En defensa de la mujer y sobre todo de aquellas que calzan el burka musulmán para salvar la vida

Musulmanes por la paz en Manchester. La camiseta de LOVE tiene guasa
Musulmanes por la paz en Manchester. La camiseta burka de LOVE de la mujer tiene maldita la guasa

 

 

Desde luego sigue habiendo muchos prejuicios en torno a la mujer, al sexo femenino, tanto religioso; en el Islam, como en el laboral. Mis padres me educaron en igualdad absoluta con mi hermana, por lo que yo carezco de prejuicios raros acerca de este tema.

 

“Lo que está claro es que el hombre y la mujer no son iguales; no se escandalicen; no lo son por la sencilla razón de la biología y esto no es culpa de nadie”

 

 

Según yo lo veo hay que distinguir varios planos cuando se habla de la mujer. Lo que está claro es que los hombres y mujeres no son iguales; no se escandalicen; no lo son por la sencilla razón de la biología y esto no es culpa de nadie. La mujer tiene una función reproductora diferente a la del hombre. Hasta aquí todo bien, y este es un hecho que hasta el más tonto puede ver y aseverar. ¿Es esto malo? Pues no podemos saberlo, lo cierto es que sin esta diferencia evidente no estaríamos aquí como seres sexuados, tal vez pudiéramos ser Hermafroditas.

 

 

No sé que tipo de civilización seríamos. Así que esa diferencia, no es que podamos aceptarla o no, es que es así. Si no la aceptamos podríamos ser gusanos por ejemplo o caracoles, pero no creo que nos gustara. La naturaleza ha dotado a las mujeres de los órganos que sirven para alimentar a los bebés y que por supuesto son mejor que cualquier otro que se haya inventado por ahora. ¿Tenemos que discriminar a una mujer por ser la que proporciona la vida a otros semejantes?, pues no, esto aparte de ser de un un engreído impertinente, es de una estupidez soberana, esas diferencias son inherentes al ser humano y no son ni peores ni mejores en uno u otro sexo.

 

 

 

Que esto pueda generar conflictos en el ámbito del trabajo, debe de ser regulado por ley, pero está claro que ninguna mujer debería renunciar a su función sexual porque su trabajo lo exige o porque no se lo dan por la misma razón. En todo lo demás las mujeres son absolutamente iguales o debieran serlo en trato y consideración. Evidentemente hay que considerar que cada sexo tiene habilidades y carencias diferentes, pero esto no puede ser usado como vara de medir, porque las cualidades de unos y otros no son ni mejores ni peores, solo son distintas.

 

 

 

Esa es una de las causas por las que, hace ya años en EEUU, se empezó a separar a niños y niñas en grupos aislados para un buen número de clases y esto no conllevaba ninguna intención sexual , religiosa o pacata, simplemente se trataba de que en las materias en que más destacan las chicas, los chicos no se sintieran relegados y en las que destacan los chicos, no fueran ellas las que se sintieran relegadas. Es una medida curiosa y aséptica, pero al parecer funciona, eso si ser óbice para que en asignaturas en que las capacidades sean similares no pudieran compartir aula.
Por otro lado y alejados de nuestra cultura y tiempo, viven en el siglo VI, los musulmanes no aceptan que las mujeres sean iguales para ellos son inferiores tanto Biológic como intelectualmente. Seres que han de ser tutelados y reprimidos en caso de desobediencia. Esto es algo intolerable desde la amplitud de miras y postulados del siglo XXI y ahí es donde habría que incidir.

 

 

 

Está claro que la religión Cristiana se fue suavizando a lo largo de los siglos, porque se fueron reformando los textos originales que algunas veces eran sangrientos y discriminatorios. Esto no ha ocurrido en la religión musulmana porque toda ella está basada en los escritos de Mahoma, personaje muy humano de aquella época con sus carencias y no se ha reformado porque es la base, no de su religión sino de su forma de vida política y organización del Estado.

 

 

Harían bien las mujeres Islámicas en el ejercicio de su libre albedrío y de su femineidad, empezar a reaccionar contra estos absurdos y medievales conceptos acerca de ellas. Si necesitan ayuda deberían tenerla. Pero es difícil luchar contra el lavado de cerebro de aprender El Corán de memoria y de ser relegadas al trabajo de casa a partir de cierta edad.

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Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de la novela “El Bosque de Euxido” publicado en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

3 comentarios sobre “En defensa de la mujer y sobre todo de aquellas que calzan el burka musulmán para salvar la vida

  • Maria Belèn.
    el 26 mayo 2017 a las 16:38
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    Este interesante artículo serìa, para mì, motivo de intenso debate. Lo expones muy bien, Rodolfo, pero no pierdas de vista ese aura machista que tienen, grabado a sangre, demasiadas mujeres, àrabes y no àrabes. Yo he dicho por escrito, y por todas las esquinas, que una posible soluciòn a esta guerra asesina se atajarìa desde las mezquitas. Y, no menos, desde la rebeliõn de las mujeres, con su influencia en sus hijos, pero mientras haya madres que odian màs a “los infieles” de lo que aman a sus propios hijos, habrà burka y terrorismo islamista.

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      • roargon
        el 26 mayo 2017 a las 17:05
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        Es una cuestión de educación desde la base que son los hogares, aquí y allí. También es un asunto de interés por los temas humanos, de evolución, etnología, genética y comportamiento, estructura del cerebro, etc… por lo que es un problema muy difícil de resolver, cuando por ejemplo en España el sesenta por ciento de la gente no lee nada o en los países Islámicos sólo leen El Corán.

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