
Es levantarse uno por la mañana y desear, mientras desayuna, estar haciéndolo en otro país más serio que este que ahora se llama “ESTEPAÍS” y que antes cuando éramos serios se llamaba de otra manera, sin falacias. Ya no es serio, es un “despelote” completo, tanto es así, que cuando algunos enseñan las vergüenzas que ni siquiera se lavan para quitarse de encima las miasmas en forma de millones de muertos en su historia, además se dan el lujo de aparecer como los paladines de las democracias.
«Es levantarse uno por la mañana y desear, mientras desayuna, estar haciéndolo en otro país más serio que este que ahora se llama “ESTEPAÍS” y que antes cuando éramos serios se llamaba de otra manera, sin falacias»
Permítaseme que me “descojone” textualmente de la payasada imperante en la geografía nacional y que algunos aplauden con las orejas porque no tienen referentes, no han tenido esa suerte, ni han sido bien educados en saberes y comportamientos. Todas estas falacias ha sido así desde que los populistas y las izquierdas ¿regeneradas?, es un decir, así como centro izquierda, izquierda, derecha, derecha; delante, detrás, un dos tres ( viva la yenca ); que para ganar votos salta a la pista central del circo y baila el agua cual perrito amaestrado a diestra y a siniestra, se casan siempre con la opinión más favorecedora a sus aspiraciones ideológicas, que no a las del común.
Esto no sería grave del todo, si no afectara al normal desarrollo de la vida del país, me refiero al funcionamiento de las instituciones y a la creación de leyes. Es muy difícil ejercer las funciones que te otorgan tus cualificaciones personales tanto por contrato, como por oposición a puesto ejecutivos del Estado, cuando estas bajo las gafas de aumento de melindres y meapilas, que buscan, en vez de los logros, los más mínimos fallos o equivocaciones. Y cuando éstas no existen simplemente enfangan para ver si cuela.
Es fácil buscarle tres pies al gato y rechazar al que las busca soluciones que vosotros ni remotamente deseáis. ¿Tendremos que enseñarles a sus señorías saltimbanquis que el mono se puede hacer en casa, pero no en el parlamento? ¿Tendremos que enseñarles, que no faltan al respeto a otros grupos parlamentarios y si a los millones de Españoles que les hemos puesto ahí? Comportaros como lo que sois, sirvientes del tan cacareado “Pueblo” que os ha votado, ¿tendremos que enseñároslo a voto limpio en las elecciones?
Ojito con la gente, que hila mucho más fino que vosotros cazurros arrastrados de los intereses personales. Seguid así y tendréis respuestas que no deseáis. Ya las estáis viendo en algunos países…Vivid el presente en un Estado Democrático integrado en la Sociedad occidental del Siglo XXI y no nos deis a los demás lecciones de democracia y derechos, entre ellos el falso derecho a decidir, de los que al parecer sabéis una mierda tirando a nada.
Limitaros a generar las leyes asépticas, si sabéis, que producen bienestar y beneficio a la global de la sociedad, puestos de trabajo y fomento de las empresas rentables y huid de las ideas obtusas de la noche de los tiempos del siglo XX, no sé si es que no son suficientes los muertos para algunos y quieren más, movidos por un odio absurdo que no sabemos de donde viene o es que desean ardientemente muchos más. Para mi que este deseo sólo puede ser fruto de la egolatría y de las psicopatías peligrosas de algunos desaseados intelectuales que tienen en el cerebro solo telarañas y serrín. Y luego está el tema principal, nos desayunamos con radios que bailan el agua a todos estos generadores de despropósitos, que además les otorga una presunción de personajes demócratas que muchas veces no demuestran.
Y es una, otra, y otra vez más, mañana tras mañana. Y también las teles en general y los periódicos…No seáis hipócritas y alguno hasta lameculos, no es deontológicamente correcto por muy afecto que uno sea a una idea, babear ante ella, sabiendo que es anti demócrata, y transgredir el propósito de los medios que es informar de manera veraz sin opinar al respecto. Y esto es así porque la Constitución, que votamos en su día tiene unos mecanismos para que todos, “hasta sus señorías” se atengan a la ley. Pena que tengamos unos gobernantes tan pusilánimes. Otros diferentes ya hubieran dejado de ver la mierda del fútbol, que venden a los incautos, y habrían puesto en funcionamiento el Estado de Derecho con todo su peso y fuerza. Creo que queda clarito. O sea, que coman ajos para aliñar sus falacias.

A sus señorías habría que grabarles a fuego en la frente y en el lomo esta leyenda, que no es otra que el apartado 2 del artículo 1 de la Carta otorgada de 1978:
«2. La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado.» En sentidos directo e inverso, para que lo pudieran leer en el espejo cada vez que le preguntasen: Espejito espejito…