Cassandra: Una serie de catastróficas desdichas

Cassandra
La tuitera Cassandra

 

 

 

 

Me tiro a la piscina sabiéndome en inferioridad de condiciones. Algunos me dicen valiente, a veces lo soy, otras tan sólo me resulta increíblemente difícil callar lo que pienso. Por eso, desde mi posición desventajosa de mujer de descendencia católica, heterosexual y que cree que la izquierda ha perdido el norte, me arriesgo a contar lo que sigue.

 

 

 

 
No me hacen gracia los “chistes” en los que la temática es la muerte de otras personas. Ya lo he dicho. Debe ser que con mi condición inferior, como ya dije antes, no tengo poder ni potestad para juzgar los actos de otras personas y por lo tanto, no creo tener el derecho de desearles la muerte o de reírme en caso de que algo malo les pase. Soy así de rara.

 

 

 

“Debo admitir que de primeras, no me hicieron gracia los 13 tuits de Cassandra y por los que ha sido condenada”

 

 

 

Pero como en este país el odio se guarda todo celosamente, como los ahorros bajo el colchón, más de 80 años después seguimos manteniendo caliente el rencor y lo sacamos de paseo a la mínima. Esto impide que avancemos como sociedad y ayuda a construir muros entre nosotros cuando la mayoría (por fortuna) no tuvo que pasar por guerras ni dictaduras.

 

 

 

 
Nací en el 81 y, he sido muy despistada o jamás la guerra civil española ha influido en mi vida haciéndola causa de nada. Es por eso que me sorprende que gente nacida después de los 90, hable como si ellos mismos hubiesen sufrido la represión franquista. Qué escándalo.

 

 

 

 
Que está muy bien eso de no olvidar para no volver a repetir los mismos errores pero vivir con tanto veneno en sangre, no puede ser menos que perjudicial. Supongo que muchos de ustedes ya sabrán por dónde van los tiros. Sí, me gustaría hablar acerca de la condena a la tuitera por enaltecimiento del terrorismo.

 

 

 

 
Debo admitir que de primeras, no me hicieron gracia los 13 tuits de Cassandra y por los que ha sido condenada. Todo lo que tenga que ver con terrorismo me horroriza al máximo pero como esta vez la víctima principal y en la que estaba centrada la mofa pertenecía al régimen franquista, ya puse un pie en terreno cenagoso. Criticar los tuits = Estoy a favor del franquismo. La maquinaria empieza a funcionar.

 

 

 

 
Y como decía anteriormente, se otorgan licencias sobre los muertos que merecen burla porque celebrar la muerte de alguien que ha causado la misma a otra gente, es una ley no escrita y para nada nos convierte en lo mismo que condenamos (nótese la ironía). Salvados por la campana.

 

 

 

 
Es entonces cuando me pongo en el lugar de esa chica e intento entender ese modo retrógrado de pensar con apenas 22 años. Cuando nació en plena democracia y cuando su futuro debiera importarle más que el pasado de todo un país. Trato de pensar si es un tema de aceptación social, ya saben, criticar al franquismo siempre hace amigos y si se le aporta un toque de sadismo y humor negro, eso puede hacer crecer muchas simpatías, sobretodo en redes sociales.

 

 

“Así que escarbando, encuentro otros tuits en los que no sólo queda patente su obsesión por los artefactos explosivos sino donde se detecta su afán por acabar con la vida de todo aquel que no encaje con sus ideas u opiniones”

 

 

 

Así que escarbando, encuentro otros tuits en los que no sólo queda patente su obsesión por los artefactos explosivos sino donde se detecta su afán por acabar con la vida de todo aquel que no encaje con sus ideas u opiniones. Desde el presidente del gobierno, pasando por la presidenta de la Comunidad de Madrid, la gente que corre los encierros en los San Fermines y una larga lista de gente que no parecen de su agrado. Espeluznante. Son aún peores que los tuits por los que ha sido condenada.

 

 

 

 
Empecé diciendo que estaba en inferioridad de condiciones y la razón no es otra que la autora de dichos tuits es una chica transexual. Victoria por goleada. ¿Qué puede hacer o decir una mujer heterosexual acerca del mal comportamiento de una persona transgénero? Tengo las de perder claramente. Si a eso le añadimos el agravante de que era de Carrero Blanco de quien hablaba en los tuits de su condena, apaga y vámonos. Me llevo un “franquista” y una “transfóbica” regalo de la casa.

 

 

 

 
Porque así funciona España en la actualidad. Unos marcan las pautas y otros las siguen. Pobre de aquel que se atreva a cruzar las líneas o salirse del camino trazado. El linchamiento es el plato del día. Cuando algo está mal, lo está y punto. Da igual que seas hombre, mujer, trans o zarigüeya. ¿Que la condena es excesiva? Posiblemente. Pero debiera ser un toque de atención para muchos jóvenes con las mismas ideas que Cassandra y algo que debiera hacerle pensar a ella que no todo vale. Y más aún en su situación, cuando la sociedad es capaz de salir a apedrear autobuses por considerarlos un ataque hacia gente como ella. Debe saber más que nadie lo que es pedir respeto y aceptación. No puede pretender pedir algo que no otorga.

 

 

 

“Así que Cassandra, si por casualidad lees esto, no lo tomes como un ataque. Eres joven, recapacita. Pide perdón si debes hacerlo y no borres los tuits pensando que así desaparecerá todo”

 

 

 
Así que Cassandra, si por casualidad lees esto, no lo tomes como un ataque. Eres joven, recapacita. Pide perdón si debes hacerlo y no borres los tuits pensando que así desaparecerá todo. Afronta. No te dejes guiar por figuras políticas que te prometen amparo y aplauden los actos por los que ellos no serán castigados. No dejes que te utilicen como a una herramienta para rascar votos porque en el banquillo te sentaste sola y la condena pesará únicamente sobre tus hombros. Y recuerda, ¿qué tipo de persona es alguien quien desea la muerte del que piensa diferente? ¿No es precisamente la gente que ha matado a otros por lo mismo lo que tanto te repugna? Coherencia por favor.

 

 

 

 
Mientras, aléjate un tiempo de redes sociales, desintoxícate, tómate un respiro y trata de ser empática con todos aquellos a los que alguna vez deseaste mal. Cúrate de todos esos malos sentimientos que albergas y pon tus ojos en el futuro. Pasado, pisado. Si mi consejo no te convence, trata de imaginar como sería tu vida en 1936 y dime si no eres afortunada de vivir en 2017 y que se te trate con la dignidad que mereces. Sin que nadie publique nunca en Twitter, y en forma de chiste, que ojalá que vueles por los aires.

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Zooropina

Zooropina

El destino quiso que dos gaditanos se encontrasen en Barcelona y decidiesen que su primer hijo merecía una hermana. Vine al mundo para no salir viva de él, mientras, vivo al límite expresando sin filtro lo que me inquieta o apasiona. Creo que si no tienes nada que decir, aun tienes mucho que leer.

3 comentarios sobre “Cassandra: Una serie de catastróficas desdichas

  • Maria.
    el 30 marzo 2017 a las 22:39
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    Estupendo articulo, pero te aseguro que yo hubiese sido mucho nas dura, he leido muchisimos twiters de esta tipaja y las neuronas las tiene como la hiedra , muy enredadas. No se puede permitir tanta sinrazon.

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    • ZooroPinUp
      el 27 abril 2017 a las 7:57
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      Hola María,
      disculpa la demora en contestar pero me despisté y mi respuesta quedó en el aire. Después de escribir esto y leer los tuits más actuales de esta chica, creo que llevas toda la razón del mundo, fui demasiado benevolente con ella. Aunque también te digo, que estoy más que convencida que esta persona arrastra un problema psiquiátrico grave. No es normal tanto odio indiscriminado ni esas ideas disparatadas que tiene de “supuestamente” arreglar la humanidad. Es terrible. He leído acerca del tema e incluso un amigo psiquiatra me ha dicho que estas actitudes son de lo más normal en gente que se somete a tratamientos para cambio de sexo. Odian al mundo y a si mismos, realmente es una lucha interna muy fuerte. En este caso, ser aplaudida y alabada por parte de figuras políticas y por los medios, no ha hecho más que acentuar el trastorno que padece. Un abrazo, María y de nuevo disculpa haber tardado en contestar.

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  • el 1 mayo 2017 a las 19:28
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    Hola…me parece perfecto lo que dices…me impresiona que esta persona que aborrece a los niños y los quiere eliminar, aspire a ser profesora. Me molesta que maldiga a España y se beneficie de ella. Me parece que dentro de sus circuitos neuronales hay demasiada inseguridad y sociopatía. Saludos

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