
«El agua presente en la superficie terrestre en un setenta por ciento de entre sus elementos. Vital. Manipulada hasta el hartazgo por este motivo»
Agua. El agua. Los mensajes del agua. Presente en la superficie terrestre en un setenta por ciento de entre sus elementos. Vital. Manipulada hasta el hartazgo por este motivo.
Parece que tiene rostro, ¡y se expresa! según sus circunstancias. Que la esencia de su ser la hace permanentemente tender, contra los ataques que sufre, a volver a ser pura. A ella misma.
El Doctor Masaru Emoto, Universidad de Yokohama, con la colaboración del Doctor Lee H. Lorenzen (que inventó un aparato «analizador de resonancia magnética» ) de la Universidad de Berkeley, descifra lo que llama: «Los mensajes del agua».
En manos de nuestro muy estimado doctor japonés, estos medios abren el camino para el análisis del Agua y el HADO (Reino de las energías sutiles relacionadas con la conciencia)
Chi, en japonés. Estos estudios sobre el agua micro-particulada se enfocan a explicar como puede mejorar la condición humana. Como nos puede curar al igual que la música.
Desde Occidente, a mi, una simple, casualmente me pueda sonar a japones, pero a través de decenas de miles de experimentos se llegó a la captación de imagen del comportamiento de la estructura molecular del agua congelada dependiendo de sus circunstancias; lugares, estado de contaminación, etc…
En un etc. que nos lleva a poder apreciar en fotografías como ésta estructura en forma de cristales se comporta y muta, según se le haga escuchar a Beethoven, Mozart, Bach, Heavy Metal, … ¡También exponiéndola a imágenes! Aunque parezca mentira… Ella se comporta, con gran sensibilidad. El agua, los mensajes del agua en sus cristales exagonales. ¡Estamos en el punto de conocerla en su intimidad! Como así su camino, para acompañarla y poder subsistir. Luego, la manera en que la tratemos. Me pregunto el por qué consideramos que un ser humano adulto tiene un setenta por ciento de agua en su cuerpo y no que un setenta por ciento de su cuerpo pertenece a ella.

«¡Yo en realidad les quería mostrar las estructuras de cristal del agua y sus diferentes formas. ¡Qué son preciosas!»
Seamos racionales y sensatos, la coexistencia es la clave. ¡Yo en realidad les quería mostrar las estructuras de cristal del agua y sus diferentes formas. ¡Qué son preciosas!
Don Manuel sabe, de esto, y mucho disgusto le trajo el defenderla para todos. Compartiendo en equilibrio. Ella seguro lo quiere. Seguro se pone bonita si la saluda. Y ojo, al que la cabree. Tiene mucha fuerza.
