sí que es indiferente que tengamos pene o vulva. Somos igual de miserables. Curioso que sólo exista la igualdad para sacar lo peor de nosotros mismos.

 

 

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Zooropina

Zooropina

El destino quiso que dos gaditanos se encontrasen en Barcelona y decidiesen que su primer hijo merecía una hermana. Vine al mundo para no salir viva de él, mientras, vivo al límite expresando sin filtro lo que me inquieta o apasiona. Creo que si no tienes nada que decir, aun tienes mucho que leer.

10 comentarios sobre “La intolerancia no sólo viaja en autobús. Tengan pene o vulva, son sólo niños

  • el 2 marzo 2017 a las 23:16
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    Aquí, en Uruguay, se casan (el Estado está separado de la iglesia) parejas homosexuales.
    Y opino que es una preferencia con que se nace y que no se puede ” curar ” porque no es una enfermedad.
    Saludos.

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    • ZooroPinUp
      el 3 marzo 2017 a las 9:55
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      Bueno, no es la misma cuestión. Aquí en España también es algo normal el matrimonio entre personas del mismo sexo, una avance por otra parte puesto que creo nadie debe imponerte a quién amar y la forma en la que sientes. El tema de la transexualidad es bastante más complejo. Es un gran trauma para estas personas sentirse en un cuerpo que no sienten como suyo y es por eso que deben recurrir a ayuda médica para cambiar su sexo y por supuesto, soporte psicológico ya que el proceso es muy delicado.

      Respuesta
  • Maria Belèn.
    el 3 marzo 2017 a las 0:32
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    Magnìfico relato.
    Cuando lo natural, por obvio, desata semejante debate, es que las cosas andan peor de lo que parece.

    Respuesta
    • ZooroPinUp
      el 3 marzo 2017 a las 9:57
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      Es por ello que quedé tan sorprendida de la actitud que tomó la gente. Nos hemos radicalizado hasta tal punto, que el sentido común se aleja a paso ligero. En cualquier caso, me parece una locura todo esto. Gracias por comentar María belén. Un abrazo.

      Respuesta
  • el 3 marzo 2017 a las 5:46
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    Ni una sola crítica en tu post al colectivo de ultraderecha y fanático que es HazteOir. Todas las críticas son para quienes respondieron a la provocación escribiendo un comentario poco adecuado en Twitter.
    Suerte que el juez que ha inmovilizado el bus naranja no piensa como tú y si ve un posible delito de discriminación. Suerte que queda en este puto pais algún juez con sentido común

    Respuesta
    • ZooroPinUp
      el 3 marzo 2017 a las 9:58
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      Creo que ya recibieron todas las criticas y amenazas posibles ¿No crees? Precisamente huyo de hacer lo mismo que he criticado. No puedes recriminarme nada puesto que no dije en ningún lugar que apoye sus ideas o modo de actuar. Respira un poco y no veas todo en blanco y negro. Si el artículo te pareció mal, me temo que no entendiste nada en absoluto. Saludos.

      Respuesta
      • el 3 marzo 2017 a las 12:24
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        No dices que les apoyes pero tampoco te desmarcas explícitamente de su mensaje. Parece que tu critica se dirige hacia los que vierten exhabruptos tipo “bomba lapa”, pero según avanza el artículo se convierte en un alegato hacia el derecho a la libertad de expresión de los fanáticos de HO, porque lo que dicen es “obvio”.
        El problema es que ese mensaje que tú llamas “obvio” no es inocente. Es una réplica al mensaje de la asociación Crisallys, formada por padres de niños Trans, que quiso visibilizar a ese colectivo invisible. Nadie mejor que los padres de esos niños sabe por lo que están pasando y no creo que necesiten que, cuando lo expresan, cuatro meapilas les digan qué es su hijo/a y como debe sentirse, porque si no “les engañan”.
        También un mensaje que excluye: “si naces hombre, eres hombre”. Según sus mentes del siglo 19, no puedes ser ni sentirte otra cosa, a riesgo de ser un bicho raro. Si tanto les preocupan los niños, que se dejen de fiscalizar su sexualidad de los demás y se preocupen de los pederastas que tienen entre sus filas.
        Una sola linea de disculpa hacia ese mensaje es una victoria para HO, por ese motivo no me ha gustado tu post.
        Saludos y gracias por responder

        Respuesta
        • ZooroPinUp
          el 3 marzo 2017 a las 15:55
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          También en el País Vasco hay autobuses con propaganda etarra, pero supongo que eso no ofende a nadie. Total, a quien le importan las victimas del terrorismo…ya se ha visto. Por ese tipo de mensajes en autobuses, que me parecen muy graves, nadie se queja. Ni se lían estos cirios. La campaña de Crysallis también podría haber desatado estas iras entre las personas que no son transgénero pero según parece, somos bastante más civilizados y ojo, que no lo digo por estas personas que tendrían todo el derecho a protestar. Lo digo por todos los demás que sin conocer el tema hacen escarnio porque un linchamiento en masa parece aportarles placer.
          En ningún lugar disculpo a HO lo que condeno es la falta total de sentido común de todo aquel que se ha rasgado las vestiduras. Me parece vergonzoso porque a la mayoría se la trae al pairo pero de cara a la galería queda fenomenal y moderno. Se puede discrepar pero llegar a la amenaza y al insulto… en fin.
          Que podrían haber tenido razón por el supuesto mensaje “negativo” de HO pero par mi la han perdido toda con estas formas. Saludos

          Respuesta
          • el 4 marzo 2017 a las 19:21
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            La clave es una variación de la frase de Zerolo: En el mundo de Crysallis caben los niños “normales”. En el de HO, no caben los Trans. En el mensaje de Crysallis no hay heterofobia, en el de HO hay Transfobia. En resumen, HO intenta excluir de la sociedad todo lo que no les gusta (excepto a sus amigos, los curas pederastas)
            Creo que eres de sobra inteligente como para no ponerlos al mismo nivel.
            Saludos de nuevo.

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