Ojo partidos políticos, no sería bueno que el siglo XXI os estalle en las manos. Por Rodolfo Arévalo

 Ignacio Zuloaga en 1910 el paisaje después de la batalla.El óleo pertenece a The Hispanic Society of America de Nueva York
Ignacio Zuloaga en 1910 el paisaje después de la batalla. El óleo pertenece a The Hispanic Society of America de Nueva York

“Los extremismos, salvo raras coyunturas esporádicas no son bien recibidos y por su culpa muchos han sufrido”

Está claro que cada uno vive en el reducido mundo de su círculo afín, pero resulta chocante, que hasta gente del mismo nivel cultural, social, intelectual y de formación pueda tener una disparidad tal de opiniones para jugar al pinto pinto gorgorito de las ideas. Puede que Francis Fukuyama tuviera en parte razón y hayamos llegado al fin de la historia de las ideologías, pero me niego a creerlo. Es casi obligado pensar que en este siglo XXI la forma de ver el mundo, por lo menos en lo que afecta a la cultura occidental solo sea una; bastante uniforme desde un punto de vista político. Los extremismos, salvo raras coyunturas esporádicas no son bien recibidos y por su culpa muchos han sufrido.

Hay sin embargo un asunto claro, para que este mundo que habitamos, la parte de población que está en este siglo, siga funcionando medianamente bien, porque bien del todo es absolutamente imposible, todas las ideologías han de estar ciertamente bastante centradas. Me refiero a que aunque puedan gobernar la ultra izquierda o la ultra derecha, estas han de mantener el tipo frente a todos los demás puesto que si no verán contados sus días, con muertos o sin ellos. No son sostenibles, ni pueden tolerarse, las dictaduras a estas alturas en que la información se ha vuelto un artículo de consumo libre. Salvo dictaduras asentadas como la comunista China pero acomodadas a las políticas económicas de libre mercado es imposible sostener ninguna de ellas. Por eso siempre, sus dirigentes, los que tratan de resucitar el principio del siglo pasado, han de comportarse como psicópatas, si es que no lo son, porque ya no tienen sentidos esas ideología extremas en un contexto democrático y liberal de Estado de Derecho y menos en democracia, no la Griega, si no la actual.

“Argumentos como el feminismo llevados a extremos febriles, como los de algunas mujeres, han dejado de tener sentido, salvo para algunos comportamientos de personas en capas muy poco despabiladas de la sociedad”

Lamento decirle a quién postule lo contrario que, o se encuentra frente a un pueblo inculto, desinformado e imbécil, o no tardará en tenerlo enfrente en las urnas o en las calles. Argumentos como el feminismo llevados a extremos febriles, como los de algunas mujeres, han dejado de tener sentido, salvo para algunos comportamientos de personas en capas muy poco despabiladas de la sociedad. Un resto de sociedad muy embrutecida. Nadie, al menos entre las personas que yo frecuento quiere someter a ningún tipo de vejación a las mujeres. Es más, como padre siempre he tratado de educar en igualdad de derechos y deberes tanto a mi hija, como a mi hijo.

Quizás los políticos en ideología política y social, deberían huir de temas manidos y manoseados por décadas para volcarse en otra realidad, como lo es la falta de educación, sensibilidad y respeto por los demás de un gran número de individuos, aquí en España y en otras partes de occidente. De sociedades regidas por otras religiones y políticas ancladas en la edad media no podemos postular, porque pertenecen a un mundo que nada tiene que ver con el nuestro, que tanto ha costado conseguir, ni con las sociedades de este siglo en el que vivimos. Puede que los más nefasto a lo que se enfrenta España en este momento no es al índice de pobreza, comparado con países en los que la gente no puede ni comer una vez al día, sí en cambio a unos sueldos muy bajos y a una falta de trabajo exagerada. Pero, como he dicho muchas veces, estos problemas exigen más formación de los individuos e imaginación, porque el siglo en el que estamos acabará con la posibilidad real para mucha gente de trabajar y habrá que subvencionar la vida a esas personas, es algo que va a ocurrir sí o sí y no tiene vuelta atrás.

“Cada vez serán menos necesarios trabajos manuales, que es el trabajo más extenso entre la población, y más trabajo intelectual para controlar todo este universo informático y robótico que se nos viene encima”

La ambición humana, que nos ha llevado a este nivel de desarrollo económico y social, también nos está llevando a una sociedad que va a depender de la informática en primer lugar (ya depende de ella, imagine el lector un apagón de varios días y se hará una idea) y en segundo de la robótica. Por supuesto cada vez serán menos necesarios trabajos manuales, que es el trabajo más extenso entre la población, y más trabajo intelectual para controlar todo este universo informático y robótico que se nos viene encima. Por eso, toda visión de las sociedades actuales y futuras desde la perspectiva izquierda y derecha como la que empezó a principios del siglo pasado ha dejado de tener, no solo sentido, si no utilidad y nos lleva irremisiblemente a unos callejones sin salida probablemente sangrientos.

Por ello habría que empezar a apostar por lo que funciona, por los partidos que gestionan bien la economía para que todo el mundo pueda tener unas buenas bases de partida para llegar donde su capacidad le permita y esto es partidos que inviertan en trabajo, ciencia e innovación además, de sobre todo, en educación e igualdad de oportunidades para la población. Esto debiera incluir formación hasta la edad adulta para todos, quieran trabajar jóvenes o no. Nada de acabar la educación a los dieciséis, la educación debería acabar para todos los individuos al menos a la edad de dieciocho años, aunque haya que llevar mano dura. Hay un tema del que mucha gente no ha oído hablar y es que la percepción de los riesgos no llega a estar conformada en los seres humanos hasta los veinticinco años en general y esto debiera condicionar la capacidad de estos jóvenes antes de esa edad para conducir y para decidir por ellos mismos si dejar de estudiar o no.

“Ojo partidos políticos todos, estáis jugando con material frágil y no sería bueno que el siglo XXI os estalle en las manos”

No son asuntos que puedan dejarse a la inconsciencia y la no percepción de los peligros que conlleva. Esto, que parece de parvulario, es algo que debe ser tenido en cuenta, el mundo que llega no es para gente cortita o sin motivación, esos están destinados a subsistir con las migajas que el resto de la población y el estado les pase, por los excesos de producción de las máquinas. No deja de ser triste, está claro que no todos los seres humanos tienen el cociente intelectual por encima de noventa o más, hay quién no llega, pero esto no debe de ser impedimento para que pueda alcanzar ese individuo las metas que desee y pueda lograr. No sé como todavía parece que nadie, o muy pocos se han dado cuenta. Por eso lo más necesario, lo que nos sacará de una real desaparición de nuestra cultura es la educación y en ella habría que volcar muchos recursos. No tanto monetarios si no de personal, bien preparado y motivado para enseñar, desde la primaria hasta el final de los estudios universitarios. Y por supuesto tratar aún así de incorporar nuevos inmigrante de otra cultura diferente y que choca con la nuestra en pensamiento y costumbres, además de en educación es un suicidio. Ojo partidos políticos todos, estáis jugando con material frágil y no sería bueno que el siglo XXI os estalle en las manos.

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Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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