El libre albedrío y la capacidad de decisión nos liberan de la caprichosa esclavitud genética. Por Rodolfo Arévalo

El libre albedrío y la capacidad de decisión nos liberan de la caprichosa esclavitud genética
El libre albedrío y la capacidad de decisión nos liberan de la caprichosa esclavitud genética

“Es curioso cuantas circunstancias tienen que darse para que estemos aquí. Esto demuestra que las posibilidades de ser, existir son bastante más improbables que las de no ser”

El día 30 de Noviembre de 1954, fue un día importante para mí, nací y me pusieron el nombre de Rodolfo, lo sugirió mi abuela. Ya anteriormente el 20 de Julio del 1924 había nacido otro niño para el que su abuela también sugirió el mismo nombre. ¿qué tiene de particular ese nombre? Pues nada en concreto pero para ellas era un legado de su pasado Austriaco, era el nombre del príncipe de la corona, y lo reverenciaban.

Hacía ya muchos años que mi bisabuela paterna había salido de su patria para huir de la miseria, pues su padre ya un hombre muy añado había perdido sus tierras y empresas con las invasiones de Napoleón, a esta hija la tuvo muy tarde. Ella salió de allí hacia Grecia lugar en el que nació mi abuela, vivieron en Alejandría y más tarde se trasladaron a Marruecos, concretamente a Tánger lugar en el que nació mi progenitor Rodolfo.

Por mi abuela aprendí la canción O Tannenbaum que ella cantaba en Navidad, y apreciaba el pastel de nueces y pasas que había heredado de aquella cultura centro Europea, así como el hacer lo que yo llamaba Panquecas, por como decía ella el nombre en inglés, pumkakes. Me contaba historias maravillosas de la patria de mi bisabuela, que su madre le había contado, porque ella había nacido ya en Grecia y había sido joven en Egipto, luego se llevó a su madre a Tánger, cuando era internacional. Allí trabajó de joven de lenguas lo que se conoce actualmente como intérprete. Allí conoció a mi abuelo que también era traductor en aquella época y había emigrado, como traductor para la Embajada Española, desde Málaga.

Es curioso las vueltas que da la vida, cuantas circunstancias tienen que darse para que estemos aquí. Esto demuestra que las posibilidades de ser, existir son bastante más improbables que las de no ser. Por parte de mi madre mis abuelos habían nacido en unos pueblos de Castilla, el de mi abuela lo desconozco pero creo que estaba cerca del de mi abuelo El Cubillo en Segovia. Se casaron y estando en París les nacieron gemelas, mi madre y mi tía, que casualmente regresaron a Madrid para vivir en la Calle de San Marcos en la que mi abuelo tenía su trabajo. Arriba, en una pensión de poca monta vivía mi padre que estaba estudiando en Madrid, con un amigo Manolo que era gallego.

De esta manera fue como mi padre conoció a mi madre. Mi padre y mi madre se casaron y de esa unión nací yo. Lo realmente importante no son los individuos, porque yo mismo podría ser otro ser humano diferente, independientemente de que mis padres fueran estos o no. Podrían haberme concebido en otro ciclo de ovulación de mi madre o en otra relación carnal entre ellos. Pero no, tuvo que ser aquel día y aquella hora un puro azar. Lo que está claro era que un niño nacería pero hubiera podido ser Ernesto por ejemplo y no parecerse nada a mí, ni en físico ni en carácter ni en psicología.

Nunca se sabe donde nos lleva nuestro destino. Foto de Rodolfo Arévalo
Nunca se sabe donde nos lleva nuestro destino. Foto de Rodolfo Arévalo

“Aquí estoy yo escribiendo esta historia que cuenta uno de los millones de azares de la genética que se producen todos los días en todas las especies y en todo el mundo”

Hubo suerte y aquí estoy yo escribiendo esta historia que cuenta uno de los millones de azares de la genética que se producen todos los días en todas las especies y en todo el mundo. Alguno pensará que se trata de una tontería, eso es evidente. Sí, lo puede ser pero muy pocos se paran a pensar en lo costosas que son las vidas humanas, son únicas y todas son diferentes. Por eso cuando se plantea la pregunta aborto sí o aborto no, yo soy partidario de que aborto solo en caso de absoluta necesidad, por deformación del feto o por violación. En un caso porque ninguna mujer violada tiene porque pasar la vida queriendo el fruto que se produjo por una agresión y en el segundo caso porque no se puede obligar a un ser vivo a tener que depender toda su vida de los demás, no es justo para él, que como ser humano debe tener libre albedrío y capacidad de decisión. Luego en último caso lógicamente es decisión de sus padres que saben que quieren para su hijo en el futuro.

Lo que desde luego no se puede hacer es utilizar el aborto como método anticonceptivo, porque tenemos la suerte de vivir en una época en la que hay información sobre sexo toda y mucha más y quién no se ha enterado no puede echar la culpa a nadie, solo a su inconsciencia y a su falta de disciplina y contención. Básicamente a su falta de responsabilidad. Término, que parece, desaparecido de nuestra sociedad. En cuanto al tema la mujer decide habría mucho que decir, porque desde un punto de vista pragmático y genético, el nuevo ser no pertenece a nadie, es su propio dueño y la mujer que lo porta solo es un medio necesario para llevarlo a ser un hombre o mujer más.

Y también habría que consultar al padre porque en todo caso las dos cadenas genéticas las porta el feto. Y los genes son los que preservan su función, no la especie. Y volviendo al principio a veces añoro poder regresar a mis orígenes centro Europeos, para que cuando la caída de occidente se produzca y eso queda cerca ya, pueda ser enterrado en el lugar del que provengo. Prometo no pedir la independencia de aquel pueblo austriaco de mis antepasado Kuffern.

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Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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