Esas locas tardes en las playas humanas, decoradas ya por la robótica

ESAS LOCAS TARDES EN LAS PLAYAS HUMANAS. Fotografía de Rodolfo Arévalo
Esas locas tardes en las playas humanas decoradas ya por la robótica. Fotografía de Rodolfo Arévalo

 

 

 

 

Antes del siglo XVIII e incluso del siglo XIX, cualquier consideración hacia la gran masa de población, era casi un espejismo. La mayor parte de la gente sobrevivía como buenamente podía, me refiero a la gran masa social sin formación ni títulos o negocios. No existían organismos como la seguridad social y cosas parecidas. A veces esa función la hacía la Iglesia católica por misericordia. Y mucho antes de eso, hasta que se formaron las burguesías, ni eso, solo existían poderosos, gente al servicio de los poderosos y los siervos de la gleba o pobres de solemnidad, que pagaban impuestos abusivos por ser defendidos por un señor feudal.

“Hay zonas del planeta en las que a la puerta de la robótica, el valor de la vida humana no sobrepasa ni el valor del trozo de suelo que pisa”

Este tipo de cosas sigue ocurriendo hoy en día en muchas partes de la tierra. Hay zonas en las que a las pertas de la robótica, el valor de la vida humana no sobrepasa ni el valor del trozo de suelo que pisa. La vida humana no vale nada en esos lugares. Esto es así porque hay una serie de individuos que siguen ejerciendo la violencia del más fuerte a pesar de todo. No vamos a pedir un mundo igualitario, porque los individuos no son iguales. Bueno, lo son en cuanto que son hombres y mujeres poseedores de inteligencia, sentimientos y consciencia, pero eso no quiere decir que se pueda imponer la igualdad en otro tipo de cosas que no sean las oportunidades de partida.

Si bien si se pueden hacer leyes de protección para los que no alcancen los mínimos necesarios para vivir. Por eso las políticas de centro demócrata son quizás las mejores a mi entender. Esto que ha ocurrido y ocurre en la actualidad de manera más temperada, no es que vaya a seguir ocurriendo en el futuro, es que será cada vez más grave. ¿Por qué?. La explicación es fácil. En las sociedades desarrolladas y libres o no, los individuos, como tales tienen un valor material como generadores de riqueza, tanto material como intelectual.

Todavía queda recorrido para que unos individuos, cada vez menos según se desarrolle la tecnología, puedan ocupar lugares altamente productivos en la sociedad, pero, cuando esto paulatinamente vaya desapareciendo, porque esas funciones las asuman las máquinas, más eficaces y que no piden nada a cambio, acabarán con el trabajo humano. Poco a poco han sustituido y sustituirán la mano de obra lo que generará más paro entre los no cualificados, más tarde empezaran a sustituir a los cargos y directivos y finalmente cuando las propias máquinas se reparen y diseñen, dentro de sesenta o setenta años, realmente los únicos trabajadores que quedarán serán los dueños de empresas robóticas.

Esto que en principio debería ser bueno para los seres humanos, porque dejan de ser esclavos del trabajo, los vaciará de valor de manera total y que no se me argumente que el arte y cosas parecidas no pueden ser sustituidas, porque con la aplicación de algoritmos pueden ser sustituidas. Esto es así, dado que los propios seres vivos funcionan con algoritmos. De ahí a que una élite dominante de millonarios y de maquinaria de pensamiento empiece a desvalorar a los humanos como tal, no hay nada. Se puede argumentar que los individuos no son rentables porque a partir de cierto momento no producirán nada y solo gastaran recursos.

“Veo que, en un plazo de ciento cincuenta o doscientos años, la robótica será la nueva especie evolucionada desde la inteligencia de los seres humanos que un día fueron los reyes del mundo”

Homo Deus de Yuval Harari
Homo Deus de Yuval Harari

Esa pérdida de valor de los seres humanos redundará en favor de las máquinas, que poco a poco sustituirán incluso a sus diseñadores. Y para más INRI hasta a sus dueños de empresa. Es un tipo de evolución como otro cualquiera. Por eso veo que, en un plazo de ciento cincuenta o doscientos años, la robótica será la nueva especie evolucionada desde la inteligencia de los seres humanos que un día fueron los reyes del mundo. La única esperanza reside en que la capacidad de ir en contra de una idea o a favor o ignorarla que tenemos, pueda darnos un margen frente a éste imparable futuro.

¿Es malo esto?, ¿Es bueno?, ¿Quién sabe?. Desde luego es malo para nosotros como seres vivos. Quizás se pueda volcar ese algoritmo de los humanos en máquinas individuales e integrarlos en la red general de pensamiento, pero esto todavía queda lejos. No me gusta el panorama que se avecina, pero siendo como es casi inevitable habrá que empezar a asumirlo. La playa humana esta a punto de acabar con esas locas vidas humanas. Para más información consultar el libro HOMO DEUS de Yuval Noah Harari. él lo explica muchísimo mejor que yo y además da los argumentos. Tanto en SAPIENS como en este segundo libro, su estudio acerca de la historia y futuro de la humanidad son realmente buenos y esclarecedores, lo recomiendo.

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Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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