Vox preocupa porque la gente está perdiendo el miedo a expresarse con libertad. Por Jorge R. Rueda

No necesitamos un superhéroe, pero sí políticos honrados que luchen por su país con trabajo y dedicación , yo lo tengo claro. por Tano y Pig
No necesitamos un superhéroe, pero sí políticos honrados que luchen por su país con trabajo y dedicación , yo lo tengo claro. por Tano y Pig

“Vox preocupa y no tiene nada que ver con esa película que nos venden a diario de que, si son franquistas, o nazis, homófobos, racistas bla, bla bla”

¿Por qué preocupa tanto Vox? Puede que lo que voy a decir sea una tontería. O puede que sea una obviedad. Pero creo saber a qué se debe este aparente temor por el auge de Vox. Y no tiene nada que ver con esa película que nos venden a diario de que, si son franquistas, o nazis, homófobos, racistas bla, bla bla… Tampoco me refiero al hecho de que al crecer y obtener votos, lógicamente los demás partidos resten el número de los suyos, porque eso sí que es una obviedad. Creo que lo que realmente preocupa a los demás partidos, es que la gente esté perdiendo el miedo a expresar lo que piensa realmente.

Me explico; Desde hace ya tiempo, la política en nuestro país funciona en base al ataque al contrario. Los partidos no centran sus campañas en sus programas, en propuestas que puedan convencer al ciudadano, sino en tratar de derrumbar al oponente. De eso sabe mucho Podemos, que ha llegado a donde está únicamente con el ataque como estrategia. No tienen nada que ofrecer, y lo saben, así que sustentan su lucha política tratando de minar el sistema desde la base, acusando a unos de traicionar a la izquierda, a otros de ser unos corruptos, a otros de ser unos fachas disfrazados de liberales… y curiosamente esas mismas acusaciones las van alternando de unos a otros según les convenga. Carecen de principios, pero apoyan cualquier causa que crean que les va a dar votos y se las arreglan para que parezca que si estás contra de ellos eres un intolerante, fascista, machista, y todo lo peor que se nos pueda ocurrir.

La auténtica manada , abusadores sin conciencia. Por Tano y Pig
La auténtica manada , abusadores sin conciencia. Por Tano y Pig

“Los votantes de Vox están cansados de que le digan cómo deben pensar, qué es lo que está bien y qué es lo que está mal. Los votantes de Vox votan conscientemente y saben lo que quieren”

Y claro, el individuo es débil ante la presión de las masas. Es como cuando éramos niños y los malotes de clase nos incitaban a hacer algo que sabíamos que estaba mal, pero al final lo llevábamos a efecto porque el miedo a ser diferente o a que nos llamaran gallina, podía más que nuestra conciencia. Así es como funcionan nuestros políticos, y muy especialmente los de izquierdas.

Pero Vox no es así. Por mucho que les pese a muchos, Vox tiene unos ideales, unos principios, unas propuestas concretas, con las que se puede estar de acuerdo o no, pero de las que sus seguidores no se acomplejan. Los votantes de Vox están cansados de que le digan cómo deben pensar, qué es lo que está bien y qué es lo que está mal. Los votantes de Vox votan conscientemente y saben lo que quieren. Han perdido el miedo a lo políticamente correcto, y no les importa que los insulten como medio para amedrentarlos, porque son conscientes del valor que tiene esos insultos; cero. Yo votaré a Vox, y quizás me arrepienta en el futuro, no lo sé. Pero al menos sé que mi voto será consciente, y que no votaré contra un partido sino en favor del que, a día de hoy, me parece el más coherente y acorde a mis ideas. Mañana ya se verá. Porque la política es muy volátil y el poder, casi siempre, acaba corrompiendo a quien lo ostenta.

Share on Facebook0Tweet about this on TwitterShare on Google+0Pin on Pinterest0Email this to someone
Jorge R. Rueda

Jorge R. Rueda

Nací al principio de mi vida, pero no me di cuenta de ello hasta que cumplí los treinta. Entonces descubrí que el mundo es un lugar hostil y que a través de la literatura tenía la oportunidad de rediseñarlo a mi manera, aunque no sirviera realmente para nada. De lector me convertí en escritor. Soy autor de cuatro libros; El don de olvidar y otras historias, La conciencia dormida, Diario de un presunto suicida y Gente corriente y ahora me estoy replanteando volver a ser lector, lo que se me da mucho mejor. Me encanta Nueva York, aunque vivo en Murcia por razones prácticas. Antes crecí y viví en Granada. Suscribo la frase de que uno no es de donde nace, sino de donde pace. Me gusta Mahler, el vino tinto, la cerveza y las bandas sonoras. Los cómics de Batman y la gente corriente. Vivo y dejo vivir.

Deja un comentario