Una guerra que no se quiere ver. Por José Crespo

Una guerra que no se quiere ver. En la imagen la detención en Viena a varios individuos, obligados a desnudarse para evitar una eventual activación de chaleco bomba.
Una guerra que no se quiere ver. En la imagen la detención en Viena a varios individuos, obligados a desnudarse para evitar una eventual activación de chaleco bomba.

«El que no lo quiera verlo puede cerrar los ojos y meter la cabeza en el agujero como un avestruz pero eso no va a evitar que estemos en guerra, una guerra de desgaste con brutales acciones puntuales»

El que no lo quiera verlo puede cerrar los ojos y meter la cabeza en el agujero como un avestruz pero eso no va a evitar que estemos en guerra, una guerra de desgaste con brutales acciones puntuales que siembran el miedo en las víctimas supervivientes.
Es una guerra frente a la perversión de la paz y la libertad, es una guerra frente a satánicos asesinos que no dudan al grito de «Alá es grande» invocando la grandeza de un dios a golpe de cimitarra mientras se cometen crímenes individuales, para sembrar el terror, o auténticos genocidios para extender el islam mediante el control individual y colectivo bautizado bajo el subterfugio de «democracia islámica».
Hoy miles de jóvenes son adoctrinados, celebrando incluso el nacimiento de su profeta quien propagó la guerra contra el infiel por el norte de África hasta España, por el Cáucaso y los Balcanes hacia las tierras eslavas, y por el este hasta las estepas siberiana, China y la India sembrando de muerte y destrucción las tierras sobre las que se lanzaron como hienas.
La guerra entre el Islam y Occidente es la más larga de la historia pues dio comienzo cuando murió Mahoma en el año 632 y se mantiene activa hasta nuestros días en una serie de altibajos, sucesión de ataques y contraataques, de invasiones y expulsiones, de conquistas y liberaciones, de triunfos y derrotas, una guerra en la cual ambas partes intercambian periódicamente sus roles de agresor y defensor aunque las batallas del islam superan alarmantemente en número a las Cruzadas que tanto se vienen manoseando de forma ignorante por la izquierda, que despreciando la tradición Cristo  y la romana occidental habla de «sus hermanos musulmanes», hermanos iraníes que financian a nuestra izquierda comunista. Iglesias se defendía por su financiación iraní afirmando «que hay que cabalgar las contradicciones» cuando decía aquello de que A nosotros nos preguntan, ¿Pero vosotros, si sois de izquierdas, por qué aceptáis hacer un programa para un gobierno como el de Irán que es una teocracia? Pues porque la geopolítica es así«… «A los iraníes les interesa que se difunda en Latinoamérica y España un discurso de izquierdas porque afecta a sus adversarios (EEUU). ¿Lo aprovechamos o no lo aprovechamos? Para mí quien haga política tiene que asumir cabalgar contradicciones».
La actual invasión que padece Europa
La actual invasión que padece Europa
A día de hoy la iniciativa está en manos de los musulmanes, contando como aliados con la izquierda que sería la primera en caer bajo la «democracia islámica» como lo demuestra la actual invasión que padece Europa.
Invasión, esta vez, no con ejércitos, sino basada en la inmigración descontrolada, en el acogimiento de refugiados a los que se viste y paga malgastando recursos que faltan a los propios españoles, y considerando el índice de fertilidad de las mujeres musulmanas, mucho más alta que el de las no musulmanas, y con ello la ambición desbocada de la «República Islámica» de Irán de convertirse en potencia mundial, la misma república que financia a los comunistas de Podemos.
Los árabes e islámicos no aceptan la existencia de Israel en el Medio Oriente por considerarlo una avanzada de Europa en territorio islámico, una colonia europea, una reencarnación del reino de los cruzados, ante lo que Trump ha llevado a cabo una intensa acción diplomática para la aceptación de embajadas de Israel en territorios tradicionalmente enemigos como Sudán o los Emiratos Árabes. Las guerras de Israel contra Hezbollah, organización libanesa islámica, en el año 2006, y contra Hamas, organización palestina islámica, han sido simples escaramuzas en la guerra aún no declarada de la República Islámica de Irán, país que auspicia y financia ambas organizaciones, contra Occidente.
En el año 1961 los gobiernos de Alemania, país que sufría escasez de mano de obra, y de Turquía, con un alto porcentaje de desempleo, firmaron un acuerdo en materia laboral, por el cual se autorizaba la entrada temporal de trabajadores turcos en Alemania, estado que posteriormente autorizó que reagrupamientos familiares.
Por este procedimiento, los trabajadores temporales se convirtieron en residentes permanentes, y hoy constituyen una comunidad de más de dos millones de personas.
Francia y Gran Bretaña están siendo hoy «colonizadas» por inmigrantes de sus antiguos territorios coloniales. Francia, por argelinos, marroquíes, tunecinos y africanos subsahariano. Gran Bretaña, por oriundos de Pakistán, Bangla Desh e India.
Se calcula que entre el 8% al 10% de la población de Francia es islámica, y hay ciudades como Marsella, donde la proporción es mucho mayor, 25%. En Gran Bretaña el porcentaje de población musulmana es menor, pero en Londres constituye el 17% de la población y con altas concentraciones en ciertas poblaciones como Luthon o Shefield donde se organizan ilegales patrullas islámicas que pretenden la imposición de la sharía como ley común. En Suecia hay ciudades donde la policía no entra en algunos barrios controlados por grupos islamistas.
Las grandes ciudades de Europa tienen ya un alto porcentaje de musulmanes. Ámsterdam tiene 24%. Bruselas, 20% (hay quienes calculan 33%). Estocolmo, 20%….. Tres veces el Islam trató de conquistar Europa por la fuerza de las armas. La primera intentona fue derrotada en Francia en el año 732. La segunda y tercera vez fracasaron en Viena, en 1529 y 1683 y el 1492 fueron expulsados de la península ibérica. Hoy el Islam está tratando por cuarta vez de tomar Europa, esta vez con una nueva estrategia, a veces incruenta aunque no siempre, ya que extremistas islámicos han realizado actos de terror y asesinatos en Nueva York, Londres, Ámsterdam, Paris, Bruselas, Niza o Madrid, pero más efectiva e insidiosa que los métodos anteriores.
Francia fue el país europeo del que salieron más jóvenes para unirse a las filas del autodenominado Estado Islámico, a partir de 2014, superando a Bélgica, Alemania o el Reino Unido pues más de un millar lo hicieron.
Eurabia, el eje euro-árabe
Eurabia, el eje euro-árabe
Una investigadora judía-egipcia, hoy residente en Suiza, Bat Ye’or, publicó un libro en el año 2005, «Eurabia: el eje euro-árabe», donde revela que en diciembre de 1973, en París, se creó una organización denominada «Diálogo Europeo-Árabe (DEA)», un forum de la Comunidad Europea y la Liga de los Estados Árabes, para promover, según los europeos, la cooperación económica, o para coordinar la política, según el lado árabe. La DEA auspició, según la autora, una conferencia en la Universidad de Venecia, en 1977, donde representantes de 14 universidades de países árabes, junto con 19 arabistas de universidades europeas, acordaron alentar la inmigración musulmana a Europa.
Bat Ye’or está convencida, y el conocido islamista Bernard Lewis es de la misma opinión, en el sentido de que Europa está perdida. El aumento progresivo de la población musulmana es irreversible, y sus exigencias se incrementarán proporcionalmente hasta lograr islamizar el continente, lo cual puede suceder en el curso de la segunda mitad de este siglo y ese será el final de la guerra más larga de la historia.
O eso o despertar para llevar a cabo una nueva Reconquista para recuperar los Valores europeos, exigiendo la asunción de los Valores occidentales a nuestros líderes y a los recién llegados o el retorno a sus lugares de origen, llevando a cabo una seria política migratoria, de medidas hacia las falsas ONG,s y países de origen facilitadores, así como de control y seguridad de nuestras fronteras y nuestras casas, no solo la de Pablo Iglesias.

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José Crespo es autor de
José Crespo es autor de «Los esclavos blancos»: El Islam y la conquista de Europa

 

 

José Crespo

José Crespo

José Antonio Crespo-Francés. Soldado de Infantería Española, Doctor en Historia. Enamorado de Aranjuez la ciudad donde vivo, colaborador en radio y publicaciones electrónicas, autor de trabajos históricos dedicados al Servicio Militar y Valores, y a personajes en concreto como Juan de Oñate, Blas de Lezo o Pedro Menéndez de Avilés y en general a Españoles Olvidados en Norteamérica. Rechazo la denominación de experto, prefiero las de "enamorado de" o "apasionado por". Si Vis Pacem Para Bellum

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