La Batalla de Flores de Laredo, la fiesta por antonomasia de la villa pejina. Por Eugenio Narbaiza

"Evolución", primer premio de la Batalla de las flores 2018.
“Evolución”, primer premio de la Batalla de las flores 2018.

“Hablando de arte, el viernes 24 se ha celebrado como cada año desde hace 109, la edición de la Batalla de Flores de Laredo, la fiesta por antonomasia de la villa pejina”

Hay una copla del cancionero pejino, laredano que dice” Laredo tiene unas cosas que le han dado justa fama. Son su playa y su gente, son de Laredo niña, son de Laredo, el garbo y el salero, son de Laredo son”. Este estribillo de la copla laredana, define claramente la manera de ser del pueblo de Laredo, en donde la música, la cultura, la tradición, el mar y el arte, son parte de su vida. Precisamente, hablando de arte, el viernes 24 se ha celebrado como cada año desde hace 109, la edición de la Batalla de Flores de Laredo, la fiesta por antonomasia de la villa pejina, resultando ganadora, la obra de arte y carroza Evolución, mientras que en segundo lugar, también otra joya de la imaginación artística de los carrocistas laredanos, ha quedado la carroza denominada La Medusa.

Esta batalla de flores, que sin lugar a dudas, define la manera de ser del pueblo de Laredo, su voluntad de trabajo, de sacrificio, de camaradería, de acogida hacia los miles de visitantes que vienen cada año y por supuesto, del carácter disfrutón de un pueblo marinero que desborda toda su alegría y diversión en la fiesta, comenzó hace más de un siglo, en las estribaciones del antiguo puerto, con el engalanamiento de barcos de pesca y como pequeña competición de arte entre los pescadores. Años después, esta fiesta pasó a ser terrestre, pero sin perder ese sabor marinero, pejinuco y retrechero que tiene desde sus inicios, hasta convertirse en una de las fiestas más importantes del panorama turístico nacional al ser declarada de interés nacional y está a punto de ser reconocida como una de las fiestas más importantes de España, desde una perspectiva internacional.

Otra joya de la imaginación artística de los carrocistas laredanos. La Medusa, segundo premio
Otra joya de la imaginación artística de los carrocistas laredanos. La Medusa, segundo premio

“Cuando hablamos de la Batalla de Flores, hay que hablar de carrozas, carrocistas y flores, teniendo en cuenta que esos monumentos florales llenos de arte, se trabajan a lo largo de todo el año”

Cuando hablamos de la Batalla de Flores, hay que hablar de carrozas, carrocistas y flores, teniendo en cuenta que esos monumentos florales llenos de arte, se trabajan a lo largo de todo el año, primero en su diseño, después en la construcción de las estructuras en donde va clavada la flor y también en esas figuras que se petalean una a una hasta alcanzar cifras de impacto. Una carroza laredana, puede llevar unas veinte a treinta mil flores y un petaleo de unas ochenta a cien mil pétalos por carroza. No podemos olvidar tampoco a las flores, elemento fundamental de la fiesta, que generalmente suelen ser claveles y dalias, que se cultivan meses antes de la batalla y que días antes del festejo, se traen de Valencia u Holanda, según sean las necesidades de los artistas carroceros en colaboración con el ayuntamiento, dado el gran coste que supone para la fiesta, la utilización de más de dos millones de flores en las carrozas participantes. Aunque el coste económico de una carroza es lo de menos en la fiesta, el cálculo de lo que supone la elaboración de una carroza, sin tener en cuenta los vestidos de sus actores temáticos, ronda los 18 mil euros, lo que hace que el carrocista, nunca gane crematísticamente, pero sea millonario en agradecimiento, reconocimiento y admiración de todo un pueblo, que se vuelca en lo que se considera, la fiesta definitoria de cómo es Laredo y los laredanos.

Una carroza laredana, puede llevar unas veinte a treinta mil flores y un petaleo de unas ochenta a cien mil pétalos por carroza
Una carroza laredana, puede llevar unas veinte a treinta mil flores y un petaleo de unas ochenta a cien mil pétalos por carroza

“Realmente y lo digo como laredano, resulta dificil explicar o definir lo que es esta fiesta, porque se lleva muy dentro desde pequeño, desde la cuna”

Realmente y lo digo como laredano, resulta dificil explicar o definir lo que es esta fiesta, porque se lleva muy dentro desde pequeño, desde la cuna, porque todo el pueblo de Laredo y los más de ciento cincuenta mil visitantes que acuden a la villa a pasar el verano, es raro que a lo largo de los años, no haya ayudado en algo relacionado con la Batalla de Flores, bien sea saliendo en la carroza, petaleando, cultivando flores, o simplemente llevando unas tortillas o unos pasteles con café a quienes desde dos meses antes, están trabajando en su tiempo de asueto, para que Laredo luzca la capacidad artística de sus habitantes y de su evento mayor, nuestra Batalla de Flores.

Laredo luce la capacidad artística de sus habitantes en su evento mayor, nuestra Batalla de Flores
Laredo luce la capacidad artística de sus habitantes en su evento mayor, nuestra Batalla de Flores

“Laredo es arte por su bella playa, es arte por su cultura, por su música, por sus carrozas y por su mismo nombre”

Tengo que confesar y no me importa decirlo que a pesar de estar residiendo lejos de mi Laredo del alma, cada año que no estoy en la villa, veo la batalla por encima de todo, pero además los recuerdos se agolpan con imágenes de cuando iba a pasar la conocida como “noche mágica”, la noche anterior al festejo a la carroza de mi amigo Fonso Oruña y su hermano Javi, razón por la que alguna lagrimita sale, pero de orgullo por la fiesta, de orgullo por Laredo y porque nuestro pueblo, pejinucos, es arte por su bella playa, es arte por su cultura, por su música, por sus carrozas y por su mismo nombre, LAREDO, casi nada. Ser de la villa pejina, es lo más hermoso del mundo porque LAREDO es el paraíso de los sentidos, es la grandeza de la naturaleza y es la nobleza de esa gente marinera, retrechera, pejinuca, capaz de ser admirada por Carlos V o por los miles de visitantes nacionales y extranjeros que acuden a la CAPITAL DE LA COSTA ESMERALDA

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Eugenio Narbaiza

Eugenio Narbaiza

Soy Azcoitiano de nacimiento pero laredano, pejinuco y retrechero de corazón. Llevo en el alma ese espíritu marinero de quienes liberaron a Sevilla de sus cadenas, recibieron al Emperador Carlos V en su camino a Yuste y de quienes hicieron de Laredo, la Niza española. Amo la Libertad, al individuo y la verdad porque nos hace libres y mis armas son la pluma, la palabra y mis principios para defender a mi amada España.

Un comentario sobre “La Batalla de Flores de Laredo, la fiesta por antonomasia de la villa pejina. Por Eugenio Narbaiza

  • el 26 agosto 2018 a las 11:42
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    Asi deberiamos ser todos. orgullosos de nuestras raices y nuestra gente, pero con este gentuzo no hay carino, no hay raices y despreciamos a nuestros pueblos y nuestro PUEBLO: ESPANA.

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