En las sociedades decadentes y manoseadas por el feminismo subvencionado el conocimiento es inútil. Por Rodolfo Arévalo

En las sociedades decadentes el conocimiento es inútil
En las sociedades decadentes el conocimiento es inútil

«Esto va de mentiras de mujeres unidas en la mentira. No son todas por supuesto, pero las hay a espuertas sobre todo por falta de conocimiento»

Esto va de mentiras de mujeres unidas en la mentira. No son todas por supuesto, pero las hay a espuertas sobre todo por falta de conocimiento. Cuando era joven inocente de mi, pensaba que leer y tener cultura amplia acerca de muchos temas era importante. El ejemplo lo tuve en mi padre que por su profesión y por su interés había pasado la mayor parte de su vida leyendo, acerca de ciencia, filosofía, historia, arte, cultura, etc. En aquel tiempo de mi progenitor aquello valía, era importante.

Todavía no existían programas como los de mujeres, hombres y viceversa que hay ahora a mayor gloria de la incultura. Yo, imagino que por rebeldía pre juvenil desde los catorce, después de hacer la revalida de cuarto de bachillerato, no volví a coger un libro que no fuera de texto. Y aunque he conocido gente que se jactaba de no haber leído absolutamente nada después de acabar la licenciatura no he querido que fueran mi ejemplo. Desde el día en que cumplí los veinte años aproximadamente, confundí churras con merinas y creí que las mujeres buscaban hombres con los que hablar de temas interesantes, me puse a leer como un cosaco, también por interés personal claro, para descubrir a lo largo de diez años que no, que lo que buscaban las féminas que me rodeaban, al igual que ahora mismo eran lo que las jovencitas denominan “empotradores” o sea machos muy machos. Sobre todo altos, fuertes de anchas espaldas y pecho del mismo tenor.

Cualquier otra consideración, sobre todo por debajo de los treinta años era imposible aunque a muchas esa obsesión las persigue toda la vida. Imagino que nos pasa también a los hombres en la juventud, aunque una vez puestos en nuestro lugar de segundones por la genética y por las hembras, muy a nuestro pesar acabamos sabiendo que la primera línea no se dignará optar por nosotros salvo que en el futuro tengamos un patrimonio de caerse muertos.

«Sería muy difícil tener otra fuera de esta salvo pagando y por horas, de esto se vale el famoso escort de alto estanding»

Digamos que el reto de conseguir pareja es un juego de mercado de valores puro y duro. Que el amor no es algo espontáneo y le puede ocurrir a cualquiera es verdad, pero viene condicionado por unos requisitos difícilmente ignotos. Pero bueno, una vez pasada esa juventud en soledad algunos de estos machos consiguen, por suerte una relación estable. Sería muy difícil tener otra fuera de esta salvo pagando y por horas, de esto se vale el famoso escort de alto estanding como dirían los snobs o el puterío como dice la plebe de esta democracia.

Ya hemos dicho que fuera de esto es un mercado de valores e ir saltando de valor en valor requiere tener unos condicionantes que solo otorga la genética. Pues volviendo a lo que iba, he tenido que aprender que salvo los asuntos que atañen a tu profesión y que lógicamente tendrás que dominar y usar a menudo, el resto de la información es totalmente prescindible y más en el mundo de mentiras y fabulaciones que actualmente habitamos. Aquí vale más hacerse un selfie o autorretrato, como debe denominarse, en el que no ves el vacío de tu interior o saber runnignear como una rana saltarina que eso parece querer decir Running o sea correr por encima de cualquier otro mérito. Si eres un CEO, sabes Runnear, haces fitness los sábados y te “machacas” en el gimnasio todos los días fíjate tú, es muy probable que muchas bragas, cual hojas de otoño, caigan a tu paso. Claro que también acompaña una cara de rasgos simétricos con unos ojos bonitos y por supuesto unas facciones muy de “hombre de verdad que te saca de la casba”.

«Pero lo que sobra porque en esta sociedad da exactamente igual, y en el juego de la supervivencia da igual también, es el conocimiento cultural»

Pero lo que sobra porque en esta sociedad da exactamente igual, y en el juego de la supervivencia da igual también, es el conocimiento cultural, la ironía y el poso de la lectura, ¡vamos lo que denominan “memes”!. Esto, lógicamente te lleva a hacer el juego de palabras “los memes tan solo los usan los memos”. ¡Que bonito es el amor! Y luego tenemos que oír lo machistas y agresivos que son los machos por parte de las agresivas estas si hembras. Claro que si les hablas de cualquier otra cosa que no sea el feminismo te tildarán de fascista. Lo que no saben es que lo fascista es la naturaleza, la selección natural que no podemos abandonar, son los machos que ellas buscan con ansia unos fascistas sexuales que por ende las agreden sexualmente, no hacen el amor.

Pero lo peor de todo y no han caído es que, si no saben nada porque nunca les ha interesado leer y la cultura, tendrán al lado un bebedor de cervezas a tutiplén vociferando gol delante de la caja tonta. Algunas a lo peor saldrán como agredidas en los periódicos y otras como agresoras, no por ser asesinas si no por no aguantar más desprecio y violencia. Yo a lo mío a seguir leyendo, que arrieritos somos y en el camino nos encontraremos. De lo de tener relaciones sexuales, algunos que no somos digamos de primera línea así, ya estamos servidos con nuestra pareja a la que realmente amamos, porque nos costó mucho conseguir, porque fue de las pocas hembras que nos valoró como algo más que ganado. Y es que para otras muchas no éramos su tipo. A saber quiénes son en la actualidad sus tipos. ¿Han sido felices, no sé? Yo en cambio sí lo he sido aunque todo el bagaje de conocimientos que tengo, no muchos, no sirvan ahora ni antes de mucho para vivir en la sociedad actual. Ya sabemos que en las sociedades decadentes el conocimiento es inútil, como decía Jean-François Revel

Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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