La raíz y los vientos: De los atentados del terrorismo islámico y la guerra contra Occidente y nuestra cultura

la Policía belga le busca como sospechoso de los atentados
la Policía belga le buscó como sospechoso de los atentados del terrorismo islámico

 

“¿Qué esta ocurriendo con las personas en Occidente que esconden la cabeza ante el terrorismo islámico?”

 

 

¿Qué esta ocurriendo con las personas en Occidente que esconden la cabeza ante el terrorismo islámico? Pura y simplemente, un cambio de sistema económico, en el cual y como siempre ha ocurrido en otros momentos de la historia, muchos se han quedado perdidos por el camino. Debido a eso y a que la formación de dichas personas, en esta época, es mucho mayor que en otras, se ha producido una reacción en cadena de desesperación, a veces violenta. La no aceptación de este hecho, como algo inevitable y que, afortunadamente en el mundo actual, es en parte atendida por el resto de la sociedad, impide que la misma busque las alternativas disponibles que están a su alrededor, pero que no es capaz de ver. Toda esta pérdida de referentes ha dado como resultado, que se haya creado un descrédito en todo lo que eran valores consolidados durante décadas por todos nosotros, llegando al resultado de una perdida de identidad como nunca antes se había dado. Ya no confiamos en el futuro, cómodo y seguro que han tenido nuestros padres y abuelos, en el que el trabajo serio y tenaz, garantizaba una vida, medianamente pasable, que permitía a las personas casarse, formar una familia y pasar su vida dentro de unos límites totalmente comprensibles. Las reglas del juego han cambiado muy deprisa, porque mucha de la riqueza que se genera es ahora intangible, es virtual y muchos trabajadores no solo no la comprenden si no que no saben acceder a ella. Ese alejamiento de los valores como bienes inmutables ha hecho que muchos pierdan la confianza en la cultura occidental, que por otra parte es la única que en este momento puede hacer frente a estos cambios sin quebrar la solidez de las sociedades avanzadas.

 

Por otra parte mucha gente, al sentirse ellos mismos discriminados de alguna manera, han abierto la mente a “ritornelos” fracasados de economía y también de creencias, en la confianza de que eso les rescatara de alguna manera, sin darse cuenta de que lo que parece un clavo ardiendo para agarrarse no es mas que una quimera que no resiste la mas mínima evaluación y el dolor que causa el terrorismo islámico.

 

En otras partes del mundo atraídos por el oropel que se ve en las ficciones televisivas de la sociedad actual, muchas personas que por supuesto tienen el mismo derecho a vivir decentemente, como nosotros mismos, intentaron venir hacia aquí. No se dieron cuenta de que para que una sociedad como la occidental funcione, las reglas del Estado de Derecho, la democracia y la Libertad eran valores que no podían ser modificados por los que ellos traían consigo, que muchas veces eran la propia base de su propio mal desarrollo y no como achacan desde aquí políticos, interesados y malintencionados, culpa del propio occidente que explotaba vilmente esas otras culturas. Puede que haya parte de verdad como en todas las historias, pero sin la intervención de muchos pobladores de esos países sería imposible que esto ocurriera, por lo que si una gran parte de las personas de aquellos lugares malvive en la actualidad en parte es debido a sus propios gobiernos. Lo que está claro es que esto no puede seguir así, no podemos levantarnos una mañana cualquiera y comprobar que muchos de nuestros compatriotas occidentales han sido masacrados por el terrorismo islámico que propugnan desde una religión medieval en nombre de un Dios, que existirá para los creyentes, pero que no puede estar integrado en la convivencia del estado. Las creencias pertenecen y deben quedar en la intimidad de los grupos que las profesan, sin querer imponerlas a los demás.

 

Salvo los ritos que estén arraigados a las sociedades en las que existen, y que se viven como fiesta, además de cómo ritos religiosos. Muchos dirán que la mayoría de los musulmanes, no militan en el terrorismo islámico , son pacíficos y quieren vivir en paz, y efectivamente muchos no lo son, pero no se integran y no quieren integrarse en la forma de vida de occidente. No son así, pero basta que haya una minoría que si lo sea para que no se pueda tolerar, máxime cuando las reacciones de los que no son radicales son mas bien tibias. Europa y occidente en general no pueden asumir este estado de cosas como normales. Parece que los gobiernos occidentales, si no todos si muchos, no se han dado cuenta de que vivimos en un estado de guerra con los estados radicales musulmanes y que también desde dentro acechan para derrumbar las bases de las sociedades libres, los Nazismos y Comunismos.

 

 

No debemos aceptar este estado de cosas, ha costado muchos cientos de años llegar a este nivel de desarrollo de la sociedad, es la época en la que cualquier persona por mal que esté, esta mejor que en otros momentos de la historia humana, para que por cabezonerías políticas, de no se que idealizada igualdad, o por el fanatismo religioso del terrorismo islámico, de no sé que obligación de creer en algo trascendente y medieval, tengamos que aceptar vivir con la cabeza agachada y con falsos complejos de culpabilidad. Yo por lo menos me niego. Si hay que combatir todo esto con la violencia de la guerra, que no hemos declarado nosotros, que se defienda y si también con medidas policiales contra terrorismo, también, pero teniendo en cuenta que no se pueden aplicar las normas del Estado de derecho a quienes no lo aceptan y quieren derribarlo. No, no tienen derecho y no lo tienen porque ellos mismos no respetan su valor mas sagrado, que es su propia vida.

 

Viva Europa, Viva Occidente, Viva la Libertad.

 

 

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Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de la novela “El Bosque de Euxido” publicado en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

2 comentarios sobre “La raíz y los vientos: De los atentados del terrorismo islámico y la guerra contra Occidente y nuestra cultura

  • Maria Belèn.
    el 3 mayo 2017 a las 16:19
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    Grandioso y soberbio anàlisis de un estado de ànimo, mansamente aceptado por los que nos han imbuído de un estúpido complejo de culpa simplemente por habernos sabido procurar un estado de bienestar.

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