
«Sin pirotecnia, acaba de aparecer el partido Eñe, liberal democrático, humanista y que busca una democracia participativa que haga a los españoles verdaderos participante de los asuntos importantes»
Causa estupor y mucha vergüenza contemplar como los españoles aceptan borreguilmente la continuas infamias y falsedades que, desde el partido principal de la oposición y también desde el partido que gobierna junto al Gobierno, alimentan nuestra ya depauperada capacidad de análisis.
El socialismo en estrecha identificación con los populistas de Podemos y sus nefastos acompañantes secesionistas, se caracterizan por mentir sin pausa. Cuando les toca el turno de máximo poder se dedican a acorralar a sus rivales políticos tildándoles de fachas, nazis, o benevolentemente, como derechona estéril.
Todo el que no está perfectamente integrado en su pensamiento, lo incluyen con rapidez en el lado inmoral del ser humano, en la parcela de los equivocados. De esa astuta manera consiguen, en muchos momentos, taladrar las esencias de su enemigo y facilitar su expulsión de la política. Está claro que al que discrepa se le margina por inmoral y reaccionario. Es una forma de acomplejar a los disidentes. Elimina la conciencia y deja fuera de juego a todo aquel que piensa de otra manera.
Ese es el actual estado de ánimo de los conservadores. Parece que tienen que arrepentirse de su ideología. Ese es el verdadero triunfo de la izquierda española. Si eres de izquierdas eres, automáticamente bueno, el resto es lo peor de la raza humana. El PP con mayoría absoluta, no hizo nada para cambiar la tendencia. Parecía que el nuevo PP de Casado, iba a cambiar el panorama, pero por lo visto en la elección de jueces dejando la mayoría a los frente populistas se ha despejado la duda. Se ve que solo desean mantener sus chollos. La medicina para remediar esta letal enfermedad ,que de no pararla con energía sera la destrucción de España, tiene que venir de nuevos partidos políticos, sin cadenas que arrastrar pesadamente por el lodo. Partidos sin complejos, integrado por personas sin ataduras, limpios de arriba abajo y, sobre todo, con ganas e ilusión por cambiar todo lo malo y defender lo mucho bueno que tiene nuestro país. Y ese partido, sin pirotecnia, acaba de aparecer, es el partido Eñe, liberal democrático, humanista y que busca una democracia participativa que haga a los españoles verdaderos participante de los asuntos importantes. En definitiva, de la política. Si, se llama eñe y hay que pausadamente, conocer su programa y estatutos. Una solución bien estudiada.
