
El fiscal Moix, cuestionado por las izquierdas, puesto que estas tienen que refunfuñar por sistema contra todo lo que no tenga que ver con sus inventadas verdades, ha dicho que habría que multar a los medios de comunicación que publiquen las filtraciones que se produzcan desde la judicatura acerca de temas bajo secreto de sumario.
«El Fiscal Moix no ha dicho nada nuevo, ni grave, ni condenable, sólo ha dicho lo que algunos no quieren o se niegan a oír, que no se pueden decir medias verdades»
Claro, impepinablemente, como no puede dejar de ser, un vendaval mediático se le ha echado encima, recabando además el testimonio de políticos, asociaciones y sindicatos. ¡ Hasta ahí podríamos llegar ¡ han dicho los medios de desinformación y cizaña. Y han puesto en ridículo nuevamente hasta a los políticos que están en el gobierno de la nación.

Todos se han apresurado a decir que no, que ¡ Cielos! ¡ La libertad de Expresión! Esas cosas que remueven las entrañas al cacareado “ pueblo “ ignorante que esperar ver triturados a los poderosos sean culpables o inocentes, solo por el mero hecho de ser políticos, empresarios o de cualquier otra condición causante de envidia. Ya se encargaran los ¿ medios libres ? de sentenciar a priori a todos.
Hay una cosa que todos estos señores, políticos y pueblo incluidos parecen no saber que cuando un sumario está en trámite es secreto y debe de serlo, precisamente para garantizar los derechos del denunciado, entre otras cosas. Esto siempre ha sido considerado un delito muy grave, pero en la actualidad bajo el paraguas de la sociedad “ mosaico”, que genera informaciones discontinuas y muchas veces falsas sobre los encausados no. ¿ Por qué puede hacerse esto con ese tipo de delitos y no se asumiría cuando se trata de un personaje del pueblo llano?
La respuesta es bien fácil, o por intereses económicos, traducidos en ventas, o por intereses políticos ocultos nada limpios como parece tratarse casi siempre. El Fiscal Moix no ha dicho nada nuevo, ni grave, ni condenable, sólo ha dicho lo que algunos no quieren o se niegan a oír, que no se pueden decir medias verdades, medias informaciones, que además ponen en solfa la decisión final de la judicatura presionada in “extremis” por la política y sus muchas veces socios del cuarto poder.
De esto tenemos en parte todos la culpa, porque hemos aceptado que la Libertad de información está por encima de todo, pero estamos muy mal educados, esa libertad no puede estar por encima del honor de las personas hasta que no hayan sido declarados culpables de delito. Si esto ocurre, estoy de acuerdo con Moix, hay que imponer penas y duras tanto a las fuentes de la información, en los juzgados, fiscalía o policía como a los medios que temerariamente ponen en riesgo el proceso judicial., porque imagino que más de un abogado podría considerar que se ha producido indefensión de sus encausados. Así que bravo al Fiscal Moix por atreverse a decir lo que sólo es una urgente necesidad. Esperemos que los estamentos a los que afecta la creación de leyes no sean tan hipócritas como para ignorarlo. Aunque me temo que con esa hipocresía y mala fe nos desayunamos todas las mañanas.
