
«Insoportable vecindad: Esta mañana mi calle huele a orín humano. Urea alcohólica. Señal inequívoca de la fiesta de los maleducados que toman el espacio público por las noches para celebrar su libertinaje»
Esta mañana mi calle huele a orín humano. Urea alcohólica. Señal inequívoca de la fiesta de los maleducados que toman el espacio público por las noches para celebrar su libertinaje. Es una sencilla cuestión de Educación. Pero está claro que en España el clásico fundamento que aliña la convivencia y el respeto ha sido regalado a los incultos iluminados por el rasero de la igualdad progresista, esos falsos profetas de la trasnochada justicia social que nivela en los mínimos y marca la muesca por debajo del cero en la empuñadura de la pistola con la que apuntan en la sien de las nuevas generaciones.
Y son muchos y bien pagados. Una mayoría de profesores funcionarios, sindicalistas y amamantados de los observatorios políticos, unos auténticos visionarios centrados en sus bolsillos y en sus fantasmas ideológicos. Fundamentalistas en esencia de la leyenda negra española que visten camiseta publicitaria y compaginan su color a partes iguales, según sople el viento, mitad estilo, mitad pancarta con patas, con un «fulardo» palestino o hindú con lentejuelas. Falsos Piratas, que no han meado a Barlovento en el Cabo de Hornos, pero, aún así, se incrustan un zarcillo en el lóbulo de la oreja y vienen a mear en mi esquina y en la esquina de todos. Falsas cebras libres de la sabana africana y en verdad burros travestidos con las rayas negras de los presidiarios con orejeras de lemas manoseados en prime time: Derecho a decidir. Libertad de Expresión y sí, sí se puede.
Las noches de los jueves para ligar al ritmo de la rebaja de los chinos ilegales que venden el litro de cerveza fría a muy buen precio. La noche de los viernes porque vamos camino del fin de semana. Y la noche de los sábados porque ya estamos de fiesta. La eterna revolución trasnochada de los sentidos que cíclicamente celebran los republicanos de la bandera que nos llevó a los españoles a la guerra civil, pero eso sí, todo con mucha alegría, libertad y contra los fascistas.
Esa libertad con todos los derechos y ninguna obligación que les permite mear en el quicio de mi portal. Una micción en esencia ideológica que les acerca en el alivio a su sueño ideológico protagonizado por una guillotina de atrezzo fundamentalista, pero que en esencia y en mi casa, se convierte en el insufrible olor a la acidez de la urea, a la miseria que proporcionan también los mayores de próstata gastada que al plazo fijo de los jueves por la tarde leen en alta voz y camarilla revolucionaria El Capital de Marx en en el Ateneo de Madrid y cortejan la calle con excitación juvenil por el ascenso político del falso socialista camino de la Moncloa en abrazo con el del casoplón y otrora profesor de la Universidad Complutense de Madrid. Mi Universidad. Mi esquina. Qué huelen a orín. Ese ácido «perfume» que nunca imaginé que iría asociado a la libertad.
¿Será la fragancia falsificada de los mismos chinos de la cerveza que han rotulado con el gran lema del derecho a decidir y a los socialistas de Sánchez les rememora los orgasmos proletarios de Rodiezmo?
No lo sé, y en realidad ni me importa, pero por una simple cuestión de pública salubridad, que, por favor, que nos dejen vivir libremente, y que recuerden que para reformar la constitución todos debemos hablar y por supuesto que elijan tanto a sus líderes como a su periódico y cadena de televisión preferidas, sin violencia, y sin loas totalitarias a la legitimidad de la violencia, y que dejen de mear ya.

Verás, tu certero y descriptivo artículo ha acertado con todos los dardos de tu palabra en plena diana…, bueno; todos menos uno. Te has entusiasmado tanto y los vapores del orín te han llegado a afectar tanto que has llegado a decir en cierto momento que estos reaccionarios leen, aunque sea a Marx. Es algo que yo no creo, pero siempre podemos preguntarles si lo hacen y ellos volver a mentir, claro.
Lo de los perroflautas y la irresistible ascensión de Podemos y su líder gracias a las televisiones del Régimen que se niegan a otras fuerzas emergentes merece un reflexión honda y larga por quien pueda hacerla, pero, con tu permiso amigo Manuel, puede ser oportuno adelantar algunas ideas para el debate.
La idea republicana es multi -clasista pues lo son sus valores de Justicia, Democracia, Libertad e Igualdad ante la Ley en los que se basa, por lo que no debería desnaturalizarse ni secuestrarse por indeseables ni menos por el rojerío anti liberal y anti democrático. Es una idea noble, de legítimo progreso cívico y moral, que se encuentra en la base de lo mejor de los fundadores de EEUU o los revolucionarios franceses contra el Antiguo Régimen y sus excesos de esclavitud. La monárquica, aunque basada en una superstición, el que unas familias tienen derechos de poder y propiedad que se niegan a sus súbditos, podría llevarse con cierta dignidad y ejemplaridad como ocurre en algunos pocos países del ámbito protestante con sentido de la decencia y la moral pública, lo que no es el caso de España ni,de los Borbones.
Pero ¿porqué el apoyo y la subvención a los perroflautas y demás especimenes pseudo republicanos?
En el caso venezolano, modelo de algunos de ellos y en concreto de Podemos, existe una terrible paradoja. Durante algún tiempo la tradición política venezolana pretendía, al menos retóricamente en los discursos, “sembrar petróleo”, es decir emplear la renta petrolera en crear un orden social y económico, una base industrial y comercial que permitiera el desarrollo de la sociedad y la economía venezolanas. Un orden social dirigido al fomento de la riqueza y el progreso. La corrupción y la devastación institucional, la incompetencia de su clase dirigente y la ignorancia de las masas, arruinarían este proceso y permitirían el establecimiento del chavismo, un militar populista y demagogo.
Pero no hay que engañarse, el chavismo será altamente nocivo para los venezolanos pero le viene de perlas al Nuevo Orden Mundial y su emergente gran división del trabajo internacional. En efecto, nunca las petroleras y grandes multinacionales a ellas ligadas han disfrutado de mayores prebendas y privilegios que durante esta etapa supuestamente “revolucionaria” del chavismo, en el fondo instrumento de la reacción.
Para la oligarquía internacional el desorden de los Estados, mientras se encuentre bajo su control en lo que a ellas interesa, hace prosperar sus negocios e intereses, “engorda la gusanera”, por eso lo promueve en los pueblos primarios, sin formación moral ni instituciones dignas como es nuestro caso, por desgracia.
En España carecemos de petróleo se dirá, (ya veremos qué pasa en aguas canarias) pero puede haber importantes intereses en mantener un país humillado, embrutecido, doblegado y medio arruinado. Para los acreedores de la deuda, neo pangermanismo puro y duro, lo importante es cobrar y lo que sufra el pueblo español les da igual. Para la oligarquía nacional el agitar el señuelo de Iglesias y sus perroflautas les permite mantener el lamentable y ruinoso tinglado borbónico inseparable de la corrupción y la devastación intelectual y moral con el sencillo procedimiento de que “si no mantenéis el tinglado presente llegará el rojerío ignaro, por nosotros apoyado y subvencionado”.
Por eso para los patriotas españoles es preciso rescatar el noble ideal republicano del secuestro de perroflautas y rojerío promovidos por la oligarquía.
Todo muy bonito.
Como decía mi amigo Marce » muy rico el café muy lindo todo…»
Ahora, a los papeles
HAY QUE MEAR EN EL CABO DE HORNOS!!!!!!
Desde hace 500 años se debiera haber aprendido.
Besos y calma.
Orinarán mucho y muy amarillo,sí. Sin embargo ese aspecto cetrino de eterno estreñido justifica el nombrecito.
-Maestro! se puede?
-Se va pudiendo…
Esperemos que se alivien.