
«El Partido Nacionalista Vasco empezó recogiendo todas las castañas que caían gracias a los criminales de ETA, para seguir aprovechándose de las estúpidas leyes electorales»
Mi reflexión va dirigida a ese partido recolector de todos los frutos a su alcance, el Partido Nacionalista Vasco. Empezó recogiendo todas las castañas que caían gracias a los criminales de ETA, para seguir aprovechándose de las estúpidas leyes electorales que le proporcionan unas ventajas inalcanzables para los partidos nacionales. Siempre chupando del bote sin ningún pudor ni honestidad. Viven de sacar las migajas que el inocente pueblo español les otorga continuamente. Ya está bien de hacer el canelo. De esa manera consiguen tener el mejor nivel de vida de todos nosotros. Eso si, rechazando eternamente su condición de españoles en un alarde de nacionalismo que ni ellos mismos se creen.
Lo recuerda brillantemente Luis del Val, cuando escribe que son extravagantes hasta el ridículo, pues el alcance de sus objetivos supone su disolución absoluta.Si hace una semana aprobaban los presupuestos Generales no era nada mas que porque se beneficiaban egoístamente. Sin principios se vive muy a gusto. Unos días después, sus intereses (y principios), han vuelto a cambiar 180º.
Lo suyo es egoísmo sin límites. Siempre están muy cerca de la traición. Solo les guía el pragmatismo. Me dan bastante asquíto. Observen, siempre se quedan sin concluir sus proclamas independentistas pues saben que de llegar a término sería su propio fin. ¿Dónde van a ir con una lengua indescifrable, y una industria en declive? Sin la protección y sustento diario de España no son nada. Juegan a izquierdosos siendo en su profundo ser unos burgueses de aúpa. Sin escrúpulos visibles, les importan poco las criticas. Ellos a su propio beneficio, sin vergüenza ni pudor.
Por todo esto, creo que se merecen un severo castigo por parte del PP, que está obligado a quitarles, por fin, esa dádivas materializadas en más de 500 millones de euros. A los traidores hay que tratarlos como se merecen, esto es, con dureza para que aprendan a comportarse con algo de dignidad. Basta ya de un buenismo que humilla a los ciudadanos de este país llamado para siempre España.
